Comentarios recibidos en los poemas de Paris Joel
Epifanía
El Hombre de la Rosa dijo:
Precioso y genial tu hermoso versar estimado poeta y fiel amigo París Joel
El Hombre de la Rosa
30 de septiembre de 2026 a las 02:58
El Hombre de la Rosa dijo:
Precioso y genial tu hermoso versar estimado poeta y fiel amigo París Joel
El Hombre de la Rosa
30 de septiembre de 2026 a las 02:58
Epifanía
Ricardo Castillo. dijo:
Sublime, mi estimado amigo cantor. Porque nos faltan los zapatos para andar más allá, con la cabeza erguida, por las noches de los animales nocturnos y los amaneceres de los pájaros cantores. Abrazos, poeta.
29 de septiembre de 2026 a las 10:37
Ricardo Castillo. dijo:
Sublime, mi estimado amigo cantor. Porque nos faltan los zapatos para andar más allá, con la cabeza erguida, por las noches de los animales nocturnos y los amaneceres de los pájaros cantores. Abrazos, poeta.
29 de septiembre de 2026 a las 10:37
Epifanía
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, estimado amigo Paris Joel, por este reflexivo soneto, en el que se denuncia la quiebra moral de un orden en el que el trabajo ya no garantiza siquiera el amparo elemental. El hombre produce un mundo del que permanece excluido, mientras el progreso técnico multiplica los medios y envilece los fines. En este contexto, el hambre no es una metáfora, sino la forma más brutal de alienación: reduce la dignidad a supervivencia y vuelve estériles tanto la promesa religiosa como la definición erudita. Por consiguiente, ninguna Vulgata ni diccionario sustituyen el pan, el techo o la justicia. De ahí que no haya música posible: toda armonía es impostura mientras unas vidas sostengan, desde el desamparo, el bienestar de otras. En última instancia, el poema no reclama compasión, sino justicia: allí donde un ser humano produce riqueza y recibe miseria, no ha callado Dios; ha dimitido la humanidad.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
28 de septiembre de 2026 a las 11:02
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, estimado amigo Paris Joel, por este reflexivo soneto, en el que se denuncia la quiebra moral de un orden en el que el trabajo ya no garantiza siquiera el amparo elemental. El hombre produce un mundo del que permanece excluido, mientras el progreso técnico multiplica los medios y envilece los fines. En este contexto, el hambre no es una metáfora, sino la forma más brutal de alienación: reduce la dignidad a supervivencia y vuelve estériles tanto la promesa religiosa como la definición erudita. Por consiguiente, ninguna Vulgata ni diccionario sustituyen el pan, el techo o la justicia. De ahí que no haya música posible: toda armonía es impostura mientras unas vidas sostengan, desde el desamparo, el bienestar de otras. En última instancia, el poema no reclama compasión, sino justicia: allí donde un ser humano produce riqueza y recibe miseria, no ha callado Dios; ha dimitido la humanidad.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
28 de septiembre de 2026 a las 11:02
No me dejes ir al mar
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, estimado amigo Paris Joel, por este reflexivo poema, que hace del mar el espejo de una íntima escisión de la conciencia: la belleza del mundo se alza frente a la necesidad de herirlo para sobrevivir. La súplica —«no me dejes ir al mar»— brota, así, del temor lúcido de que el hambre enturbie la mirada y trueque el «ósculo» en despensa, las criaturas en provecho y lo sublime en «trepalium». Sin embargo, la voz poética parece no repudiar el mar, sino el vínculo envilecido que la necesidad le impondría: quiere «faenar» en sus atardeceres y arribar a puertos «libres de redes», allí donde lo real conserva la gracia del don y aún no pesa como mercancía. De ahí la sentencia: «Antes, poeta en tierra, que patrón y jornal». La necesidad puede explicar la herida, pero no consagrarla; la libertad comienza cuando la conciencia se niega a confundir lo inevitable con lo justo. Quien encadena el mar naufraga en su sombra.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
26 de septiembre de 2026 a las 14:21
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, estimado amigo Paris Joel, por este reflexivo poema, que hace del mar el espejo de una íntima escisión de la conciencia: la belleza del mundo se alza frente a la necesidad de herirlo para sobrevivir. La súplica —«no me dejes ir al mar»— brota, así, del temor lúcido de que el hambre enturbie la mirada y trueque el «ósculo» en despensa, las criaturas en provecho y lo sublime en «trepalium». Sin embargo, la voz poética parece no repudiar el mar, sino el vínculo envilecido que la necesidad le impondría: quiere «faenar» en sus atardeceres y arribar a puertos «libres de redes», allí donde lo real conserva la gracia del don y aún no pesa como mercancía. De ahí la sentencia: «Antes, poeta en tierra, que patrón y jornal». La necesidad puede explicar la herida, pero no consagrarla; la libertad comienza cuando la conciencia se niega a confundir lo inevitable con lo justo. Quien encadena el mar naufraga en su sombra.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
26 de septiembre de 2026 a las 14:21
No me dejes ir al mar
El Hombre de la Rosa dijo:
Extraordinario tu hermoso versar estimado poeta y amigo París Joel
Saludos afectuosos desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa
26 de septiembre de 2026 a las 04:04
El Hombre de la Rosa dijo:
Extraordinario tu hermoso versar estimado poeta y amigo París Joel
Saludos afectuosos desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa
26 de septiembre de 2026 a las 04:04
Profilaxis
LOURDES TARRATS dijo:
Poeta,
Gracias por compartir con tanta profundidad,
Desde mi isla, un saludo cordial y fraterno, porque:
POETAS SOMOS...
