Federico García Lorca

Muerte de la petenera

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En la casa blanca, muere
la perdición de los hombres.

Cien jacas caracolean.
Sus jinetes están muertos.

Bajo las estremecidas
estrellas de los velones,
su falda de moaré tiembla
entre sus muslos de cobre.

Cien jacas caracolean.
Sus jinetes están muertos.

Largas sombras afiladas
vienen del turbio horizonte,
y el bordón de una guitarra
se rompe.

Cien jacas caracolean.
Sus jinetes están muertos.

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Federico García Lorca

Comentarios1

  • TA AMO JUNIOR K ONDA PERO

    BIEN

    PADRE ESTE
    POEMA

    SALE KUE

    SE CUIDAN

    MUCHO

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