Comentarios recibidos en los poemas de JoseAn100
Ya no siento nada...
El Hombre de la Rosa dijo:
Hermosamente escrito tu genial poema estimad poeta y amigo Joséan100
Saludos de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
13 de octubre de 2026 a las 03:34
El Hombre de la Rosa dijo:
Hermosamente escrito tu genial poema estimad poeta y amigo Joséan100
Saludos de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
13 de octubre de 2026 a las 03:34
Ya no siento nada...
LOURDES TARRATS dijo:
Amigo Josean100,
Hay ocasiones en que el el incendio del amor no consume, pero abraza.
Gracias por compartir tus sentimientos.
Desde mi isla de abrazos, te envio uno fraterno y con mucho respeto, porque:
POETAS SOMOS...
12 de octubre de 2026 a las 23:08
LOURDES TARRATS dijo:
Amigo Josean100,
Hay ocasiones en que el el incendio del amor no consume, pero abraza.
Gracias por compartir tus sentimientos.
Desde mi isla de abrazos, te envio uno fraterno y con mucho respeto, porque:
POETAS SOMOS...
12 de octubre de 2026 a las 23:08
Ya no siento nada...
ElidethAbreu dijo:
Que hermoso es el desamor en tus versos querido poeta.
Esperamos muchos poemas de amor o tan sentidos como el presente.
Un fuerte abrazo amigo poeta.
12 de octubre de 2026 a las 19:43
ElidethAbreu dijo:
Que hermoso es el desamor en tus versos querido poeta.
Esperamos muchos poemas de amor o tan sentidos como el presente.
Un fuerte abrazo amigo poeta.
12 de octubre de 2026 a las 19:43
Ya no siento nada...
Freddy Kalvo dijo:
La desesperanza no es buena consejera mi estimado José Ángel. Espero solo sean letras y no reflejo de un estado de ánimo.
Un abrazo fraterno.
12 de octubre de 2026 a las 13:49
Freddy Kalvo dijo:
La desesperanza no es buena consejera mi estimado José Ángel. Espero solo sean letras y no reflejo de un estado de ánimo.
Un abrazo fraterno.
12 de octubre de 2026 a las 13:49
Ya no siento nada...
huertero dijo:
Hola Jose
Es un poema profundamente melancólico, introspectivo se siente el vacío emociona
12 de octubre de 2026 a las 11:40
huertero dijo:
Hola Jose
Es un poema profundamente melancólico, introspectivo se siente el vacío emociona
12 de octubre de 2026 a las 11:40
Ya no siento nada...
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, estimado amigo José Ángel, por este reflexivo y bello poema que gira en torno al desamor. En este sentido, el «ya no» no nombra la ausencia de sentir, sino su ceniza: una conciencia exhausta que, para no sucumbir al dolor, deserta de sí misma. La luciérnaga conserva todavía un fulgor mínimo de subjetividad; la hojalata figura, por contraste, un yo que se pliega sin voz, hasta hallar en la estatua su petrificación definitiva. La insensibilidad aparece así no como fortaleza, sino como vulnerabilidad extrema: el anhelo de hacerse invulnerable al precio de renunciar a la vida interior. Ante esa ruina íntima, la preocupación por «ser la villana, ser la causa» reduce la verdad del vínculo a la escenografía moral de su desenlace. La anomia designa entonces algo más hondo que la pérdida de una norma: el eclipse del sentido compartido que sostenía la identidad. Con todo, quien afirma no esperar nada aún habla y piensa en el mañana; su quietud, por tanto, no es absoluta. Mientras la desolación halle palabras, brillará en su fondo una última luciérnaga: la voz, fulgor irreductible de libertad frente a la nada.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
12 de octubre de 2026 a las 11:29
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, estimado amigo José Ángel, por este reflexivo y bello poema que gira en torno al desamor. En este sentido, el «ya no» no nombra la ausencia de sentir, sino su ceniza: una conciencia exhausta que, para no sucumbir al dolor, deserta de sí misma. La luciérnaga conserva todavía un fulgor mínimo de subjetividad; la hojalata figura, por contraste, un yo que se pliega sin voz, hasta hallar en la estatua su petrificación definitiva. La insensibilidad aparece así no como fortaleza, sino como vulnerabilidad extrema: el anhelo de hacerse invulnerable al precio de renunciar a la vida interior. Ante esa ruina íntima, la preocupación por «ser la villana, ser la causa» reduce la verdad del vínculo a la escenografía moral de su desenlace. La anomia designa entonces algo más hondo que la pérdida de una norma: el eclipse del sentido compartido que sostenía la identidad. Con todo, quien afirma no esperar nada aún habla y piensa en el mañana; su quietud, por tanto, no es absoluta. Mientras la desolación halle palabras, brillará en su fondo una última luciérnaga: la voz, fulgor irreductible de libertad frente a la nada.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
12 de octubre de 2026 a las 11:29
La decisión del alma...
