La propuesta de novela negra de Marta Sanz

Muchos son los autores madrileños que se han especializado en el género policiaco y de espionaje. No obstante, entre todos ellos habría que destacar a Marta Sanz, una autora que, al igual que los grandes maestros de esta clase de novelas como Agatha Christie, ha decidido crear su propio detective para que sea el eje central de sus historias.

En este caso, el protagonista de varios de libros de la citada artista es Arturo Zarco. Ser cuarentón y gay son dos de las principales señas de identidad de aquel que además tiene otra característica que estará patente en todas y cada una de sus apariciones y no es otra que la estrecha relación que aún mantiene con su ex mujer, Paula.

Una relación de amor-odio, a partes iguales, en la que los dos se apoyan, se quieren y se ayudan. Pero al mismo tiempo, en otras ocasiones, esta amistad se vuelve del revés y pasa a ser una simple animadversión donde compiten por ver quien es capaz de hacer más daño al otro.

Todo ello se convierte en parte fundamental de la novela titulada Black, black, black. En el año 2010 es cuando sale publicada la misma que tiene como punto de partida el descubrimiento del cadáver de Cristina Esquivel. Ella es una geriatra que es encontrada estrangulada por sus padres quienes deciden confiar en Zarco para que lleve a cabo una investigación que esclarezca lo sucedido y acabe con los huesos del asesino en la cárcel.

No obstante, el detective irá descubriendo que los citados progenitores lo que desean fervientemente es que se culpe del crimen al esposo de Cristina, Yalal, que es un albañil marroquí que ahora tiene la custodia de la hija que tuvo con su mujer ahora fallecida.

En el entramado de solucionar el asesinato, el protagonista deberá solventar problemas personales con Paula y con un joven (Olmo) que le atrae y cuya madre además es vecina de la geriatra, tendrá mucho que decir al respecto de lo acontecido.

Zarco y sus casos

Como decíamos anteriormente, Zarco se ha convertido en el personaje emblema de las novelas policiacas de Marta Sanz. De ahí que también sea el eje central del libro titulado Un buen detective no se casa jamás.

En este 2012 es cuando ha visto la luz dicha narración en la que aquel deberá enfrentarse fundamentalmente a problemas de tipo personal después de enterarse de la infidelidad de su novio, Olmo. Por eso, decide marcharse fuera de viaje y elige como destino la casa de una amiga (Marina Frankel), donde espera encontrar la paz y la estabilidad que necesita.

Sin embargo, su estancia en dicha mansión no será desde luego aburrida. Y es que la vivienda es propiedad de la familia Frankel que se caracteriza por sus tres generaciones de gemelas: Amparo y Janni; Marina e Ilse, y las hijas de esta última.

La amiga de Zarco y su hermana fueron abandonadas por su madre (Janni) y desde entonces fueron criadas por su tía que ahora es la que ejerce como cabeza de familia. Siempre se ha caracterizado por su dureza pero ahora se ha enternecido y ha decidido contraer matrimonio con Marcos Cambra, un guapo podólogo que entra a formar parte de una familia llena de secretos que nuestro detective irá descubriendo poco a poco.



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