Al igual que Ana Frank (la joven que emocionó al mundo con las memorias que se encargó de plasmar sobre un papel durante la Segunda Guerra Mundial), el escritor australiano Markus Zusak, a quien sus padres solían contarle cómo había sido su infancia en tiempos de guerra, utilizó el sufrimiento del pueblo judío y el ambiente de la Alemania nazi como disparador de un libro.

Esa obra que, a poco de aparecer, se convirtió en un fenómeno editorial y, con el tiempo, batió récords de ventas y fue galardonada en una gran cantidad de oportunidades, ha sido traducida al español bajo el título de “La ladrona de libros”.

Como se puede advertir tras leer el primer párrafo de este artículo, la Segunda Guerra Mundial vuelve a ser, una vez más, escenario de una historia de ficción. En este caso, el conflicto tiene como una de las tantas víctimas a Liesel, una pequeña alemana que logra encontrar en la lectura una vía de escape ante semejante tragedia.

La niña, según se puede saber al leer el contenido de este conmovedor material, es dada en adopción por su madre hasta el final de la guerra. Así, Liesel llega al hogar de una familia sencilla que le enseña a leer. Gracias a esta herramienta, ella consigue distraerse durante los bombardeos y combatir la tristeza generada por su situación personal.

Con el tiempo, el poder de las palabras que ella va descubriendo terminará por salvarle la vida, aunque será la muerte quien cuente la historia de una ladrona de libros que encontró en las letras una forma de mejorar su realidad y la de su entorno, aún cuando el panorama era desalentador.

Tierno, fascinante, profundo, entretenido, conmovedor” Así es, para muchos seres humanos que ya lo han leído, este recomendable trabajo bautizado como “La ladrona de libros”.