El humor en Santa Teresa de Jesús

El sentido del humor de Santa Teresa de Jesús se ve reflejado en todos sus escritos.

Santa Teresa de Jesús (Teresa de Ávila)
 
 

Santa Teresa de Jesús es una figura destacada del mundo de la literatura. Sus poemas continúan leyéndose en la actualidad con fervor y nos permiten conocer a una escritora maravillosa. Sin embargo, su faceta humorística ha sido poco estudiada y es verdaderamente interesante. Adelántandonos al aniversario de su nacimiento (28 de marzo de 1515) te invitamos a profundizar en esta faceta de la escritora.
 
 

Biografía de Santa Teresa de Jesús

Santa Teresa de Jesús, más conocida como Teresa de Ávila, nació el 28 de marzo de 1515 en Gotarrendura, un pequeño pueblo cerca de Ávila. Fue bautizada con el nombre de Teresa Sánchez de Cepeda y Ahumada, sin saber que se convertiría en una destacada figura de la Contrarreforma Española, que tuvo lugar en este país durante el siglo XVI.

Desde una edad temprana, Teresa mostró una gran capacidad para meditar y experimentar una vida espiritual intensa. Esto la llevo a ingresar a un convento de las Carmelitas cuando tenía 20 años. Pese a ello, su vida religiosa estuvo plagada de contradicciones y luchas internas. Su deseo era lograr una fuerte conexión con Dios, cosa que se le volvía difícil por los protocolos de la orden.

En 1554, tras una experiencia mística transformadora, Teresa experimentó una profunda conversión espiritual que marcó el comienzo de su viaje hacia una vida dedicada a la oración y la contemplación. Desde ese momento se dedicó a reformar la Orden Carmelita; su principal objetivo era restaurar la observancia estricta de la Regla Carmelita original. Así fundó una Orden nueva derivada de ésta, la Orden Carmelita Descalza en Ávila, conocido como el Convento de San José. Fue el primero de muchos conventos similares que fundaría en España. Pese a las brutales exigencias y a la resistencia de la Iglesia para aceptar los cambios que quería imponer, no claudicó.

Además de sus actividades reformadoras, Santa Teresa de Jesús también fue una escritora asombrosa; sus obras todavía se siguen leyendo tanto en el sector religioso como en otros ámbitos. Entre sus obras más importantes se encuentran El Libro de la Vida, Camino de Perfección, Las Moradas y El Castillo Interior. En ellas podemos encontrar interesantes reflexiones en torno a la vida espiritual, que sirve tanto para los religiosos como para las personas sensibles que desean experimentar una vida espiritual profunda.

Santa Teresa de Jesús falleció el 4 de octubre de 1582 en Alba de Tormes. En 1622 fue canonizada por el papa Gregorio XV, y en 1970, proclamada Doctora de la Iglesia por el papa Pablo VI. Es una de las figuras cristianas más veneradas por personas externas a esta religión. En el mundo de la literatura se siguen estudiando sus obras con interés.

Convento de Santa Teresa de Jesús

El convento de la Orden Carmelita Descalza en Ávila fundado por Santa Teresa

El humor en Santa Teresa de Jesús

Una de las facetas menos estudiada de Santa Teresa de Jesús es su sentido del humor. Aunque es más conocida por sus escritos místicos y su profunda espiritualidad, Teresa de Jesús también mostró un lado humorístico que es verdaderamente interesante. Tenía la extraña capacidad de encontrar lo divino en lo mundano y lo cotidiano. Esto la llevaba a crear imágenes a veces absurdas, a veces irrisorias, a veces con guiños de suspicacia que dotan a sus escritos de un brillo increíble.

Utilizaba muchísimo metáforas y analogías humorísticas para transmitir enseñanzas espirituales y para plasmar ciertas contradicciones de la experiencia humana. No dudaba en usar el humor como una herramienta para hacer frente a situaciones difíciles o para desarmar tensiones. Hay una anécdota muy conocida que sirve para entender que tenía un sentido del humor sorprendente.

Se cuenta que en una ocasión, mientras viajaba en un carruaje, el vehículo volcó y quedó atrapado en el barro. En lugar de lamentarse o pedir ayuda, Teresa de Jesús exclamó: «Si este es el trato que das a tus amigos, ¡no me extraña que tengas tan pocos!». Esta anécdota ejemplifica la naturaleza ingeniosa y la profunda fe de Santa Teresa.

El sentido del humor de Santa Teresa de Jesús, en definitiva, era una parte integral de su carácter y es imposible eludirlo cuando nos acercamos a su obra. Al leerla descubrimos la gran capacidad para plasmar la experiencia en el lenguaje y su alto grado de comprensión de la naturaleza humana, a la vez que nos demuestra lo importante que es encontrar alegría y brillo incluso en las experiencias difíciles.

Santa Teresa de Ávila

Santa Teresa de Jesús tenía un excelente sentido del humor



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