23 de septiembre de 2026 a las 04:23
LOURDES TARRATS dijo:
Poeta,
Gracias por compartir con tanta profundidad,
Desde mi isla, un saludo cordial y fraterno, porque:
POETAS SOMOS...
23 de septiembre de 2026 a las 04:23
Profilaxis
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, estimado amigo Paris Joel, por este poema tan entrañable. Se puede apreciar en él cómo revela la herida que separa la teoría de la práctica: no comparten sustancia, no se funden, no alcanzan la unidad ardiente de lo vivo. Por ello, la distancia entre pensar y existir no constituye un mero desacuerdo intelectual, sino una fisura esencial: la idea aspira a ordenar el mundo desde su pureza, mientras el cuerpo responde con temblor, resistencia y dolor. En consecuencia, la “profilaxis perfecta” no cura; antes bien, preserva mediante la separación y, al hacerlo, condena a una lucidez incapaz de encarnarse por completo. Sin embargo, pareciese que el yo poético insiste en esa grieta, clavado a sí mismo por una claridad azul y punzante. Así, la fragilidad de la mano no se reduce a una señal del cuerpo, sino que se vuelve imagen delicada de una escritura sostenida contra la intemperie: el poema nace allí donde el gesto tiembla, donde la voluntad pierde dominio, pero aún intenta arrancarle una forma al sufrimiento. Por tanto, la poesía no comparece como salvación absoluta, sino como frágil andamio contra la noche. No acalla el aullido; lo contiene hasta el alba, lo ciñe y lo vuelve destino verbal. De este modo, el poema alcanza su belleza más severa: cuando la teoría no desciende a la carne y la práctica no se reconcilia con el pensamiento, solo la palabra permanece en pie, llama obstinada entre la quiebra y el amanecer.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
13 de septiembre de 2026 a las 12:34
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, estimado amigo Paris Joel, por este poema tan entrañable. Se puede apreciar en él cómo revela la herida que separa la teoría de la práctica: no comparten sustancia, no se funden, no alcanzan la unidad ardiente de lo vivo. Por ello, la distancia entre pensar y existir no constituye un mero desacuerdo intelectual, sino una fisura esencial: la idea aspira a ordenar el mundo desde su pureza, mientras el cuerpo responde con temblor, resistencia y dolor. En consecuencia, la “profilaxis perfecta” no cura; antes bien, preserva mediante la separación y, al hacerlo, condena a una lucidez incapaz de encarnarse por completo. Sin embargo, pareciese que el yo poético insiste en esa grieta, clavado a sí mismo por una claridad azul y punzante. Así, la fragilidad de la mano no se reduce a una señal del cuerpo, sino que se vuelve imagen delicada de una escritura sostenida contra la intemperie: el poema nace allí donde el gesto tiembla, donde la voluntad pierde dominio, pero aún intenta arrancarle una forma al sufrimiento. Por tanto, la poesía no comparece como salvación absoluta, sino como frágil andamio contra la noche. No acalla el aullido; lo contiene hasta el alba, lo ciñe y lo vuelve destino verbal. De este modo, el poema alcanza su belleza más severa: cuando la teoría no desciende a la carne y la práctica no se reconcilia con el pensamiento, solo la palabra permanece en pie, llama obstinada entre la quiebra y el amanecer.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
13 de septiembre de 2026 a las 12:34
Profilaxis
Tito Rod dijo:
Un poema bastante ingenioso. Saludos !
13 de septiembre de 2026 a las 05:59
Tito Rod dijo:
Un poema bastante ingenioso. Saludos !