Maby De los Peña dijo:
Maravilloso.✨
Me encanta cómo lo has recitado.
Saludos, poeta✍🏼💙
11 de octubre de 2026 a las 20:50
Maby De los Peña dijo:
Maravilloso.✨
Me encanta cómo lo has recitado.
Saludos, poeta✍🏼💙
11 de octubre de 2026 a las 20:50
La decisión del alma...
David Arthur dijo:
....Pero existe una diferencia:
una cosa es luchar con ventaja,
y otra muy distinta
luchar cuando todo está en contra.
Porque, en la desventaja,
también habla el cerebro del alma......
Muy buena reflexión, José Ángel, que me ha gustado mucho.
....La sonrisa que nace en la caída
es la nobleza inherente
de las personas con alma......
Tu alma esta en cada palabra mi querido amigo,
David
11 de octubre de 2026 a las 15:02
David Arthur dijo:
....Pero existe una diferencia:
una cosa es luchar con ventaja,
y otra muy distinta
luchar cuando todo está en contra.
Porque, en la desventaja,
también habla el cerebro del alma......
Muy buena reflexión, José Ángel, que me ha gustado mucho.
....La sonrisa que nace en la caída
es la nobleza inherente
de las personas con alma......
Tu alma esta en cada palabra mi querido amigo,
David
11 de octubre de 2026 a las 15:02
La decisión del alma...
Salvador Santoyo Sánchez dijo:
A veces,
la verdadera valentía
consiste en saber cuándo luchar,
cuándo resistir
y cuándo retirarse
sin perder el alma.
Saludos poeta amigo José An100
10 de octubre de 2026 a las 11:55
Salvador Santoyo Sánchez dijo:
A veces,
la verdadera valentía
consiste en saber cuándo luchar,
cuándo resistir
y cuándo retirarse
sin perder el alma.
Saludos poeta amigo José An100
10 de octubre de 2026 a las 11:55
La decisión del alma...
JUSTO ALDÚ dijo:
Una reflexión que nos recuerda que la verdadera grandeza no se mide por las veces que vencemos, sino por aquello que somos capaces de preservar en medio de la adversidad. Porque tener alma también significa saber luchar sin perder la nobleza, y retirarse a tiempo sin renunciar a la dignidad.
Saludos
10 de octubre de 2026 a las 11:21
JUSTO ALDÚ dijo:
Una reflexión que nos recuerda que la verdadera grandeza no se mide por las veces que vencemos, sino por aquello que somos capaces de preservar en medio de la adversidad. Porque tener alma también significa saber luchar sin perder la nobleza, y retirarse a tiempo sin renunciar a la dignidad.
Saludos
10 de octubre de 2026 a las 11:21
La decisión del alma...
