Olga Edith Romero

Lunes

 Poema siguiente

                              I

                    Amanezco entre nieblas de jabón perfumado
                    y visito los cuartos.
                    Allí el sueño espía entre dos pétalos pequeños
                    y una boca perfecta
                    sonríe
quien sabe a qué duende secreto y misterioso.
Y también aquel otro
donde la frente pálida
esconde sus abismos
caminos que suelen bifurcarse
y que huelen a hierbas.

Después voy al encuentro
de la casa más grande
donde todo es afecto y modelar la vida.
Donde se enseña con un grano de arena
cómo formar una montaña
Y es importante sentirse pájaro
y leer el secreto de las nubes.

                               II

Tallar en el viento
cantarle a los días
respirar las noches
aprender a sumar con las viejas estrellas.

También la muerte me espera agazapada
detrás del número bíblico del diablo
Sin embargo es tan dulce
elevarse en las llamas.
Callar sin respuesta.

Y en el atardecer
todo se vuelve mágico:
atravesar la pesada y negra puerta
subir las escaleras alfombradas
y entrar en el recinto
donde el tiempo nos dejó
una sonrisa enigmática y algo altiva.

Esa isla de madera
con aroma a papel
a tinta y cuero.

Poema siguiente 

 Volver a
Olga Edith Romero