«El extranjero» de Albert Camus en viñetas

«El extranjero» de Albert Camus en viñetas

Si pensábamos que los principios contundentes son imprescindibles, basta con tomar la versión gráfica de “El extranjero” para confirmarlo.

Ha sido ilustrada por el dibujante José Muñoz y, como no podía ser de otro modo, arranca con esta reconocida frase citada en el encabezado y la imagen de un hombre de espaldas al lector que se aleja en una calle cualquiera, de una ciudad luminosa con palmeras. A un costado, dos hombres con atuendos árabes conversan y el tiempo parece avanzar muy lentamente.

Las consecuencias de la emigración

Para muchas personas la emigración no fue una situación sencilla. Las condiciones de vida que llevan a que un individuo abandone su tierra en busca de una mejor vida o de una no tan mala, pueden ser muchas. Y, en muchos casos, esta experiencia se vive de formas terroríficas. No sólo porque muchos pasan privaciones materiales, sino porque, desde lo afectivo, aprender a convivir con otra cultura a la vez que tiene mucho de enriquecedor, puede resultar complicado.

Una de las sensaciones comunes en los que han abandonado su tierra para afincarse en otra es la conciencia de que todos tienen algo que tu ya no posees: el terruño, el amor por un lugar al que se adora, la identidad colectiva con un grupo de personas… Muchos extranjeros ya no sienten apego por su tierra porque han descubierto el velo tupido que se cubre, con tantas falacias en las que somos criados la mayoría de las personas en todas las culturas. Pero saber esa verdad les trae más soledad, menos cercanía con un grupo; porque, después de todo no miente esa frase que dice que la ignorancia trae felicidad.

En el caso de Camus, la inmigración marcó un antes y un después en su vida, la cual pareció girar en torno a tonalidades oscuras, mustias, nostálgicas, de las que pareció no poder desprenderse en toda su obra.

«El extranjero» de Albert Camus en viñetas

El desarraigo como herramienta para la creatividad

Y Muñoz también entiende lo que implica el desarraigo, habiendo vivido en diferentes países. Actualmente reside entre Italia y Francia y se ha despegado de su familia.

El propio autor cuenta que para encarar esta labor no sólo intentó ponerse en la piel de Camus y su familia, sino que además pensó en su familia y en esa experiencia del desarraigo. En las olas humanas viajando de un continente a otro, al ser expulsadas de una forma directa o indirecta de los núcleos sociales.

Al pensar en la experiencia de los padres de Camus debemos centrarnos en la mitad del siglo XIX en un viaje hacia Argelia, con la promesa de tierras para cultivar; en el de su familia, huyendo de la crisis española con el fin del imperio que alcanzaba unos niveles de explotación medieval. Dos hombres hijos de padres arrancados de su tierra, viviendo en una constante desazón por no poder regresar a su lugar de origen.

«El extranjero» de Albert Camus en viñetas

José Muñoz, ilustra a Camus

José Muñoz expresa que se formó como dibujante enfocando su pasión por la lectura en un trabajo creativo, poner en imágenes las sensaciones y lo que podía tomar de sus lecturas. Posiblemente una de las particularidades de su obra es que la mayoría de sus creaciones se encuentran ausentes de colores. Dice:

Entre los autores que ayudaron a la formación de Muñoz se encuentran Julio Cortázar, Roberto Arlt y Horacio Quiroga, por los que siente además un afecto importante.

Es interesante comprender cómo emprende el acto creativo este ilustrador. Cuenta que lo hace cayendo rotundamente en el relato, desplomarse en esa historia que se abre ante sus ojos y rescatarse o salvarse a través de los dibujos. Agrega que es un lector subjetivo, sintiéndose en parte como un director de cine dándole a sus dibujos un movimiento fílmico típico del cine de los años cuarenta.

«El extranjero» de Albert Camus en viñetas

La condición humana en la obra de Camus

La relevancia de la obra de Camus no sólo es significativa para los amantes de las letras sino de la filosofía y en general, de la vida.

Este autor elaboró interesantes reflexiones acerca de la condición humana y, siendo un rebelde con causa supo oponerse rotundamente a corrientes altamente nocivas para la libertad como el cristianismo, el marxismo y el existencialismo, que se disputaban la hegemonía ideología en aquel momento.

Se presentó como un hombre en la búsqueda de la verdadera esencia del ser humano, su naturaleza, completamente alejada de las ideologías. Seguramente una de sus obras más extraordinarias, donde expone sus pensamientos en torno a una vida menos estricta y más humana, es “El hombre rebelde”.

En “El extranjero” Camus presenta con un carácter rotundo las vilezas en torno a las cuales el ser humano organiza su vida; criticando la superficialidad y sobre todo, la imposición de sentimientos y acciones por una ideología hegemónica.

Para terminar les recordamos esta nueva publicación de Editorial Alianza, “El extranjero” editado por Gallimard.

«El extranjero» de Albert Camus en viñetas



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