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, estimado amigo José Ángel, por este reflexivo y bello poema, en el que se puede apreciar que concibe el alma no como una sustancia desterrada en lo invisible, sino como la forma moral de habitar el mundo: tener alma es elegir la lealtad sin servidumbre, amar la vida sin reclamarle recompensa, contemplar el bien ajeno sin la sombra de la envidia y acoger con misericordia la herida de los otros. Por eso, la esperanza no es aquí una ilusión consoladora, sino la mirada capaz de entrever belleza aun entre las ruinas; y la sonrisa nacida en la caída no encubre el dolor, sino que testimonia una dignidad que se niega a ser usurpada por la derrota. Sin embargo, creo que la intuición más honda del poema reside en el «cerebro del alma», esa razón íntima que templa el ardor del coraje y distingue la valentía de la obstinación, pues no todo avance ennoblece ni toda retirada envilece. En consecuencia, «retirarse sin perder el alma» significa preservar la soberanía interior cuando vencer exigiría traicionarse: reconocer el límite sin abdicar de la propia humanidad. El alma, por tanto, no es algo que se posee, sino algo que se custodia en cada elección; porque, en último término, la verdadera derrota no consiste en caer, sino en levantarse convertido en aquello contra lo que se luchaba.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
10 de octubre de 2026 a las 09:00
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, estimado amigo José Ángel, por este reflexivo y bello poema, en el que se puede apreciar que concibe el alma no como una sustancia desterrada en lo invisible, sino como la forma moral de habitar el mundo: tener alma es elegir la lealtad sin servidumbre, amar la vida sin reclamarle recompensa, contemplar el bien ajeno sin la sombra de la envidia y acoger con misericordia la herida de los otros. Por eso, la esperanza no es aquí una ilusión consoladora, sino la mirada capaz de entrever belleza aun entre las ruinas; y la sonrisa nacida en la caída no encubre el dolor, sino que testimonia una dignidad que se niega a ser usurpada por la derrota. Sin embargo, creo que la intuición más honda del poema reside en el «cerebro del alma», esa razón íntima que templa el ardor del coraje y distingue la valentía de la obstinación, pues no todo avance ennoblece ni toda retirada envilece. En consecuencia, «retirarse sin perder el alma» significa preservar la soberanía interior cuando vencer exigiría traicionarse: reconocer el límite sin abdicar de la propia humanidad. El alma, por tanto, no es algo que se posee, sino algo que se custodia en cada elección; porque, en último término, la verdadera derrota no consiste en caer, sino en levantarse convertido en aquello contra lo que se luchaba.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
10 de octubre de 2026 a las 09:00
La decisión del alma...
JordiCris ✍️ dijo:
Magnífico cierre: A veces, la verdadera valentía / consiste en saber cuándo luchar, / cuándo resistir / y cuándo retirarse / sin perder el alma. Saludos
10 de octubre de 2026 a las 06:50
JordiCris ✍️ dijo:
Magnífico cierre: A veces, la verdadera valentía / consiste en saber cuándo luchar, / cuándo resistir / y cuándo retirarse / sin perder el alma. Saludos
10 de octubre de 2026 a las 06:50
Hijos de un tiempo que ya no esta ( La generación X)
El Hombre de la Rosa dijo:
Hermosamente escrito y bello tu genial poema de hoy estimado poeta y fiel amigo Josean 100
Saludos españoles desde Torrelavega España
El Hombre de la Rosa
6 de octubre de 2026 a las 03:14
El Hombre de la Rosa dijo:
Hermosamente escrito y bello tu genial poema de hoy estimado poeta y fiel amigo Josean 100
Saludos españoles desde Torrelavega España
El Hombre de la Rosa
6 de octubre de 2026 a las 03:14
Hijos de un tiempo que ya no esta ( La generación X)
Mª Pilar Luna Calvo dijo:
Todo eso que cuentas también lo viví, que recuerdos sin móviles, que son muy útiles, pero son una carcel, somos personas a un movil unidos, aunque ese no es mi caso, que en el pueblo no lo llevo. Un abrazo.
5 de octubre de 2026 a las 16:33
Mª Pilar Luna Calvo dijo:
Todo eso que cuentas también lo viví, que recuerdos sin móviles, que son muy útiles, pero son una carcel, somos personas a un movil unidos, aunque ese no es mi caso, que en el pueblo no lo llevo. Un abrazo.
5 de octubre de 2026 a las 16:33
El letargo del silencio
Mª Pilar Luna Calvo dijo:
Tenemos un banquero de nivel en el portal, y un buen poeta, eso lo reconocemos todos, un abrazo.
