Harry Crews: el alcohol en la escritura

Vuelvo hoy con un nuevo texto para el ciclo de literatura y alcohol. Han pasado ya para aquí muchísimos autores que supieron combinar el trabajo de escritura con el alcohol: Faulkner, Sexton, Bradbury, Viscarrra y Carver, entre otros…

Hoy se suma a esta ristra de autores Harry Crews, uno de los creadores de la narrativa gótica americana más interesantes de su generación.

Infancia rural bañada de pérdida

Harry Crews nació en Georgia en 1935 y falleció en 2012 por un fallo cerebral. Su vida se vio fuertemente convulsionada por la muerte de su padre, cuando él ni siquiera entraba en la categoría de niño; solía decir que no tenía ningún recuerdo de su padre.

Su vida, que había comenzado caótica, continuó desarrollándose más o menos a los tumbos: una infancia semi abandónica con una madre que con coraje supo sacarlo adelante y que desembocó en una adolescencia también conflictiva, hasta que llegó a la universidad, y decidió dejarla porque no había en esas paredes lo que andaba buscando. La infancia que nos roban no la recuperamos jamás. Terminó en San Francisco viviendo con lo justo, recolectando tomates, atendiendo en bares, y como allí tampoco encontró lo que buscaba, volvió a la universidad. Y se casó, y se decantó por una vida normal, conformista, aunque siguió deseando lo imposible.

A lo largo de su vida, Crews cultivó una narrativa variopinta que se destaca por el uso de un humor que roza la crueldad y tramas en las que violencia, extravagancia y realismo se dan la mano, en una combinación un tanto extravagante y cáustico. Su novela por excelencia es «Cuerpo» donde retrata nuestra relación con el cuerpo y la salud, y en la que cuestiona lo que socialmente se considera bello hasta rebotar en lo bufonesco para intentar adivinar la belleza en aquello que vemos como desagradable.

El alcohol y la escritura

El alcohol le llegó pronto y con él, las drogas. Mientras tanto escribía. Escribió una veintena de libros en los que podemos hallar a un hombre sin futuro, absolutamente pesimista, que mira y cuenta la realidad de una forma cruda y muy afilada. En varias entrevistas expresó que de lo único que escribió es de aquello que le ocurrió. Para escribir era necesario saborear, empaparse de las cosas, entenderlas, revolverse dentro de la trama; esa era su forma de entender la creación, con los intestinos en la mano.

En su obra dejó constancia de las cicatrices que deja la existencia, de lo imposible que se vuelve el amor sin daño y de lo cruel que puede resultar la existencia para con quienes están abiertos a darse en completud. Hay, dicen, también un cuidado especial en la sonoridad de sus textos, cosa que perdemos con las traducciones y que podría impedirnos conocer su total maestría.

Conjugar humor, realismo y amargura es algo que supo hacer Crews tan bien como beber. Borracho escribía y también daba entrevistas; muchas veces se olvidaba de lo que había dicho. En palabras suyas:

No le gustaban las entrevistas pero sí hablar sobre los libros y la escritura, aquello que fue toda su vida. Y aquí reside una de las cosas formidables de Crews, el paso del tiempo en lugar de provocar una decepción o una disminución de la pasión lectora o del fervor literario lo alentaron y llegó a la vejez completamente enamorado de la palabra. Y aunque escribir un libro es un caminar hacia algo que no sabes qué es, le apasionaba esa búsqueda ciega. Un camino que le llevó a narrar sus memorias de infancia de una forma alucinante y a internarse en el hambre, en las diferencias de clases, y contarnos historias que rozan la locura.

En una entrevista que le hicieron unos años antes de su muerte le preguntaron por qué creía que hay tantos escritores que terminan alcoholizados. Se lo había preguntado muchas veces y aunque no podía decirlo con certeza coincidía con los demás en aquella noción de que la soledad de la escritura impone el alcohol como compañero para poder hacer el trabajo. Y sentenció:

Comentarios1

  • claudio ramirez vasquez

    Cuando leo tus publicaciones, el tiempo se detiene, Tes. Saludos



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