Gustavo Adolfo Bécquer


Rima XLI




Tú eras el huracán, y yo la alta
torre que desafía su poder.
¡Tenías que estrellarte o que abatirme...!
¡No pudo ser!

Tú eras el océano; y yo la enhiesta
roca que firme aguarda su vaivén.
¡Tenías que romperte o que arrancarme...!
¡No pudo ser!

Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados
uno a arrollar, el otro a no ceder;
la senda estrecha, inevitable el choque...
¡No pudo ser!

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  • 1
    marcela

    me encantan los poemas de becquer... tienen un contenido buenísimo...
    en especial este poema... es muy cierto

  • 2
    beny

    a mi este poema me gusta muccchiiisiiiimooo......porque la realidad haveces amantes no pueden tener esta relacion....

  • 3
    MichaelJhonatanPuntos: 16482

    MichaelJhonatan

    Cuando uno espera mucho de la otra persona a veces no basta el enamoramiento, sino ceder cuando se lo requiere, y alzar la voz cuando se lo necesita, ser prudente con quien se quiere y amar como se ama a una vida.
    Me encantó este poema. Un saludo para todos quienes lo lean.

    Calificó este poema con un 10

  • 4
    PETALOS DE NOCHEPuntos: 55329

    PETALOS DE NOCHE

    será que los finales no finalizan1-!!!



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