13 de septiembre de 2026 a las 05:59
Profilaxis
El Hombre de la Rosa dijo:
Hermoso y genial tu bello poema estimado poeta y fiel amigo París Joel
Saludos de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
13 de septiembre de 2026 a las 03:09
El Hombre de la Rosa dijo:
Hermoso y genial tu bello poema estimado poeta y fiel amigo París Joel
Saludos de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
13 de septiembre de 2026 a las 03:09
Efectos Secundarios
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, estimado amigo Paris Joel, por este reflexivo poema, en el que se puede apreciar alza una meditación sombría sobre la caída y el abandono: una mano oscura empuja al yo lírico hacia una intemperie en la que la compasión se pronuncia, pero rara vez se encarna. En efecto, esa mano no hiere solo el cuerpo; más bien, inaugura una expulsión más profunda: la del ser convertido en sombra incómoda, en presencia atravesada por miradas que ya no reconocen su carne. De este modo, las manchas azabache, el ébano del iris y la cuesta del olvido componen una liturgia de la exclusión: todos ofrecen palabras, aunque pocos permanecen junto al caído. Sin embargo, en medio de la fiebre, del desierto y de la ciudad que pesa en los bolsillos, subsiste una conciencia que inscribe sus huellas sonoras contra el silencio. Así pues, el poema parece afirmar que la verdadera tragedia no consiste en ser empujado, sino en ser borrado; y que, aun bajo la noche más espesa, todo ser humano conserva la dignidad de una luz que se resiste a extinguirse.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
7 de septiembre de 2026 a las 17:09
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, estimado amigo Paris Joel, por este reflexivo poema, en el que se puede apreciar alza una meditación sombría sobre la caída y el abandono: una mano oscura empuja al yo lírico hacia una intemperie en la que la compasión se pronuncia, pero rara vez se encarna. En efecto, esa mano no hiere solo el cuerpo; más bien, inaugura una expulsión más profunda: la del ser convertido en sombra incómoda, en presencia atravesada por miradas que ya no reconocen su carne. De este modo, las manchas azabache, el ébano del iris y la cuesta del olvido componen una liturgia de la exclusión: todos ofrecen palabras, aunque pocos permanecen junto al caído. Sin embargo, en medio de la fiebre, del desierto y de la ciudad que pesa en los bolsillos, subsiste una conciencia que inscribe sus huellas sonoras contra el silencio. Así pues, el poema parece afirmar que la verdadera tragedia no consiste en ser empujado, sino en ser borrado; y que, aun bajo la noche más espesa, todo ser humano conserva la dignidad de una luz que se resiste a extinguirse.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
7 de septiembre de 2026 a las 17:09
Pez en tierra
El Hombre de la Rosa dijo:
Genial tu hermoso versar estimado poeta y amigo Paris Joel
Saludos españoles de Críspulo
El Hombre de la Rosa
2 de septiembre de 2026 a las 02:50
El Hombre de la Rosa dijo:
Genial tu hermoso versar estimado poeta y amigo Paris Joel
Saludos españoles de Críspulo
El Hombre de la Rosa
2 de septiembre de 2026 a las 02:50
Pez en tierra
JUSTO ALDÚ dijo:
Conservo el valor,
Más allá del precio,
Y el mar lo sabe.
Creo que en los versos finales se resume el fondo del poema.
Saludos
1 de septiembre de 2026 a las 23:41
JUSTO ALDÚ dijo:
Conservo el valor,
Más allá del precio,
Y el mar lo sabe.
Creo que en los versos finales se resume el fondo del poema.
Saludos
1 de septiembre de 2026 a las 23:41
Pez en tierra
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, estimado amigo Paris Joel, por este poema tan reflexivo, en el que una humilde escena de pescadería se transforma en una meditación moral y metafísica sobre la distancia entre el precio y el valor. En este sentido, frente a la mirada utilitaria de la clientela, que reduce el pescado a simple mercancía, la voz poética reivindica una dignidad esencial, ajena al cálculo económico y al reconocimiento externo. Asimismo, las imágenes naturales y la reiteración de “Todavía” expresan la persistencia de una vida que resiste a la indiferencia; por último, el mar, concebido como memoria primordial, reconoce y legitima el valor profundo que el mercado ignora.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
1 de septiembre de 2026 a las 16:11
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, estimado amigo Paris Joel, por este poema tan reflexivo, en el que una humilde escena de pescadería se transforma en una meditación moral y metafísica sobre la distancia entre el precio y el valor. En este sentido, frente a la mirada utilitaria de la clientela, que reduce el pescado a simple mercancía, la voz poética reivindica una dignidad esencial, ajena al cálculo económico y al reconocimiento externo. Asimismo, las imágenes naturales y la reiteración de “Todavía” expresan la persistencia de una vida que resiste a la indiferencia; por último, el mar, concebido como memoria primordial, reconoce y legitima el valor profundo que el mercado ignora.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
1 de septiembre de 2026 a las 16:11
Desde el otro lado
Ricardo Castillo. dijo:
Siempre es un placer leerte, Paris. Gracias por compartir. Saludos cordiales.
