El texto directivo es aquel que incita al interlocutor a realizar alguna acción. Este tipo de texto se encuentra asociado al texto instructivo, donde se brindan indicaciones para desarrollar una determinada actividad o lograr un objetivo.

Texto directivoPor lo tanto, estos textos deben contener un lenguaje preciso y concreto, como el utilizado en manuales o guías.

Cabe destacar que la instrucción es una variedad discursiva que prepara al receptor para incrementar sus capacidades en el futuro. Ante el desarrollo científico y tecnológico, la intervención del discurso instruccional es cada vez más frecuente.

En el texto directivo, aparecen dos elementos fundamentales. Por un lado, el objetivo que se proponen (es decir, aquello que debe realizar el lector), que aparece detallado con técnicas de los textos expositivos o argumentativos.

Por otra parte, el texto directivo debe incluir las instrucciones para la consecución del objetivo. Según la estructura elegida por el autor, estas instrucciones pueden aparecer organizadas en apartados y subapartados, con una distribución que atiende al espacio (es decir, sangrías) o con la inclusión de elementos icónicos o visuales.

Las instrucciones también pueden ser detalladas según un orden cronológico (deben ser seguidas paso a paso), un orden lógico (con relaciones causa-efecto) o un orden de acuerdo al rango (por lo general, de mayor a menor importancia).

Es importante tener en cuenta que, por lo general, el escritor se dirige a un receptor universal. Según el tipo de texto, el autor puede incluir, además del código lingüístico, diferentes códigos icónicos.

Entre las características del lenguaje, suele utilizarse el infinitivo, el modo imperativo y las formas impersonales.

Las marcas gráficas (como asteriscos o guiones para diferenciar o secuenciar la serie de pasos) y las imágenes para reforzar o clarificar los pasos a seguir también pueden formar parte de los textos directivos.

Los reglamentos y las normas de funcionamiento, que indican cómo actuar en un determinado lugar o circunstancia, son ejemplos de textos directivos.