Nuevo texto para nuestro Taller Literario

Comienzo la semana con un nuevo texto para nuestro Taller Literario. En esta ocasión me centraré en algunas expresiones y sus usos más frecuentes en nuestro idioma.

Cajón de sastre, una expresión muy usada

En español usamos la expresión «cajón de sastre» para referirnos a un conjunto de cosas variopintas que se encuentran desordenadas y agrupadas sin seguir ninguna medida. Es frecuente el uso inadecuado de esta frase como «cajón desastre», posiblemente porque un desastre es algo desigual y desordenado. No obstante, debemos estar atentos para usarla correctamente.

El origen de esta frase está relacionado con el oficio de la costura. Un sastre suele tener en su cajón o maletín un montón de objetos de tamaños y formas diversos que le sirven para ejercer su profesión. Se dice que en esos cajones puede encontrarse cualquier cosa y que todo está dispuesto de una forma desordenada, por eso se usa esta expresión para referirse a aquellos espacios donde las cosas están dispuestas sin un orden aparente o para aquellas personas con una gran capacidad imaginativa que les permite plantear ideas o imágenes variopintas de forma aleatoria.

Sustantivo microplásticos

El sustantivo «microplástico» se utiliza para referirse a aquellos fragmentos de plástico que miden menos de 5 milímetros, según lo define la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica.

Aunque se forma con la unión de dos palabras «micro» (que indica que es algo muy pequeño) y «plástico», se escribe en una sola palabra y sin guion en el medio. No obstante, es común encontrarse con este término mal escrito en los medios de comunicación.

Los microplásticos pueden haber sido diseñados de este tamaño para ser utilizados en productos de higiene o de limpieza o ser el resultado de la erosión fragmentándose de un plástico mayor a causa del deterioro. Son una de las causas principales de la contaminación del agua de los océanos.

La expresión “al objeto de”

La última frase que analizaré es «al objeto de» que sirve para expresar finalidad. Es común encontrarla escrita como «a objeto de», sin embargo esta expresión es incorrecta. Otra forma en la que puede construirse es «con el objeto de».

Tal como las recoge el Diccionario de la lengua española estas son las dos formas correctas de esta locución que sirve para introducir la aclaración de finalidad a una determinada acción. Si las locuciones van acompañadas de una subordinada que se introduce con el nexo «que» debe mantenerse la preposición de para no cometer un queísmo

Y hasta aquí los consejos del artículo de hoy. No te olvides de pasarte por nuestra sección Taller Literario donde hemos agrupado una gran cantidad de artículos referentes al uso de nuestro idioma; podrás encontrar tanto textos sobre gramática y ortografía como consejos de tipo estilístico y semiótico. Asimismo te recomiendo que visites la web Fundéu, donde se apoyan la mayoría de estos textos, uno de los sitios relacionados con el Español más recomendables de la red.



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