15 de agosto de 2026 a las 16:13
Ricardo Castillo. dijo:
Siempre es un placer leerte, Paris. Gracias por compartir. Saludos cordiales.
15 de agosto de 2026 a las 16:13
Pedro Páramo
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, estimado amigo Paris Joel, por este excepcional poema. En el contexto de esta entrega literaria compartida, «Pedro Páramo», se diría que tu voz logra transmitir un reconfortante alivio ante la aridez del deseo insatisfecho, como si fuera el eco de anhelos profundos que, lamentablemente, no han sido plenamente satisfechos en tus dominios. En este sentido, se puede percibir cómo tus versos se erigen como un refugio de intimidad eludida. No obstante, ante la conmovedora confesión de anhelo y la delicada renuncia a la posesión, parece revelarse la compleja naturaleza del afecto. Así, la entrega del libro, que representa tanto la conexión a través de un universo compartido como la distancia insalvable que los separa, puede que evoque una sed espiritual que trasciende el deseo físico.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
27 de julio de 2026 a las 10:50
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, estimado amigo Paris Joel, por este excepcional poema. En el contexto de esta entrega literaria compartida, «Pedro Páramo», se diría que tu voz logra transmitir un reconfortante alivio ante la aridez del deseo insatisfecho, como si fuera el eco de anhelos profundos que, lamentablemente, no han sido plenamente satisfechos en tus dominios. En este sentido, se puede percibir cómo tus versos se erigen como un refugio de intimidad eludida. No obstante, ante la conmovedora confesión de anhelo y la delicada renuncia a la posesión, parece revelarse la compleja naturaleza del afecto. Así, la entrega del libro, que representa tanto la conexión a través de un universo compartido como la distancia insalvable que los separa, puede que evoque una sed espiritual que trasciende el deseo físico.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
27 de julio de 2026 a las 10:50
Pedro Páramo
Martha patricia B dijo:
extraordinario poeta que \"EL LLANO EN LLAMAS\" sea le referente de de las llamas de tu amor. a vez suceden milagros difíciles de explicar. grato leerte. Abracitos.
26 de julio de 2026 a las 12:18
Martha patricia B dijo:
extraordinario poeta que \"EL LLANO EN LLAMAS\" sea le referente de de las llamas de tu amor. a vez suceden milagros difíciles de explicar. grato leerte. Abracitos.
26 de julio de 2026 a las 12:18
Soy el 863
Mirta C. Sly dijo:
Poema para reflexionar...
Cuantas veces somos efimeros números hasta el veredicto, sin saber si saldremos o cruzaremos el umbral de batas blancas hacia la libertad.
8 de julio de 2026 a las 00:52
Mirta C. Sly dijo:
Poema para reflexionar...
Cuantas veces somos efimeros números hasta el veredicto, sin saber si saldremos o cruzaremos el umbral de batas blancas hacia la libertad.
8 de julio de 2026 a las 00:52
Soy el 863
El Hombre de la Rosa dijo:
Esplendido y generoso tu bello versar estimado poeta y amigo París Joel
Saludos españoles de Críspulo.
El Hombre de la Rosa
5 de julio de 2026 a las 02:05
El Hombre de la Rosa dijo:
Esplendido y generoso tu bello versar estimado poeta y amigo París Joel
Saludos españoles de Críspulo.
El Hombre de la Rosa
5 de julio de 2026 a las 02:05
Cuando el cerebro no encuentra el por qué
El Hombre de la Rosa dijo:
Genial tu hermoso versar estimado poeta y fiel amigo Pareís Joel
Saludos desde España
El Hombre de la Rosa
29 de junio de 2026 a las 02:20
El Hombre de la Rosa dijo:
Genial tu hermoso versar estimado poeta y fiel amigo Pareís Joel
Saludos desde España
El Hombre de la Rosa
29 de junio de 2026 a las 02:20
Cuando el cerebro no encuentra el por qué
Ricardo Castillo. dijo:
Siempre es un placer leerte, Paris. Abrazos y música.
