«Moebius», de Matías Candeira —Editorial Algaida—

«Moebius» de Matías Candeira (Algaida) es un libro de relatos en el que encontramos personajes que habitan mundos de una fantasía onírica y oscura. Un conjunto de textos que nos permiten acercarnos a las muchas vidas posibles que caben en nuestra realidad.

 
Empeño, paciencia, constancia. Las armas de la experiencia vital están ahí para ser usadas. En nuestra constante relación con el mundo que pisamos no dejamos de aprender cosas. Como aprenden los personajes de «Moebius» de Matías Candeira (Algaida). Estamos ante un libro lleno de preguntas, de idas y vueltas y de fábula, que sin lugar a dudas es una lectura fascinante sobre los mundos posibles, quizá los multiversos que atraviesan nuestra propia experiencia, o esas realidades que se vuelven posibles gracias a la lectura, a la literatura. Un libro que nadie que ame los caminos difusos de las letras debería perderse.
 
 

Una misma cara que abarca muchas realidades

Una de las primeras cosas que llama la atención al leer «Moebius» es que en la lectura se van abriendo muchos personajes, caminos e historias aparentemente contradictorios pero que se amalgaman de forma sorprendente.

Dos amigos que transitan una senda de duelo que conduce al fondo de la vida, una madre que odia a su hijo y que lucha contra una sensación incomprensible en términos humanos, dos hermanos que viajan en un barco y que deben reconocer y reconocerse en los pasajeros (comprendiendo lo vivido como una parte de una existencia vieja que ya nunca podrán recuperar). Estos son tan sólo algunas de las criaturas que habitan este libro, a través de los cuales Candeira nos invita a realizar un viaje a favor (y también en contra) de nuestra memoria, atravesando los finos hilos de la lógica y atreviéndonos a ver más allá de la orilla de esa realidad que nos han fabricado y que con tanta sumisión hemos aceptado como propia.

«Moebius» es un libro realmente fascinante, una especie de sustancia que se choca con nuestro cuerpo y nos permite una experiencia casi sinestésica, donde los colores transmutan a sonidos y lo que vemos puede transformarse lentamente de un escena a la siguiente. Por momentos podemos sentir una cierta extrañeza, como si la historia no fuera del todo comprensible. Sin embargo, la forma en la que Candeira consigue trabajar el lenguaje nos atrapa a un punto que parece perder importancia la lógica de la trama. Así, la propia lectura se convierte en vivencia; que es lo que en definitiva le pedimos o toda buena historia, a toda narración, que nos abrase. La literatura tiene ese capacidad alucinante de transformarnos y libros como éste nos aseguran ese viaje ilusorio.

La cinta de Moebius

La cinta de Moebius, descubierta en 1858 por los matemáticos August Ferdinand Möbius y Johann Benedict Listing, es una superficie de una sola cara y de un sólo contorno cuya principal peculiaridad es que no puede ser orientable, ni definida en una única dirección. Podríamos establecer una conexión entre esta idea matemática y la propia realidad donde de acuerdo a la perspectiva las historias pueden tener diversas interpretaciones y la naturaleza de las personas responder a múltiples posibilidades. Es sumamente interesante esta idea porque nos permite captar una imagen todavía más poderosa: lo que Candeira nos cuenta es sólo una perspectiva de una única realidad en la que pueden cohabitar incluso las intenciones y las miradas contrarias.

Decía que a lo largo de la lectura nos encontramos con una serie de preguntas; la mayoría de ellas devienen de la propia experiencia vital, pero asimismo, todas permiten una interpretación literaria o mejor dicho, una reflexión en torno a la literatura. Esto le otorga un sentido contundente a la relación entre trama y título, y todavía más sentido a la idea de esa cinta de un sólo borde que parece esconderse en el eje de cada relato. Leer este libro nos permite abrazarnos a las posibilidades contrarias, nos permite imaginar en ese intento de luz desesperada, que si existen estas historias, estas mentes atribuladas, también sus opuestos cohabitan en ese universo, en una cara que podría ser la misma, aunque a simple vista se presente como contraria.

Entre las cosas que me han sorprendido y sobre la que me quiero detener se encuentra el estilo sobrio del discurso, que va de la teatralidad a la descripción, rozando algunos de los argumentos más sólidos de la narrativa, y a través de ellos nos permite ver-vivir lo que leemos, habitar esos mundos como si estuviéramos ahí. La forma en la que Candeira trabaja el perfil de los personajes y su forma de interactuar con el medio me ha resultado realmente sobrecogedora; aunque en determinados momentos he sentido la ruptura del ritmo a través de imágenes inconexas. Sin duda es un detalle que no afecta en demasía la experiencia sorprendente y animada de esta lectura.

Todas las historias se parecen

«Moebius» representa la única convicción que nos acerca: somos mortales. Viajamos hacia la muerte, y aunque algunas realidades parecen más coloridas, el camino, esa cinta que transitamos, conduce al mismo sitio. Podemos colorearla pero siempre termina hacia dentro, hacia el encogimiento de los músculos, hacia la pérdida de sentido, en definitiva, hacia la muerte. El cuento que da nombre al libro es una narración impecable sobre dos hermanos que bregan en un barco donde seres desconocidos parecen jugarse la vida por un ratito de fama, de deseo… en ese espacio apartado de la vida cronológica del mundo ellos crecen y maduran con la certeza de que aquel barco es la vida, de que no han dejado nada atrás, quizá, de que no hay nada fuera de esa realidad escalofriante, sólo un mar inmenso que azota la proa y que puede arrastrarlos de un momento al siguiente.

La prosa de Candeira es estremecedora e hipnótica. Hacía mucho que no caía tan eclipsada ante una voz que se asoma a la crueldad sin llegar a nombrarla demasiado, sugiriendo lo imposible, lo que rompe, lo que astilla y dejándonos a medias, obligándonos a completar huecos de silencio y de ambigüedad.

Una cinta con un sólo borde, una cara que es interior y exterior al mismo tiempo –el punto de partida y el punto de llegada es el mismo–, un uróboros donde todo tiene un único sentido y a la vez contiene muchas posibilidades diferentes en cada punto, como universos interconectados. Si pensamos en la cinta de Moebius como una especie de tobogán y nos imaginamos deslizándonos a través de ella señalando con nuestra mirada hacia nuestra derecha en el punto de partida, al concluir el viaje, llegando al final que es a la vez el punto de partida, estaremos mirando al lado opuesto, a la izquierda. Teniendo en cuenta esta idea, Candeira nos plantea una serie de historias que parten del mismo ángulo: la angustia que toda experiencia vital implica, pero siempre llegan a un punto distinto. De alguna forma, podríamos pensar que si todas esas vidas son posibles, también lo son sus opuestos. Como observar a través de un espejo y abrazarnos a universos similares y opuestos.

«Moebius» es un libro alucinante que le deseo a todo aquel que desee perderse en los vericuetos de la narrativa y disfrutar de un instante de desorientación vital y narrativa.

 
 
 
 
MOEBIUS
Matías Candeira
Editorial Algaida
978-84-9189-059-1
208 páginas
Papel: 18,00 €
Digital: 9,99 €



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