5 de octubre de 2026 a las 16:29
Mª Pilar Luna Calvo dijo:
Tenemos un banquero de nivel en el portal, y un buen poeta, eso lo reconocemos todos, un abrazo.
5 de octubre de 2026 a las 16:29
Hijos de un tiempo que ya no esta ( La generación X)
David Arthur dijo:
Muy buena reflexión a tu generación X, José Ángel
Un fuerte abrazo de mi amistad ,
David
5 de octubre de 2026 a las 15:51
David Arthur dijo:
Muy buena reflexión a tu generación X, José Ángel
Un fuerte abrazo de mi amistad ,
David
5 de octubre de 2026 a las 15:51
Hijos de un tiempo que ya no esta ( La generación X)
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, amigo José Ángel, por este filosófico poema, en el que se aprecia que no levanta un monumento a una generación: antes bien, indaga cómo el tiempo toma cuerpo en nosotros. En este sentido, haber sido puente entre lo analógico y lo digital supone habitar una frontera donde toda conquista revela también una pérdida. Así, la calle, la escritura a mano y la espera no son meras reliquias sentimentales, sino huellas de una experiencia más directa de lo real. Sin embargo, ninguna intemperie debe idealizarse: el dolor puede templar, pero no deja de ser dolor; la carencia puede enseñar, pero no por ello se vuelve justa. Del mismo modo, recordar las antiguas formas del cortejo exige comprender sin absolver y agradecer sin idealizar. En efecto, una generación no se define solo por cuanto resistió, sino también por las sombras que heredó y fue capaz de reconocer. De ahí la verdad más honda del poema: no fuimos mejores ni más fuertes; fuimos la forma transitoria que el mundo adoptó al atravesarnos. Por ello, acaso madurar consista en recibir esa herencia sin convertirla en dogma y en ofrecer al porvenir no la nostalgia de lo perdido, sino la lucidez de lo aprendido.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
5 de octubre de 2026 a las 15:17
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, amigo José Ángel, por este filosófico poema, en el que se aprecia que no levanta un monumento a una generación: antes bien, indaga cómo el tiempo toma cuerpo en nosotros. En este sentido, haber sido puente entre lo analógico y lo digital supone habitar una frontera donde toda conquista revela también una pérdida. Así, la calle, la escritura a mano y la espera no son meras reliquias sentimentales, sino huellas de una experiencia más directa de lo real. Sin embargo, ninguna intemperie debe idealizarse: el dolor puede templar, pero no deja de ser dolor; la carencia puede enseñar, pero no por ello se vuelve justa. Del mismo modo, recordar las antiguas formas del cortejo exige comprender sin absolver y agradecer sin idealizar. En efecto, una generación no se define solo por cuanto resistió, sino también por las sombras que heredó y fue capaz de reconocer. De ahí la verdad más honda del poema: no fuimos mejores ni más fuertes; fuimos la forma transitoria que el mundo adoptó al atravesarnos. Por ello, acaso madurar consista en recibir esa herencia sin convertirla en dogma y en ofrecer al porvenir no la nostalgia de lo perdido, sino la lucidez de lo aprendido.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
5 de octubre de 2026 a las 15:17
Hijos de un tiempo que ya no esta ( La generación X)
Mirta C. Sly dijo:
y quedamos los últimos de aquella generación, con tanta información inmediata anunciando peligro! peligro!! nosotros sobrevivimos de puro coraje🤣.
fuimos de la TV de tubo. de lámparas a bulbo. que si se quemaba una valgame Dios!! por ventura, la nuestra era la unica del barrio, asi que teniamos visita obligada a ciertas horas para ver una carrera, o el noticiero.
jugar bajo la lluvia, tirarnos con pelotas de barro o salir a remontar barriletes de periodicos con la cola larga hecha de trozos de sabanas viejas.
Somos los ultimos oradores, de la historia narrada del boca en boca.
