3 Recomendaciones en la Semana del Libro

3 libros ideales para disfrutar de la pasión lectora en la Semana Internacional del Libro.

Cartel Día del Libro

Ayer, 23 de abril celebramos el Día Internacional del Libro, una efeméride muy especial para los amantes de la lectura. En el artículo de hoy te proponemos algunos libros que podrían ser de tu interés. La lectura nos permite vivir más de una vida en ésta, viajar e imaginar otros mundos posibles y construir una visión de la realidad nueva. En esta semana tan importante te deseamos hermosas e inolvidables lecturas.

«Los viajes secretos» de David Lorente Fernández (Editorial Cántico)

El punto de partida de este libro de David Lorente Fernández es el deseo de viajar a través del misterio. Un secreto, leemos en la introducción es algo que puede interferir en nuestra vida y transformarla sin que siquiera nos demos cuenta. Algo pasa cuando viajamos, la realidad de fragmenta y entramos en un nuevo escenario, donde somos protagonistas y espectadores, donde la vida se presenta ante nosotros con su magia ancestral y su crueldad realista. La manera en la que el autor se acerca a lo invisible es a través de una estructura que desafía las etiquetas convencionales: es una novela de viajes, es una exploración interior y es, al mismo tiempo, un diario antropológico. Ese registro, combinado con una voz onírica potenta y numerosas inquietudes en torno a la percepción de la realidad hacen de esta lectura un regalo fabuloso.

El viaje comienza y termina en Lima. Un viajero alucinado. Un estudioso interesado en entender qué nos acerca culturalmente a los países. El deseo de conocer la forma en que la historia contada y la historia fantástica se acercan. La división estructural del libro es interesante porque puede leerse de forma absolutamente ficcional, y nos adentraremos en una serie de relatos donde lo fantástico, lo arquetípico y lo real conviven, o podemos leerlo con un deseo de conocimiento geográfico y cultural. En ambos casos, la lectura nos deja en un estado de ensoñación y de regocijo.

Entre las grandes cualidades de esta obra me gustaría señalar la observación minimalista al entorno. David Lorente Fernández se fija en lo mínimo: un objeto, una persona, un color, para pensar desde ahí una manera de estar en el mundo. Y, como nos enseñó Gloria Andalzúa, una de las mayores responsabilidades de la escritura es conseguir un lenguaje que se corresponda con un modo de vivir. Creo que Los viajes secretos consigue con creces este objetivo, nos enseña, nos ilumina y nos entretiene, a la vez que nos lleva de la mano al fondo del misterio.

Los viajes secretos, de David Lorente Fernández

Un viaje a través de la geografía y la intimidad

«Mar de fondo» de Gema Pellicer (Jekyll & Jill)

La escritura de Gema Pellicer se basa en contar lo mínimo. Su gran capacidad consiste en saber observar la naturaleza y el entorno y construir desde ahí una reflexión sobre la realidad. Mar de fondo es una pieza de delicada y escrita con enorme sensibilidad literaria. En este libro, la brevedad es el gran objetivo del lenguaje y nos permite pensar en una forma de mirar lo breve como si condensara toda la intensidad de la experiencia vital. Lo que no aparece en el texto es tan importante como lo que está escrito.

Desde el mismo título podemos intuir que lo que de verdad importante es lo que duerme rabioso en el fondo, lo que tarde o temprano se revelará y transformará el temblor de la misma superficie. Gracias al exquisito manejo de la elipsis, Pellicer consigue interpelarnos para pensar de verdad en lo que no está, para prestar atención a las voces. La violencia invisible, las trabas burocráticas, la deshumanización en el trato, son los detonantes de un momento de quiebre en la vida de Marina Fortuny. La autora se fija en todo aquello que conforma la tensión en nuestras vidas, esas situaciones a las que no damos importancia pero que van acumulando un poso de temor en nuestro interior, hasta llenar el pozo de la desesperación.

¿De qué manera contar una historia de nuestro tiempo, fragmentario y ruidoso, y que la propia estructura del libro sostenga nuestra intención? Una novela fragmentaria, donde hay interrupciones, imágenes inconexas, gritos ahogados y donde lo visual ocupa el centro del relato. Creo que la manera que ha encontrado Gema Pellicer para transmitir el pulso de nuestro tiempo es muy acertada. Y, lo más destacable, nada se cierra: el círculo del miedo, una vez que se ha abierto, se mantiene latente para siempre. La historia de Marina no tiene un final, pero sí mucha luz, y esa es la sensación que nos queda al cerrar el libro.

«Los niños perdidos de mamá» de Ketty Blanco (Editorial Polibea)


Ketty Blanco Zaldivar
es una autora cubana con una gran capacidad para crear historias donde intriga e intensidad se combinan. Su manera de explorar el interior de los personajes y, al mismo tiempo, ofrecer una pintura de la realidad me parece sorprendente. En Los niños perdidos de mamá nos ofrece un conjunto de cuentos que podrían leerse como escenas de iluminación: ese momento en que alguien decide que la vida no seguirá de la misma forma, que se levantará contra los monstruos que le reprimen. Ahí está la semilla de estos cuentos.

Dice en un prólogo magnífico Juan José Martín Ramos que son cuentos que nos llevan a la infancia y nos invitan a pensar en el nacimiento como el momento en que llegamos al mundo para saludar al monstruo que engendramos. Me parece una forma preciosa de pensar la escritura también, no sólo la identidad; si es que pudiéramos trazar una frontera nítida entre ambas, que no estoy segura de que se pueda. En estos cuentos, Ketty Blanco construye verdad e intesidad vital a través de una serie de personajes que atraviesan un momento de quiebre en sus vidas y para quienes surge una posibilidad de redención.

Desde otra óptica, y pido disculpas si la lectura resulta demasiado personal, leo en estos cuentos un mapa de extrañeza. Hay en el tono de los cuentos un anhelo de mantener vivo en la memoria un tiempo y un lugar específicos, que se podría traducir como el deseo de quien migra de sostener vivos en la memoria esos momentos de la infancia, la idea de un país, un paisaje en particular. Algunos cuentos tienen un carácter melancólico que me ha hecho pensar en esa especie de sentimiento ambiguo que produce la extranjería. Ketty Blanco Zaldivar vuelve a demostrar su gran capacidad para transportarnos en el tiempo y el espacio a través de historias que nos sacuden y que nos sirven para pensarnos una vez más.

Libros de Ketty Blanco Zaldivar y Gemma Pellicer

Dos libros perfectos para pensar lo cotidiano como espacio de redención



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