Armando Cano

RELIGIOSA TERQUEDAD

Con cuanta ternura te amaba

te cuidaba

te mimaba y acariciaba

y tú religiosamente me odiabas

me ofendías

me despreciabas

no miraste la ternura que hay en mis ojos

los poemas de caricias

que mis manos te entregaban

ni miraste muchas cosas

como el sol de la mañana

ese canto de las aves

y el color de las manzanas

mis versos ya no enamoraron a tus ojos

ni a tus dedos vagabundos

a tus labios temblorosos

ni lograron tocar màs tu corazón

por la religiosa terquedad

esa que a diario empleaste

para alejarte de mi vida

de mis brazos ya cansados

de mis rimas suplicantes

hoy me encuentro desdichado

atrapado

en la nada de la nada

y por eso sólo por eso

hoy que se murió tu amor

lo enterraré sin honores

en una fosa común

del panteón de mis recuerdos.

 

 

 

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© Armando Cano

Comentarios1

  • joaquin Méndez

    Ay, que mujeres estas, con lo que las queremos nosotros.
    Te invito a los míos.
    Abrazos.




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