Gabriela Mistral

El espino

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El espino prende a una roca
su enloquecida contorsión,
y es el espíritu del yermo,
retorcido de angustia y sol.

La encina es bella como Júpiter,
y es un Narciso el mirto en flor.
A él lo hicieron como a Vulcano,
el horrible dios forjador.

A él lo hicieron sin el encaje
del claro álamo temblador,
porque el alma del caminante
ni le conozca la aflicción.

De las greñas le nacen flores.
(Así el verso le nació a Job.)
Y como el salmo del leproso,
es de agudo su intenso dolor.

Pero aunque llene el aire ardiente
de las siestas su exhalación,
no ha sentido en su greña oscura
temblarle un nido turbador...

Me ha contado que me conoce,
que en una noche de dolor
en su espeso millón de espinas
magullaron mi corazón.

Le he abrazado como a una hermana,
cual si Agar abrazara a Job,
en un nudo que no es ternura,
porque es más ¡desesperación!

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Comentarios5

  •  
    gilbertomg Que Gabriela haya sido capaz de abrazar a un espino. El hecho de narrar las virtudes y bellezas de un espino enaltece a Gabriela. Gabriela Mistral fue un ser humano sensible, admirable, este poema lo demuestra.
  •  
    Carmen Ubeda Ferrer Hasta el espino resulta hermoso en esta poesía tan enriquecedora en sugerencias y bellisimas metáforas.
  •  
    Rafael Merida Cruz-Lascano Excelso poema. Hermosas letras. Maravillosa inspiración
    La Mistral es una rosa,
    alta culta, inspiración
    en su cadencia me aduermo
    arrulla su clave de sol

    Rafael.
  •  
    Elsy Alpire Vaca Bello poema, gracias por compartir.
  •  
    Poemas de Pepita Fernández Bellas letras
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