28 de junio de 2026 a las 19:49
Ricardo Castillo. dijo:
Siempre es un placer leerte, Paris. Abrazos y música.
28 de junio de 2026 a las 19:49
Desayuno Pantagruélico
El Hombre de la Rosa dijo:
Genial tu preciado versar estimado poeta y fiel amigo Paris Joel
Recibe un abrazo de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
22 de junio de 2026 a las 02:50
El Hombre de la Rosa dijo:
Genial tu preciado versar estimado poeta y fiel amigo Paris Joel
Recibe un abrazo de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
22 de junio de 2026 a las 02:50
Con Madonna en Viena
El Hombre de la Rosa dijo:
Un placer leler sus bellas palabras versadas con arte poetico y talento personal estimado poeta y amigo París Joel
Saludos españoles de Críspulo
El Hombre de la Rosa
11 de junio de 2026 a las 03:47
El Hombre de la Rosa dijo:
Un placer leler sus bellas palabras versadas con arte poetico y talento personal estimado poeta y amigo París Joel
Saludos españoles de Críspulo
El Hombre de la Rosa
11 de junio de 2026 a las 03:47
Con Madonna en Viena
Daniel Omar Cignacco dijo:
Muy bello poema-
Te invito a leer mi poema sin compromiso.
https://www.poemas-del-alma.com/blog/mostrar-poema-829160
10 de junio de 2026 a las 09:02
Daniel Omar Cignacco dijo:
Muy bello poema-
Te invito a leer mi poema sin compromiso.
https://www.poemas-del-alma.com/blog/mostrar-poema-829160
10 de junio de 2026 a las 09:02
Oración en el Desierto
Santiago Alboherna dijo:
frente al Creador, cada quien elije su destino con libertad, me parece ...
8 de junio de 2026 a las 17:32
Santiago Alboherna dijo:
frente al Creador, cada quien elije su destino con libertad, me parece ...
8 de junio de 2026 a las 17:32
Espera Estructural
JUSTO ALDÚ dijo:
Todo tiene su hora hermano. Te lo aseguro.
Saludos
7 de junio de 2026 a las 23:00
JUSTO ALDÚ dijo:
Todo tiene su hora hermano. Te lo aseguro.
Saludos
7 de junio de 2026 a las 23:00
La Caverna del Silencio
El Hombre de la Rosa dijo:
Hermoso poema has escrito estimado poeta y mejor amigo Paris Joel
Recibe un fuerte abrazo de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
4 de junio de 2026 a las 02:27
El Hombre de la Rosa dijo:
Hermoso poema has escrito estimado poeta y mejor amigo Paris Joel
Recibe un fuerte abrazo de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
4 de junio de 2026 a las 02:27
Y llovieron violines
JUSTO ALDÚ dijo:
Mientras te leía pensé en una experiencia personal.
Saludos.
26 de mayo de 2026 a las 20:57
JUSTO ALDÚ dijo:
Mientras te leía pensé en una experiencia personal.
Saludos.
26 de mayo de 2026 a las 20:57
Y llovieron violines
LOURDES TARRATS dijo:
Poeta,
...La incredulidad cristalizada
Era hilera de ventanas,
Y mientras arreciaba,
No pensé en otra cosa
Que en secar lágrima
Tras
Lágrima.
Gracias por estas letras. Agradecidas están...
DESDE LA ISLA DE MIS ABRAZOS, TE MANDO UNO, porque:
POETAS SOMOS...
26 de mayo de 2026 a las 18:44
LOURDES TARRATS dijo:
Poeta,
...La incredulidad cristalizada
Era hilera de ventanas,
Y mientras arreciaba,
No pensé en otra cosa
Que en secar lágrima
Tras
Lágrima.
Gracias por estas letras. Agradecidas están...
DESDE LA ISLA DE MIS ABRAZOS, TE MANDO UNO, porque:
POETAS SOMOS...
26 de mayo de 2026 a las 18:44
Es Tiempo De...
Mª Pilar Luna Calvo dijo:
Yo sigo esperando las cerezas, pronto será su tiempo, alguna vez he ido a recogerlas invitada por algún amigo, y no te cansas, entre las que te comes y las que coges, son recuerdos preciosos, igual que tu poema. Un abrazo.
15 de abril de 2026 a las 05:45
Mª Pilar Luna Calvo dijo:
Yo sigo esperando las cerezas, pronto será su tiempo, alguna vez he ido a recogerlas invitada por algún amigo, y no te cansas, entre las que te comes y las que coges, son recuerdos preciosos, igual que tu poema. Un abrazo.
15 de abril de 2026 a las 05:45
« Regresar al perfil de Paris Joel
