Cuando el cerebro no encuentra el por qué

Paris Joel

El viento cabalga manso por las ventanas
de pañuelos
Que ondean despedidas,
Trae la frescura de una noche impuntual,
Las calles están jalonadas de ecos infantiles,
Las nubes son globos aerostáticos perezosos,
Y los trinos anacrónicos remachan la urbe.
Me bebo un Adagio que sudan mis ojos exageradamente,
Y comienza a nevar...
Tres o cuatro motas de antigua felicidad,
se derriten en el asfalto de mis sienes,
Me repongo y pienso:
Solo es otra tarde de domingo,
Y el verano una máquina del tiempo.

Me despido de unos amigos que ya no tienen rostro,
Y no entiendo el verbo ser,
El verbo estar.

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Comentarios2

  • Ricardo Castillo.

    Siempre es un placer leerte, Paris. Abrazos y música.

    • Paris Joel

      Gracias amigo Ricardo! Lo mismo digo. Abrazo 🫂

    • El Hombre de la Rosa

      Genial tu hermoso versar estimado poeta y fiel amigo Pareís Joel
      Saludos desde España
      El Hombre de la Rosa

      • Paris Joel

        Gracias amigo Críspulo! 🫂 Abrazo.



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