Clara Peñalver: la habitación sellada para trabajar el relato infantil (#CICLIP)

Escribí hace una semana sobre el II Congreso Internacional de Comprensión Lectora Infantil y Primaria, un evento que tiene como objetivo conversar en torno a las diversas herramientas que existen en el área del aprendizaje lector y que reúne en sus citas a profesionales de diversas áreas.

En el artículo de hoy les cuento acerca de la ponencia de Clara Peñalver y su método habitación sellada, que aunque surgió como una herramienta para explorar su propia escritura, al día de hoy se ofrece como una estrategia interesante para quienes desean dedicarse al relato infantil e incluso para aquellos padres que buscan que sus peques tengan historias atractivas con las que divertirse y aprender. Pueden encontrar más información sobre el congreso y sus ponentes en la web de CICLIP.

La búsqueda de un método de creación universal

Cuenta Peñalver en su ponencia que el método habitación sellada surgió como una herramienta personal que con el correr del tiempo fue difundiéndose y al día de hoy se ha adaptado al plano infantil ya que es una interesante forma de conseguir que los niños puedan jugar a crear y romper historias para reconstruirlas a su manera.

A grandes rasgos se trata de una técnica que permite enlazar literatura y emociones. Y como el lugar en el que más se puede trabajar el desarrollo emocional es la casa, Peñalver está convencida de que la habitación sellada puede ser un recurso interesante para madres, padres y tutores que deseen incentivar el desarrollo emocional y la comprensión del entorno de los más peques. De todas formas, este método no es exclusivo de la literatura infantil, también puede aplicarse a la escritura para adultos puesto que las bases son las mismas.

Al pensar en su habitación sellada, Peñalver se propuso construir una fábrica de cuentos para que los adultos puedan inventar y por qué no, para que puedan romper cuentos y rehacerlos. De tal modo que con un par de elementos podrían tener por tiempo indeterminado una serie de historias diversas a su alcance para hacer más divertida y colorida la vida de sus hijos, o incluso de sus alumnos.

¿En qué consiste el método habitación sellada?

Cuenta Clara que cuando empezó a escribir de forma profesional se sintió muy pequeña en comparación con la cantidad de escritores que existían, algunos de los cuales estaban haciendo cosas muy interesantes, por lo que se propuso aprender todo lo que pudiera para encontrar su propia fórmula de composición.

En este punto comprendió que no todas las personas tenemos la misma forma de aprender, ni de trabajar, por lo que buscar una fórmula universal no es posible; pero sí se podía pensar en una herramienta con todos los aditivos suficientes para que pudiera servir para escritores diferentes. Y así surgió la habitación sellada; es decir, fue el resultado de la búsqueda de un lenguaje que llegase a un número muy amplio de gente.

El método de habitación sellada es como una metáfora de nuestro cerebro. Una especie de caleidoscopio en el que tenemos un techo (que es el equivalente al hemisferio derecho; la parte de nuestro cerebro que se encarga de las cuestiones emocionales, donde las ideas fluyen, la imaginación se desborda, hacia donde llegan las experiencias y donde reside el color y la música). Tenemos un suelo (que viene a ser la realidad, donde vivimos las experiencias y donde racionalmente nos movemos). Y tenemos las paredes (que son esos lienzos en blanco en los que vamos a poner los elementos de las historias).

Así, las paredes nos sirven para hacer que las historias enlacen realidad e imaginación. En esos lienzos pondremos a nuestros personajes, y el argumento principal de la historia, plantearemos el escenario (en su tiempo y espacio) y determinaremos el desenlace. Este último elemento es fundamental porque, según nos cuenta Clara, resulta más fácil crear historias si sabemos hacia dónde ir.

En pocas palabras, concluye Clara:



Sobre las pequeñas mentes de colores

Basada en la teoría de William Marston sobre la forma en la que las personas reaccionamos ante el entorno y su especial interés en la importancia de relacionar los estados de ánimos con colores, Peñalver postuló la idea de las pequeñas mentes de colores.

Esta idea le sirvió para entender no sólo cómo nos comportamos en general las personas y sobre todo los niños, sino también que le sirvió como referente para crear personajes y para ayudar a los peques a identificar con facilidad el tipo de personaje que tienen ante ellos, tomando como referencia determinados colores (algo que también hemos podido apreciar en la película Inside Out de Pixar).

Explica Peñalver que las pequeñas mentes de colores puede ser:

  • Verdes: con actitudes extrovertidas, agradables y que le dan muchísima importancia a la gente a la que quieren. No obstante también tienen malos días, en los que su mayor dificultad reside en no saber decir que no.
  • Azules: que son pensantes, racionales e introvertidas y siempre desean aprender algo y conocer cómo funciona el mundo que les rodea. Su dificultad reside en la forma en la que perciben los afectos.
  • Amarillas: tienen una actitud muy alegre y tienen una gran facilidad para contagiar su entusiasmo y para ver el lado bueno de las cosas. Su gran dificultad comienza cuando se trata de concentrarse en algo.
  • Rojas: son extrovertidas y racionales,están muy cargadas de energía y tienen mucha fuerza de voluntad. El problema de estos personajitos es que suelen enfadarse con facilidad y pasan abruptamente de la asertividad a la agresividad.

Ahora bien. ¿Cómo jugamos con las pequeñas mentes y la lectura? Si enseñamos a los niños a distinguir las diversas personalidades que existen, al leer un libro serán capaces de reconocerlas y así comprenderán mucho mejor las historias.

Pero como decíamos, la distinción en colores de los personajes no es exclusiva de la literatura infantil. Si nos fijamos, en «El quijote» tenemos una mezcla de colores muy equilibrada. Alonso Quijano es de color amarillo, pero tiene arrebatos de color rojo. Por su parte Sancho Panza es verde pero a veces tiene tonos azules.

Es decir; podemos encontrar personajes de colores en todos los cuentos, en las películas, en los videojuegos, en cualquier historia, y esta forma de interpretar las emociones a través de los colores puede ser una herramienta fantástica para ayudar a los niños a poner en palabras e imágenes las propias emociones y temperamentos, y para comprender mejor el mundo que les rodea.

Sin duda, hacer uso de la habitación sellada y de los personajes de colores puede ser una forma maravillosa de inculcar en los niños una nueva forma de acercarse al mundo y a la literatura.

Si se han quedado con las ganas de conocer más a Clara Peñalver, les recomiendo que se pasen por su web, donde de su propia boca podrán escuchar-leer, sus interesantes puntos de vista en torno a la escritura.



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