Chaim Potok

El 17 de febrero de 1929 en Nueva York, Mollie Friedman y Benjamin Max Potok, una pareja de judíos oriunda de Polonia, trajo al mundo a Herman Harold, quien al crecer se destacaría como rabino y escritor. Chaim Potok fue como este hombre decidió firmar las obras que le dieron notoriedad a escala internacional.

Tras recibir una formación judía de carácter ortodoxo, asistió a la Universidad Yeshiva y consiguió graduarse en Literatura Inglesa. Más tarde realizó una maestría en Literatura Hebrea y profundizó su compromiso religioso asistiendo al Seminario Teológico Judío de América.

A mediados de la década del ’50, este estadounidense que también fue pintor y sintió deseos de crear sus propias historias al leer la novela de Evelyn Waugh “Retorno a Brideshead”, se sumó al ejército de su país sirviendo como capellán: esa experiencia fue transformadora para él. En ese tiempo ya era rabino y el destino lo había acercado a Adena Sara Mosevitzsky, una psiquiatra que el 8 de junio de 1958 se convirtió en su esposa. Juntos tuvieron tres descendientes: Akiva, Naama y Rena.

“Los elegidos” (novela lanzada en 1967 que el escritor desarrolló mientras residía en Jerusalén con su familia y le garantizó un buen debut literario ya que además de batir récords de ventas fue traducida, adaptada al teatro y llevada a la pantalla grande), “La promesa”, “Mi nombre es Asher Lev” y “El arpa de Davita” son algunos de los títulos que permiten apreciar en español las habilidades de Chaim para la escritura. Al repasar su trayectoria también salen a la luz su experiencia como editor de la Sociedad de Publicaciones Judías y el impulso que le dio a “Judaísmo conservador”.

Un tumor en el cerebro diagnosticado en el año 2000 llevó a la muerte a Herman Harold Potok, cuyo corazón dejó de latir en su hogar de Pensilvania el 23 de julio de 2002.



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