El lobo que fingió ser oveja.

Vito Monrroe

Decidiste utilizar a todas las personas a tu antojo,

mientras la metías en una cárcel llena de cerrojos

Cerraste sus ojos impidiendo que pudiera ver el mundo

y esperaste que cuando los abriera se pensara que eres el suyo.

Dejaste los platos rotos, convirtiendo su mundo en un suburbio.

Y cuando cayó la noche te creíste el bueno por ser “antidisturbios”

Has dejado millones de momentos de diluvios

Mostrándote como si fueras su pequeño refugio

Por tus inseguridades dejaste una persona atada

y anclada a tus movimientos egoístas

Tu ego no te permitió aceptar que la realidad

es que te pusiste celoso de una simple amistad

o que tienes miedo que se vaya por su forma de caminar

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