Con errores, con aciertos, pero eso somos.
los últimos
4 de octubre de 2026 a las 14:12
Mirta C. Sly dijo:
y quedamos los últimos de aquella generación, con tanta información inmediata anunciando peligro! peligro!! nosotros sobrevivimos de puro coraje🤣.
fuimos de la TV de tubo. de lámparas a bulbo. que si se quemaba una valgame Dios!! por ventura, la nuestra era la unica del barrio, asi que teniamos visita obligada a ciertas horas para ver una carrera, o el noticiero.
jugar bajo la lluvia, tirarnos con pelotas de barro o salir a remontar barriletes de periodicos con la cola larga hecha de trozos de sabanas viejas.
Somos los ultimos oradores, de la historia narrada del boca en boca.
Con errores, con aciertos, pero eso somos.
los últimos
4 de octubre de 2026 a las 14:12
Hijos de un tiempo que ya no esta ( La generación X)
Salvador Santoyo Sánchez dijo:
Nos caíamos y aprendimos a levantarnos todo el rato,
sin red, sin instrucciones, sin tener siempre un respaldo.
Quizá no fuimos mejores, ni más duros que los demás:
simplemente fuimos hijos de un tiempo que ya no está.
Una cruel verdad.
saludos poeta amigo José An100
4 de octubre de 2026 a las 14:04
Salvador Santoyo Sánchez dijo:
Nos caíamos y aprendimos a levantarnos todo el rato,
sin red, sin instrucciones, sin tener siempre un respaldo.
Quizá no fuimos mejores, ni más duros que los demás:
simplemente fuimos hijos de un tiempo que ya no está.
Una cruel verdad.
saludos poeta amigo José An100
4 de octubre de 2026 a las 14:04
Hijos de un tiempo que ya no esta ( La generación X)
Mallito...viento de amor dijo:
Buen día estimado amigo, y Poeta. Hoy es tu cumpleaños deseo que sean muchos más para dicha, y felicidad de tu familia y amigos que te admiramos. Pásalo feliz, fuerte abrazo.
¡Feliz cumpleaños!!
Mallito
4 de octubre de 2026 a las 10:45
Mallito...viento de amor dijo:
Buen día estimado amigo, y Poeta. Hoy es tu cumpleaños deseo que sean muchos más para dicha, y felicidad de tu familia y amigos que te admiramos. Pásalo feliz, fuerte abrazo.
¡Feliz cumpleaños!!
Mallito
4 de octubre de 2026 a las 10:45
Hijos de un tiempo que ya no esta ( La generación X)
Alexandra I dijo:
Los tiempos van de prisa, pero las huellas quedan en el alma de quienes lo vivieron, gracias por compartir, gusto leerte.
Feliz día, Alex.
4 de octubre de 2026 a las 08:51
Alexandra I dijo:
Los tiempos van de prisa, pero las huellas quedan en el alma de quienes lo vivieron, gracias por compartir, gusto leerte.
Feliz día, Alex.
4 de octubre de 2026 a las 08:51
Hijos de un tiempo que ya no esta ( La generación X)
noasubin dijo:
Quien ha sido puente lleva en sí dos mundos y la sabiduría de ambos.
Qué testimonio tan hermoso y sincero. Ser puente entre lo analógico y lo digital, aprender en la calle, valorar el esfuerzo sin distinción, levantarse sin red: todo eso te formó de una manera única. No fueron mejores ni peores; fueron auténticos, hijos de un tiempo que deja huella imborrable. Gracias por compartir esta memoria con tanta verdad y dignidad.
4 de octubre de 2026 a las 08:16
noasubin dijo:
Quien ha sido puente lleva en sí dos mundos y la sabiduría de ambos.
Qué testimonio tan hermoso y sincero. Ser puente entre lo analógico y lo digital, aprender en la calle, valorar el esfuerzo sin distinción, levantarse sin red: todo eso te formó de una manera única. No fueron mejores ni peores; fueron auténticos, hijos de un tiempo que deja huella imborrable. Gracias por compartir esta memoria con tanta verdad y dignidad.
