Objeto preposicional

Así como existe una función sintáctica denominada objeto directo (OD) y a su vez existe otra que, a diferencia de la ya mencionada, es indirecta, también existe un elemento conocido como objeto preposicional (OP) o complemento preposicional que merece ser analizado.

Este concepto hace referencia a un argumento verbal que se incorpora a la oración gracias a una preposición que no funciona como accesorio sino que es requerido de modo obligatorio por el verbo, tal como se puede apreciar en oraciones como “Lara preguntó por Juan”, “Blas confió en que le darían la beca de estudio”, “Las niñas jugaron en la plaza”, “Siempre me acuerdo de Héctor”, “Christian sueña con conocer a su deportista favorito”, “Cinthia se enamoró de Miguel” y “Rogelio acabó con sus esperanzas”.

El objeto preposicional, también llamado complemento de régimen o suplemento, puede ser reemplazado por la preposición utilizada acompañada por un pronombre tónico. Si tomamos las oraciones de muestra como referencia y aplicamos esta fórmula, entonces quedarían enunciados como “Lara preguntó por él”, “Blas confió en ello”, “Las niñas jugaron en ella”, “Siempre me acuerdo de él”, “Christian sueña con ello”, “Cinthia se enamoró de él” y “Rogelio acabó con ellas”.

Dentro del complemento de régimen pueden distinguirse dos casos: el directo y el indirecto. El primer grupo se caracteriza por no tener complemento directo mientras que el indirecto no sólo incluye el complemento directo sino que éste no puede ser suprimido.

“Creer”, “Acostumbrar”, “Disponer”, “Depender”, “Convencer”, “Enamorar”, “Soñar”, “Influir”, “Pensar”, “Confiar”, “Preguntar” y “Tratar” son sólo algunos de los verbos que, por lo general, aparecen en la oración acompañados por un complemento de régimen específico.



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