«Sucede la noche» de Sonia Aldama (Enkuadres)


 
La luz es la mejor caricia contra el miedo, pero no siempre es fácil dar con ella. «Sucede la noche» de Sonia Aldama (Enkuadres) transita entre la grieta que se dibuja entre la claridad y la realidad gris, tratando de reconstruir una identidad desde lo que no existe, transformando el lenguaje en plástico moldeable y fácil de doblar. Un poemario escrito con absoluta sensibilidad que nos invita a pensarnos desde las palabras.
 

El límite del lenguaje

Asistimos a un momento de la poesía en el que muchas voces toman el testigo de las vanguardias latinoamericanas. Sonia Aldama, pese a haber nacido en Madrid, parece empapada de esta estética y dibuja una serie de versos que intentan romper lo que el lenguaje es, lo que las palabras significan, como nos enseñaron Vallejo, Zamudio y Girondo. Esta virtud de la poesía de trascender fronteras la vuelve hermosa y más transgresora que otros géneros.

En este libro encontramos una búsqueda incesante del significado de las cosas. Como dice María José Bragado en el prólogo, Aldama pertenece a un grupo de escritoras que hace del lenguaje una masa capaz de modelarse con las manos, con la boca, con los dientes, y transformarse en materia que habla. En el caso particular de este libro, Sonia se aferra al lenguaje con el deseo de descubrir nuevas maneras para autonombrarse y de definir los contornos del propio mundo. De este modo, avanzando desde lo aprendido hacia lo desconocido, dobla el lenguaje para dar con palabras propias que escapen a los sesgos de los mandatos y las enseñanzas, y sirvan para interpretar la existencia de una forma poética.

Entre las cosas más destacables de este libro podríamos decir que presenta una estética cuidada y transformista que lucha entre la claridad y la abstracción, sin llegar a quedarse del todo en ningún extremo. Un trabajo poético que se articula desde la identidad feminista y anticapitalista, de una forma exquisita. En este punto la poesía no es una cosa unitaria sino que lleva la carga social de toda una tradición, y que en Aldama se descubre desde la primera frase. Su voz surge como un susurro y va cobrando vitalidad a medida que avanzamos en la lectura hasta alcanzar una fuerza descomunal. Es como si empezara desde la soledad de la mujer que se siente confusa y poco a poco fuese descubriendo las otras voces que resuenan, como ecos en la noche, y esto le sirviera para alcanzar cuerpo y sentido.

Ahora bien, este libro no trata acerca de la miseria, de la oscuridad, sino de las posibilidades. Porque, si bien parte de la soledad a la que intenta condenarnos el mundo, pone en evidencia los resquicios de oportunidades que pueden abrirse ante nosotras si sabemos mirar. Así que podríamos decir que es una poesía empoderada, llena de fuerza y de luz, que nos invita a pensar el lenguaje como un aliado: un secreto nuestro, un poder que podemos adquirir si lo deseamos, y que nos puede permitir alzarnos en medio de la noche y suceder(nos). La poesía entonces, y como lo fue en la tradición latinoamericana, es colectiva, e invita al encuentro con las otras.

Resistir a la realidad

«Sucede la noche» es un libro en el que podemos descubrir una búsqueda interior que parte del deseo e intenta abrazar el mundo. Intenta poner en palabras el sentido de las cosas y a la vez rebelarse contra las injusticias. En ese sentido encontramos a una poeta comprometida con su tiempo, con una gran capacidad para jugar con las palabras sin llegar a perderse del todo.

Sonia Aldama nos ofrece un libro que comienza con pequeños pasos, «titubeos» y va avanzando sobre las formas hasta abrazar la «resistencia». Pero al descubrir su fuerza encuentra todo lo que falta, y esto alimenta la «sed» de una vida no vivida a causa de los límites impuestos por un mundo cruel. Sobre esa realidad se levanta la autora y nos invita a cambiar hoy.

Entre las cosas que más me han interesado quisiera señalar la cuidadosa forma de atravesar las inquietudes de ser mujer y de escribir sobre la rabia, la incomprensión, la barbarie. En ese camino el deseo, la forma en la que intenta condenarse al deseo femenino, y la necesidad de una apropiación del mismo ocupan un lugar fundamental. Y creo que Aldama nos ofrece una poesía que permite entender los matices más recónditos de la experiencia de ser mujer. Y creo que ésa es una muy buena razón para leer este libro.

Leer este libro es una buena forma de encontrar nuevas palabras para emprender nuevos caminos para nombrarnos, para romper la unión del lenguaje y jugarse por una mirada que diluya las marcas que históricamente se han escrito sobre nuestros cuerpos. El lenguaje como un sendero de autoconocimiento y de rebelión: eso es lo que podemos encontrar en este fabuloso poemario. Te invito a disfrutar de él para encontrar a una poeta auténtica y con un indiscutible oficio.

 
 
 
 
SUCEDE LA NOCHE
Sonia Aldama
Enkuadres
 
 



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