Creación de diálogos en la narración I

Creación de diálogos en la narración INunca aprendemos a escribir del todo. Siempre hay más y más para mejorar. Y, sin duda, esa es una de las cosas que vuelve más bello este trabajo: el empeñarnos en una tarea inabarcable y eterna.

Cuando comencé a escribir relatos me enfocaba en el contexto, los escenarios, los colores, los objetos que permitirían el flujo de la narración. Creía que con eso bastaba. Un día un buen amigo me dijo “tus diálogos son asquerosos. Deberías esmerarte más con ellos”. Algo cambió en mí y en mi escritura ese día puesto que comprendí que mis ojos no se estaban centrando en lo importante. Los grandes amigos siempre nos ayudan a vivir mejor.

Sobre la importancia de los diálogos en el discurso narrativo me explayo en el artículo de hoy.

El diálogo en el relato

Trabajar cuidadosamente los diálogos en la narración es fundamental si queremos llegar a buen término con ella. Una interesante novela con conversaciones anodinas o una atractiva película con un guion mal acabado, pueden derivar en pésimas obras de arte. El diálogo es, sin lugar a dudas, uno de los elementos fundamentales en la narración y de ahí que debamos prestarles especial atención. Ahora, ¿a qué se debe esta importancia?

Básicamente la relevancia del diálogo tiene que ver con que a través de él no sólo podemos darle carácter a los personajes sino también definir cómo se relacionan con su entorno e incluso contextualizar las situaciones. Además nos permite otorgar realismo a nuestra escritura y ofrecer elementos novedosos a la narración.

Pero antes de entrar en los detalles que distinguen a un buen diálogo de uno malo, definamos las diferentes formas en las que se inmiscuye la voz de los personajes en la narración.

Existen diferentes formas de incorporar el diálogo a la narración. Dependiendo del estilo que escojamos, puede ser:

Diálogo directo: Los pensamientos del personaje se citan de forma textual. Las frases de los diálogos se pueden distinguir del resto del texto a través del entrecomillado o de la raya de diálogo.

Diálogo indirecto: Los pensamientos del personaje se incorporan a la propia narración de forma fluida, intercalándose con el discurso del narrador. Una de las características de este estilo es que las frases de los personajes son matizadas por la perspectiva del narrador y suelen distinguirse con la letra cursiva o el entrecomillado.

Diálogo indirecto libre: Es uno de los estilos más utilizados por los autores de este siglo ya que permite reflejar de forma clara la intención del locutor. Una de las características más resaltables del diálogo indirecto es el uso del imperfecto de indicativo y la carga expresiva proporcionada por exclamaciones, coloquialismos y la ausencia de las frases que permiten introducir al diálogo.

Monólogo: Es similar al estilo indirecto aunque se presenta siempre en primera persona.

Creación de diálogos en la narración I

Funciones del diálogo

A la hora de analizar y trabajar en este aspecto del discurso debemos tener presentes las funciones que cumple en la narración.

1) Aportar algo relevante a la historia. El diálogo debe colaborar con el hilo y el avance de la narración y cuando se usa a la ligera puede provocar una caída rotunda en el ritmo de ésta. Sería conveniente, por tanto, que sólo hiciéramos uso del diálogo cuando lo creemos realmente necesario.

2) Aportar realismo al discurso narrativo.Los diálogos permiten poner en palabras los pensamientos y emociones de los personajes y consisten en una de las mejores formas de aportar realismo a la narración. Nos permiten como lectores empaparnos de la voz y los sentimientos de los protagonistas y vivir los hechos en primera persona. Al valerse de expresiones tomadas del discurso real, el diálogo suele acercarse más al lector que la narración.

3) Provocar movimiento en el discurrir de los acontecimientos.Esta es una de las funciones más importantes del diálogo dentro del discurso. A través de lo que expresan los personajes se desatan nuevos hechos que dirigen la narración de un punto a otro.

4) Permitir que los personajes se muestren de forma directa.El diálogo nos evita las explicaciones y nos permite mostrar directamente lo que los personajes sienten o piensan sin tener que caer en largas y tediosas explicaciones que puedan ser sumamente aburridas para los lectores.

Sin lugar a dudas, trabajar bien los diálogos en un relato va a permitirnos aportarle ritmo y veracidad a nuestra historia y colaborará con la consecución de nuestros objetivos como narradores. Para ello, la mejor forma que tenemos de prepararnos es practicando muchísimo ya que éste es uno de los recursos narrativos más difíciles de dominar.

No se pierdan la segunda parte de este texto en el que les traeré consejos y recomendaciones para crear diálogos convincentes y rotundos.

Creación de diálogos en la narración I

Comentarios2

  • Guillermo Capece

    Muy muy bueno; espero ansioso la segunda parte.
    Guillermo (Bs. Aires)

  • El Ángel Solitario

    Muy interesante, estaré esperando la segunda parte.

    Gracias



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