4 de octubre de 2026 a las 08:16
Ser hoy en día un indio
rosi12 dijo:
El indio no tiene prebendas ni padrino,
siempre lucha por necesidad, subsistencia y por..oscuro destino,
BELLAS LETRAS GRACIAS POR COMPARTIRLAS SALUDOS ESPECIALES, ESPERO QUE PASES MUY FELIZ TU DÍA.
4 de octubre de 2026 a las 07:38
rosi12 dijo:
El indio no tiene prebendas ni padrino,
siempre lucha por necesidad, subsistencia y por..oscuro destino,
BELLAS LETRAS GRACIAS POR COMPARTIRLAS SALUDOS ESPECIALES, ESPERO QUE PASES MUY FELIZ TU DÍA.
4 de octubre de 2026 a las 07:38
Hijos de un tiempo que ya no esta ( La generación X)
Lualpri dijo:
Poeta...
Hijos de un tiempo que ya no está,
de un tiempo hermoso que añoro,
de aquel que no volverá
y que en verdad extraño todo!
En éste tiempo presente
el amor de ayer vivido,
ya no existe entre la gente
pues con el tiempo se ha ido!
Gracias por compartir tus letras inspiradoras.
Buen domingo!
Luis.
4 de octubre de 2026 a las 06:46
Lualpri dijo:
Poeta...
Hijos de un tiempo que ya no está,
de un tiempo hermoso que añoro,
de aquel que no volverá
y que en verdad extraño todo!
En éste tiempo presente
el amor de ayer vivido,
ya no existe entre la gente
pues con el tiempo se ha ido!
Gracias por compartir tus letras inspiradoras.
Buen domingo!
Luis.
4 de octubre de 2026 a las 06:46
Hijos de un tiempo que ya no esta ( La generación X)
JordiCris ✍️ dijo:
Imagínate a todos los que ya estamos más que jubilados que nos hicimos en blanco y negro, que vimos al hombre llegar a la luna, hechos en la calle a base de arañazos en las rodillas y, además, los que teníamos algunas aspiraciones en las bibliotecas con clásicos de la literatura, desde cuentos a novelas, ensayos, filósofos y poetas que, pese a estar adaptados al mundo tecnológico nos criamos para una mundo y vida que no existen. Feliz domingo
4 de octubre de 2026 a las 06:22
JordiCris ✍️ dijo:
Imagínate a todos los que ya estamos más que jubilados que nos hicimos en blanco y negro, que vimos al hombre llegar a la luna, hechos en la calle a base de arañazos en las rodillas y, además, los que teníamos algunas aspiraciones en las bibliotecas con clásicos de la literatura, desde cuentos a novelas, ensayos, filósofos y poetas que, pese a estar adaptados al mundo tecnológico nos criamos para una mundo y vida que no existen. Feliz domingo
4 de octubre de 2026 a las 06:22
El letargo del silencio
Salvador Santoyo Sánchez dijo:
FELIZ CUMPLEAÑOS ESTIMADO AMIGO.
Es mi deseo que pases un excelente día en compañía de tus seres queridos.
Y que las musas te ciñan una corona de olivo, por motivo de tu cumpleaños.
FELICIDADES!!! POETA JOSÉAN100
3 de octubre de 2026 a las 19:31
Salvador Santoyo Sánchez dijo:
FELIZ CUMPLEAÑOS ESTIMADO AMIGO.
Es mi deseo que pases un excelente día en compañía de tus seres queridos.
Y que las musas te ciñan una corona de olivo, por motivo de tu cumpleaños.
