Pablo Neruda

Oda a la envidia

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Yo vine
del Sur, de la Frontera.
La vida era lluviosa.
Cuando llegué a Santiago
me costó mucho cambiar de traje.
Yo venía vestido
de riguroso invierno.
Flores de la intemperie
me cubrían.
Me desangré mudándome
de casa.
Todo estaba repleto,
hasta el aire tenía
olor a gente triste.
En las pensiones
se caía el papel
de las paredes.
Escribí, escribí sólo
para no morirme.
Y entonces
apenas
mis versos de muchacho
desterrado
ardieron
en la calle
me ladró Teodorico
y me mordió Ruibarbo.
Yo me hundí
en el abismo
de las casas más pobres,
debajo de la cama,
en la cocina,
adentro del armario,
donde nadie pudiera examinarme,
escribí, escribí sólo
para no morirme.

Todo fue igual. Se irguieron
amenazantes
contra mi poesía,
con ganchos, con cuchillos,
con alicates negros.

Crucé entonces
los mares
en el horror del clima
que susurraba fiebre con los ríos,
rodeado de violentos
azafranes y dioses,
me perdí en el tumulto
de los tambores negros,
en las emanaciones
del crepúsculo,
me sepulté y entonces
escribí, escribí sólo
para no morirme.

Yo vivía tan lejos, era grave
mi total abandono,
pero aquí los caimanes
afilaban
sus dentelladas verdes.

Regresé de mis viajes.
Besé a todos,
las mujeres, los hombres
y los niños.
Tuve partido, patria.
Tuve estrella.

Se colgó de mi brazo
la alegría.
Entonces en la noche,
en el invierno,
en los trenes, en medio
del combate,
junto al mar o las minas,
en el desierto o junto
a la que amaba
o acosado, buscándome
la policía,
hice sencillos versos
para todos los hombres
y para no morirme.

Y ahora,
otra vez ahí están.
Son insistentes
como los gusanos,
son invisibles
como los ratones
de un navío
van navegando
donde yo navego,
me descuido y me muerden
los zapatos,
existen porque existo.
Qué puedo hacer?
Yo creo
que seguiré cantando
hasta morirme.
No puedo en este punto
hacerles concesiones.
Puedo, si lo desean,
regalarles
una paquetería,
comprarles un paraguas
para que se protejan
de la lluvia inclemente
que conmigo llegó de la Frontera,
puedo enseñarles a andar a caballo,
o darles por lo menos
la cola de mi perro,
pero quiero que entiendan
que no puedo
amarrarme la boca
para que ellos
sustituyan mi canto.
No es posible.
No puedo.
Con amor o tristeza,
de madrugada fría,
a las tres de la tarde,
o en la noche,
a toda hora,
furioso, enamorado,
en tren, en primavera,
a oscuras saliendo
de una boda,
atravesando el bosque
o en la oficina,
a las tres de la tarde
o en la noche,
a toda hora,
escribiré no sólo
para no morirme,
sino para ayudar
a que otros vivan,
porque parece que alguien
necesita mi canto.
Seré,
seré implacable.
Yo les pido que sostengan
sin tregua el estandarte
de la envidia.
Me acostumbré a sus dientes.
Me hacen falta.
Pero quiero decirles
que es verdad:
me moriré algún día
(no dejaré de darles
esa satisfacción postrera),
no hay duda,
pero moriré cantando.
Y estoy casi seguro,
aunque no les agrade esta noticia,
que seguirá
mi canto
más acá de la muerte,
en medio
de mi patria,
será mi voz, la voz
del fuego o de la lluvia
o la voz de otros hombres,
porque con lluvia o fuego quedó escrito
que la simple
poesía
vive
a pesar de todo,
tiene una eternidad que no se asusta
tiene tanta salud
como una ordeñadora
y en su sonrisa tanta dentadura
como para arruinar las esperanzas
de todos los reunidos
roedores.

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Comentarios6

  • Rafael Delgado Muy hermoso en verdad
  • Eduardo Aldunate, chileno, region de tarapaca El éxito



    Un murmullo, inconcluso, intermitente y sin sentido,

    Acaricia mí paciencia,

    Con risas acompañan, la envidia en la procesión,

    Los brindis, son aplaudidos por las moscas,

    Los ácaros se frotan las manos, esperando su tajada,

    El humo se entrelaza,

    Con el hálito de ganadores y perdedores,

    De absolutamente nada

    Con excepciones, de esas tardes épicas,

    Que la madre, lo llevaba,

    A la pesca milagrosa.

    La imagen es abstracta,

    Pero,

    Sumida en el realismo, con ápices

    De un entorno grato,

    Pero,

    Falso,

    Como los billetes de nueve dólares,

    Falso,

    Como la revolución bolivariana, del pajudo parchita de Chávez,

    Falso,

    Como tú amor cariño

    Y todos sonríen,

    Y te golpean la espalda,

    Con un cariño afectuoso,

    Como Mamá.

    Que los poetas discuten,

    Por los puntos y las comas,

    Que los pintores discuten,

    Por los trazos y las paletas de colores,

    Que los hebreos y los palestinos

    Discuten,

    Como hermanos que son.

    Que las balas de los tanques israelí,

    Están elaboradas con uranio.

    //Chile-Iquique-calle baquedano//

    Que el cinematógrafo,

    No expone en sala arte collahuasi,

    Por la extracción de Uranio en la zona,

    Esencia de nuestra nación

    Con plantas termo nucleares clandestinas,

    En nuestra renombra esencia,

    Con responsabilidad criminal.

    //Víboras del buen vestir,

    Copulan en nuestra esencia nacional,

    Como ácaros en el almohadón.//

    Que los fotógrafos, no son reconocidos,

    Si no muestran las miserias de las guerras y las drogas,

    //La expresión nombrada arte, es presa del poder el la flagelación//

    Collahuasi utiliza a estos pajaritos,

    Pió- Pió

    Para tapar con jolgorio,

    El desastre ecológico

    Que es imperceptible,

    Como el agua pura y azul,

    Que la literatura chilena es admirable,

    Cuando no adula absolutamente a nada.



  • LALOALDUNATE SI PABLITO ESTUBIERA VIVO, LLORARIA CONMIGO
  • laloaldunate o mí querido Pablo, si supieras que exponen tus poemas hoy 2008 2 de febrero en sala arte collahuasi con tú hermano picaso en , la empresa que mata tu querido norte, que seco el oasis de pica, que mato los bofedales que dan abrigo a las aves migratorias, que mamiña ya no crece nada en su tierra. lloremos juntos mi querido Pablo y tomemos hasta perder el ultimo aliento.
  • javier es que un amigo mre ti ene en vidia que le digo
  •  
    rosa maria malagon alvarado "Por que con lluvia o fuego quedó escrito, que la simple poesía existe, a pesar de todo tiene una eternidad que no se asusta".¡¡¡sabias palabras del gran Pablo Neruda!!!, estoy segura que la poesía nunca morira, aunque pasen los años y mientras existan personas como él q se inspiran hasta con el sentimiento de la envidia o una oruga en su capullo o una estrella fugaz o simplemente xq existe el amor q es lo que mueve al mundo. Igual q nuestro amigo y poeta Eduardo Aldunate ¡¡¡FELICIDADES !!!
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