Gustavo Adolfo Bécquer
Rima XLI
Tú eras el huracán, y yo la alta
torre que desafía su poder.
¡Tenías que estrellarte o que abatirme...!
¡No pudo ser!
Tú eras el océano; y yo la enhiesta
roca que firme aguarda su vaivén.
¡Tenías que romperte o que arrancarme...!
¡No pudo ser!
Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados
uno a arrollar, el otro a no ceder;
la senda estrecha, inevitable el choque...
¡No pudo ser!
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Poemas de Gustavo Adolfo Bécquer
Poemas del Alma
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Valoración: 10/10 (1 votos)
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me encantan los poemas de becquer... tienen un contenido buenísimo...
en especial este poema... es muy cierto
a mi este poema me gusta muccchiiisiiiimooo......porque la realidad haveces amantes no pueden tener esta relacion....
24 del 9 de 2011 a las 16:05
Cuando uno espera mucho de la otra persona a veces no basta el enamoramiento, sino ceder cuando se lo requiere, y alzar la voz cuando se lo necesita, ser prudente con quien se quiere y amar como se ama a una vida.
Me encantó este poema. Un saludo para todos quienes lo lean.
Calificó este poema con un 10
19 del 3 de 2012 a las 05:43
será que los finales no finalizan1-!!!