FELICIDADES!!! POETA JOSÉAN100
3 de octubre de 2026 a las 19:31
El letargo del silencio
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, estimado amigo José Ángel, por este bello poema, en el que se percibe cómo se concibe el letargo como una interrupción fecunda del tiempo administrado: no una fuga, sino el intervalo en que la conciencia deja de obedecer y comienza a interrogarse. En esa quietud, se diría que el yo lírico se lee en el «libro diario» de sus actos, atenúa la arrogancia de sus certezas y descubre que toda libertad exige una distancia interior respecto del camino impuesto. En ese contexto, se vislumbra cómo el silencio deja entonces de ser ausencia de ruido para volverse apertura: al reconocer sus límites, la voz poética abandona la ilusión de autosuficiencia y acoge al prójimo como una alteridad irreductible. Así, bajo la luz incierta del «crepúsculo», la finitud revela una verdad decisiva: la identidad no es una esencia poseída, sino una tarea ética siempre inconclusa. Pues, la aceleración suscita miedo porque, sin la pausa que permite discernir el deseo, la obediencia termina llamándose elección y una existencia prefabricada suplanta a la singularidad. El «fenotipo común, medio» nombra esa íntima pérdida de sí. Frente a ella, el silencio se vuelve refugio y resistencia: el instante en que el ser humano, al recogerse en lo más hondo de sí, vuelve a oír su propia voz y recobra el valor de no convertirse en aquello que el mundo había decidido por él.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
3 de octubre de 2026 a las 17:18
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, estimado amigo José Ángel, por este bello poema, en el que se percibe cómo se concibe el letargo como una interrupción fecunda del tiempo administrado: no una fuga, sino el intervalo en que la conciencia deja de obedecer y comienza a interrogarse. En esa quietud, se diría que el yo lírico se lee en el «libro diario» de sus actos, atenúa la arrogancia de sus certezas y descubre que toda libertad exige una distancia interior respecto del camino impuesto. En ese contexto, se vislumbra cómo el silencio deja entonces de ser ausencia de ruido para volverse apertura: al reconocer sus límites, la voz poética abandona la ilusión de autosuficiencia y acoge al prójimo como una alteridad irreductible. Así, bajo la luz incierta del «crepúsculo», la finitud revela una verdad decisiva: la identidad no es una esencia poseída, sino una tarea ética siempre inconclusa. Pues, la aceleración suscita miedo porque, sin la pausa que permite discernir el deseo, la obediencia termina llamándose elección y una existencia prefabricada suplanta a la singularidad. El «fenotipo común, medio» nombra esa íntima pérdida de sí. Frente a ella, el silencio se vuelve refugio y resistencia: el instante en que el ser humano, al recogerse en lo más hondo de sí, vuelve a oír su propia voz y recobra el valor de no convertirse en aquello que el mundo había decidido por él.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
3 de octubre de 2026 a las 17:18
El letargo del silencio
David Arthur dijo:
....Me encanta el aire del silencio,
hablar con mi fe en el prójimo,
y pensar para lo que no sirvo,
el reflejo del crepúsculo de mi destino.....
hermoso y poético , José Ángel
En realidad , tuve que buscar algunas palabras en el inglés...uno es fenotipo o sea phenotype, y admito, la palabra no cononcía
Un gran abrazo amigo poeta
David
3 de octubre de 2026 a las 15:12
David Arthur dijo:
....Me encanta el aire del silencio,
hablar con mi fe en el prójimo,
y pensar para lo que no sirvo,
el reflejo del crepúsculo de mi destino.....
hermoso y poético , José Ángel
En realidad , tuve que buscar algunas palabras en el inglés...uno es fenotipo o sea phenotype, y admito, la palabra no cononcía
Un gran abrazo amigo poeta
David
3 de octubre de 2026 a las 15:12
El letargo del silencio
El desalmado dijo:
Para algunos, la poesía es el reposo del guerrero. Un poema muy lindo, gracias por compartirlo.
3 de octubre de 2026 a las 12:58
El desalmado dijo:
Para algunos, la poesía es el reposo del guerrero. Un poema muy lindo, gracias por compartirlo.
3 de octubre de 2026 a las 12:58
El letargo del silencio
Salvador Santoyo Sánchez dijo:
Felicidades, por ese nuevo ascenso en tu trabajo. Que se que lo harás de excelente manera.
Saludos poeta amigo JoséAn100
3 de octubre de 2026 a las 04:47
Salvador Santoyo Sánchez dijo:
Felicidades, por ese nuevo ascenso en tu trabajo. Que se que lo harás de excelente manera.
Saludos poeta amigo JoséAn100
3 de octubre de 2026 a las 04:47
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