Gustavo Adolfo Bécquer
Rima XLVI
Me ha herido recatándose en las sombras,
sellando con un beso su traición.
Los brazos me echó al cuello y por la espalda
partióme a sangre fría el corazón.
Y ella prosigue alegre su camino,
feliz, risueña, impávida. ¿Y por qué?
Porque no brota sangre de la herida.
Porque el muerto está en pie.
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Poemas de Gustavo Adolfo Bécquer
Poemas del Alma
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Valoración: 10/10 (1 votos)
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8 del 7 de 2011 a las 07:29
sierto solo te dicen adios biendo que no le importa lo que paso.
Calificó este poema con un 10
3 del 4 de 2012 a las 23:33
Espeluznante...!!!