Ya hemos visto en varios artículos de Poemas del Alma que el signo lingüístico es una realidad perceptible por los sentidos humanos, que remite a una realidad que no está presente. Estos signos se encuentran compuestos por el significante (el soporte material o imagen acústica que se capta mediante el sentido), el significado (la imagen mental o el concepto que tenemos en mente respecto a una palabra) y el referente (el objeto al que hace alusión el signo). Significante, significado y referente establecen una relación inseparable denominada significación.

Significado denotativo y connotativoCuando hablamos de significado denotativo y connotativo, estamos hablando de dos tipos de significado: el primero hace referencia a algo objetivo, mientras que el segundo tiene que ver con la subjetividad.

El sema es la unidad mínima de significado que permite diferenciar una palabra de otra que está semánticamente cercana a ella. El significado léxico o gramatical, aquel que registran los diccionarios, se conoce como significado denotativo. Este significado es compartido por todos los miembros de la comunidad lingüística.

Sin embargo, las palabras pueden tener otros significados que guardan relación con lo que ese término sugiere a cada persona: Se trata de un significado subjetivo o asociativo, que se denomina significado connotativo.

Por ejemplo, la palabra “verde” tiene un significado denotativo que hace referencia a un color, pero también puede presentar un significado connotativo relacionado a la esperanza o a la inmadurez, según el caso.

La noción de “primavera”, por su parte, tiene un significado denotativo (es una estación del año) y puede connotar distintas cuestiones, vinculadas a un renacer.

Hay conceptos que adquieren su sentido connotativo con el paso del tiempo. Tenemos el ejemplo de la palabra “desaparecido”, que hace referencia a un sujeto cuyo paradero es desconocido. En Argentina y en otros países latinoamericanos que estuvieron bajo regimenes dictatoriales, el concepto tomó una connotación vinculada al secuestro seguido de muerte sin rastros del cadáver. Por eso, una frase como “José está desaparecido” puede adquirir un matiz especial.