3 novelas de terror de autoras anglosajonas


La semana pasada escribí sobre cuatro monstruos de la literatura. Sigo en esa línea para dejarte tres novelas de terror escritas por tres autoras anglosajonas (dos de ellas, inglesas, y una, estadounidense).

Van aquí tres novelas que, si todavía no has leído, deberías hacerlo cuanto antes; tres recomendaciones que pueden ser una fabulosa forma de terminar las vacaciones.

1- «La maldición de Hill House» de Shirley Jackson

Voy a empezar con un libro que es una de las maravillas del terror, «La maldición de Hill House» de Shirley Jackson. Cualquier persona que desee escribir relatos de terror debería zambullirse en este libro puesto que en él la autora ha sabido jugar y equilibrar al detalle el miedo a lo sobrenatural con las posibilidades que la realidad ofrece (torciéndolas al máximo).

Ya desde el primer párrafo la cosa no pinta bien. Leemos acerca de una mansión que ha estado cerrada durante muchos años y sin embargo se mantiene de pie, intacta, sosteniéndose sin ayuda de nadie:

Me interesan especialmente los comienzos. Los buenos comienzos son los grandes hallazgos de mi búsqueda lectora. Hallazgos que atesoro, porque sé que no abundan. Incluso fantásticas obras de la literatura no tiene comienzos apropiados a su magna popularidad. En el caso de «La maldición de Hill House» tenemos unas primeras palabras directas y contundentes que nos obligan a continuar la lectura.

Un antropólogo, interesado por los fenómenos sobrenaturales alquila un caserón sobre el que se cuentan un montón de historias fantasmagóricas con el objetivo de estudiarlo, para conseguir basamento práctico a sus teorías sobre la vida invisible. Para ello reúne a otras cuatro personas que considera cualificadas para ayudarle en su investigación. Ese es el hilo del que parte la trama.

A simple vista se nos presenta como una historia de caza fantasmas; pero a medida que avanzamos en la lectura entenderemos que va mucho más allá de eso. De hecho, lejos de dejarse eclipsar por entidades sobrenaturales que se aparecen en los rincones, Jackson construye una verdadera obra de terror psicológico, donde la mente lo es todo, donde lo que creemos es lo que vemos y donde cualquier amigo puede ser enemigo si ponemos un velo de desconfianza. Sin duda una novela de terror que nadie debería dejar de leer.

2- «El romance del bosque» de Ann Radcliffe

Es difícil pensar en el «Frankenstein» de Mary Shelley sin volver a Radcliffe. La influencia de esta escritora es ineludible. Y no es de extrañar que así sea: cuando leemos a Radcliffe deseamos escribir así; deseamos hacer de la naturaleza un personaje absoluto de nuestras historias, pero ¡qué difícil es conseguir ese carácter impredecible que tiene en ella este personaje! Imposible pensar el terror sin Radcliffe, así que va aquí una recomendación.

«El romance del bosque» es una de las obras de Ann Radcliffe que más me impactó. La historia comienza con una despedida. Un matrimonio es condenado al destierro y emprende un viaje que termina siendo escabroso y tétrico. Sorprendidos por una tormenta, deben hacer un alto en el camino pero son atrapados por un grupo de extraños personajes que habitan una casita en el bosque. La única forma de escapar de esa encrucijada es aceptar llevarse con ellos a una joven que está también en la casa. Al aceptar este cometido, comienza lo más difícil de una aventura que se encuentra llena de dificultades y sobre todo de elementos, símbolos y sonidos fantasmagóricos. Una verdadera clase magistral de cómo debe constituirse un cuento de terror.

A Radcliffe no se le ha reconocido todavía como una de las precursoras del género de terror, pero quienes bien leemos sabemos que mucha de la buena literatura de este género le debe muchísimo a ella. Así que, evidentemente, no leerla significa resistirse a conocer lo que estuvo al principio.

En «El romance del bosque» encontramos fragmentos alucinantes como éste:

3- «Jane Eyre» de Charlotte Brontë

Sí, ya sé lo que me vas a decir: Jane Eyre no es una historia de terror. Y es verdad. No obstante, tiene elementos de terror y los capítulos en los que el misterio se apodera de la escena se encuentran narrados de forma magistral; por eso he querido incluir esta novela en la lista. Pienso que Jane Eyre es una novela ambiciosa que se nutre de elementos variopintos que va incorporando a la trama de forma fluida y sin pretensiones; una obra adelantadísima a su tiempo y precursora como pocas. De hecho, si lo piensas, tampoco podría encasillarse en el romanticismo, ya que fusiona elementos de esta etapa con el gótico, obteniendo una mezcla muy peculiar.

Pero volviendo al terror, pienso que Brontë consigue mantener el suspenso desde que menciona el ala del castillo que no debe visitarse, hasta que finalmente Jane descubre por qué le tienen prohibida allí su entrada. Es además una novela que trabaja sobre la importancia de decir las cosas a tiempo. Es decir, es mucho más que una historia de amor y desamor intensa. Fragmentos como éste pueden demostrar lo que torpemente estoy intentando expresar:



Debes estar [email protected] para poder comentar. Inicia sesión o Regístrate.