Recomendaciones para el Taller Literario

Consejos para el Taller Literario.

 

 
Vamos a comenzar la semana con un nuevo artículo para nuestro Taller Literario. En esta ocasión vamos a hablar sobre algunas palabras y expresiones que no siempre utilizamos adecuadamente.

Al igual que para el resto de los artículos de esta sección, no es hemos basado en diversas publicaciones de la Web del Español Urgente.
 
 

Uso correcto de «favoritismo» y «cabeza de serie»

El término «favoritismo», formado por la conjunción de «favorito» e «ismo» sirve para referirse a una preferencia por una persona o una cosa en lugar de otra sin condición meritoria, es decir, independientemente de sus méritos. No es adecuado utilizarlo para expresar que alguien lleva ventaja o tiene todas las aptitudes para resultar vencedor de algo. Dicho con otras palabras, que son favoritos para vencer a otros.

No obstante, muchas veces, se utiliza de forma incorrecta, con este sentido de «favorito». Como en el siguiente ejemplo.

Pasemos a otra expresión «cabeza de serie». ¿Sabías que no siempre se utiliza correctamente. Esta frase sirve para referirse a aquellos jugadores que, por su calidad y nivel, reciben un tratamiento especial dentro de las programaciones de los torneos. Muchas veces, en lugar de esta expresión se usa «sembrado», término totalmente incorrecto para aludir a esta situación.

Esta expresión, cuyo uso responde a un calco del inglés, no tiene ningún sentido en nuestro idioma y debemos evitarla. No obstante, es sumamente frecuente en crónicas deportivas, sobre todo en las vinculadas al mundo del tenis.

Un cabeza de serie, recibe un mejor tratamiento que el resto, al no ponerlo a competir con otros de su mismo nivel, teniendo así más posibilidades de superar la primera ronda. Generalmente se los sitúa en el primer lugar de su grupo con este fin.

Otro repaso vinculado a esta expresión tiene que ver con el género y número de la expresión.

Respecto al número, siempre debe aplicarse el plural a toda la frase. «Las cabezas de serie» y no «las cabeza de serie».

Generalmente se utiliza en femenino, pero no siempre es correcto. Cuando la frase se aplica a un hombre, todos los determinantes que acompañen la frase deben ir en masculino, en femenino si se habla de mujeres. Muchas veces se establece la relación de concordancia con el sustantivo de la expresión «cabeza» y se cree que siempre la frase se escribe en femenino; ¡debemos estar atentos para evitar cometer este error!

¿Cómo usar el prefijo «-auto»?

El prefijo «-auto» se utiliza junto a verbos de carácter reflexivo para ayudar a resolver una ambigüedad. No obstante, en aquellos casos en los que el verbo ya tiene carácter reflexivo, es incorrecto. Por ejemplo, en verbos como suicidarse, inmolarse o inculparse.

Dicho esto cabe mencionar que este prefijo sirve para dejar en evidencia que el sujeto de la oración a realizado una acción cuyas consecuencias o implicaciones son el mismo sujeto. Veamos un ejemplo.

Gracias al prefijo queda bien claro que no fue elegido por el pueblo sino que él mismo se puso en el cargo de emperador. Esto significa que el título se lo asigno la propia persona, es decir, a sí mismo.

Dicho esto, debemos estar atentos, para evitar utilizarlo junto a verbos que no requieren de un modificador para expresar que actúan sobre el propio sujeto. A continuación dejamos un ejemplo.

En otros casos, el prefijo «-auto» no requiere de un pronombre, va unido a sustantivos y los modifica. En estos casos, tal como ocurre con todos los prefijos, éste debe ir unido a la palabra que modifica sin guion y sin dejar espacio en medio. Algunas palabras que tienen esta formación son autocensura, autocrítica y autorregulación.

Y hasta aquí nuestro repaso de hoy. No dejes de visitar nuestro Taller Literario, donde podrás encontrar una gran variedad de artículos sobre ortografía y gramática.



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