Cuando la mano oscura te empuja,
Aunque conserves el equilibrio,
El virus primigenio muta en pandemia,
Y el paciente cero
acaba saliendo en titulares,
Ánimos, abrazos y "estamos contigo",
Pero todos conocen a la dueña de esa mano,
La temen,
Y, aunque inevitable, la evitan
instalados en un mundo paralelo.
Al empujado le quedan manchas azabache,
Ébano en el iris,
y un deambular por nubes irregulares,
Paulatinamente se desliza por la cuesta del olvido,
Las miradas atraviesan su carne,
Y, enseguida,
es borrado de las páginas "amarillas".
Despierta febril en la noche,
Registra para el piso de abajo
Sus huellas sonoras,
Él lo tiene claro
A pesar de su paso por el desierto
Con el peso de la ciudad en sus bolsillos.
-
Autor:
Paris Joel (
Online) - Publicado: 6 de septiembre de 2026 a las 19:30
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 0

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.