A todos.
Amor expandido por mis alrededores, a ti mi consentido, que te doy con mil amores, que te ofrezco a la deriva, te entrego aunque tú no lo recibas. Amor caprichoso que circundas por mis venas, que me hace sensible y me amoldo a tus penas, este amor que les ofrezco desde mi corazón, recíbelo que cuando lo doy me enternezco, es para tí, para ese, para aquél, es este amor que siento tan dentro, que hoy lo plasmo en este papel. ¡Feliz día del amor y la amistad!
A todos los amigos del portal poético "Poemas del alma" los exhorto a que preparen sus poemas hablados con un amigo seleccionado, para esperar el día del amor, sé que cualquier día es, pero en especial el elegido, el del amor compartido con quien lo quieras tener...embúllense para así hacer más ameno el espacio. Y estoy segura que todos lo podemos disfrutar igual.
Hola, bueno, supongo que los puntos los obtienes al tener actividad dentro del foro. Yo publico un poema diario y prácticamente nunca he dejado de publicar y ya voy para un año aquí. Respondo los comentarios que me hacen y también comento los poemas de los miembros del foro a quienes tengo como amigos. De vez en cuando pongo escritos míos aquí en el muro y aunque no me gustan, he participado de los poemas fusionados, incluso una vez inicié uno. Todo eso da puntos. Espero haber respondido tu pregunta. Saludos.
Querida Futura Ex Esposa:
Hola Mónica, no me caben las palabras para escribirte lo siguiente... He decidido dejarte, pero es por el bien de los dos. He sido un excelente hombre para ti en estos últimos años, sin embargo no logro encontrar nada bueno que me haya tocado a mí. En estas últimas dos semanas todo ha sido un puto infierno... La semana pasada llegué a casa con unas rosas para ti y ni las gracias me diste, venía muriéndome de hambre y no había nada de cenar. Me compré una camisa nueva, de esas que se andan usando, para tratar de verme más apuesto para ti. Luego te llevé a bailar esa salsa que tanto te gusta y no quitabas tu cara de amargada, ¿es acaso que ya no te divierto como antes? Llegamos a la casa y te quedaste dormida inmediatamente, casi roncando. Lo que me sorprende es que ya no sales del "Caliente" y para colmo hoy fuiste a la oficina a provocar un pleito con mi jefe, le gritaste muchas cosas y ocasionaste que me despidieran... No sé por qué lo haces, vieja... Nunca me dices que me amas, no me sorprendes, definitivamente... O estás con otro o ya no me amas. Cualquiera que sea el caso, me he enamorado de tu prima, nos fugamos juntos hoy en la mañana. Que tengas una excelente vida.
RESPUESTA DE LA ESPOSA...
Queridísimo EX ESPOSO:
Qué bárbaro, nada me causó mayor alegría que recibir tu noticia el día de hoy. Es verdad que tú y yo hemos estado casados por muchos años, pero eso no significa que hayas sido excelente hombre. Todo lo contrario. Yo me voy al Caliente para tratar de ahogar el pinche aburrimiento que me causan tus constantes berrinches y celos.
Qué mal que no funcionó nuestro matrimonio, porque yo sí te amaba. Cuando llegaste a casa con las rosas, no dije nada porque tú sabes que me provocan alergia cuando estoy menstruando. No había nada de cenar porque me llamaste para decir que "estabas en una cena de negocios con tu jefe" ¿Recuerdas imbécil? Sí noté tu camisa nueva, de hecho yo la había visto ya en casa de mi prima y me llamó mucho la atención que dijo que se la iba a regalar a "un pendejo que se andaba comiendo" en agradecimiento al anillo de diamantes que le obsequió. Hubiera dicho algo, pero te veías sumamente ridículo y panzón, entiende, el color verde limón no te queda y menos a tus 50 años. Después de todo, como todavía te amaba, sentí que aún podíamos resolver nuestros conflictos y accedí a ir a bailar contigo esa noche. ¿Cómo quieres que ande con otra cara, grandísimo animal? ¡Si te la pasaste de borrachote toda la bendita noche coqueteándole a las niñas que estaban en la mesa de al lado! Era poner mi cara o agarrarte a cachetadas ahí mismo, pero ante todo, soy una dama. Aún sentía amarte, por eso ayer que me gané 30 millones de dólares en El Caliente, fui a tu trabajo a pedirte que renunciaras, a decirte que éramos millonarios y teníamos la vida resuelta. Pero me dijeron que habías pedido la tarde libre... qué raro, ¿no amorcito?, ¿dónde estabas cabrón? Además había comprado dos boletos para Europa, quería que conocieras a ese grupo de rock de Inglaterra que tanto te gusta, en eso llegué a la casa y no estabas y veo tu cartita, creo que todo sucede por una razón.
Espero que tengas la vida que siempre deseaste, mi abogado dice que gracias por la carta que me dejaste, así no recibirás ni un centavo de mí. Cuídate mucho.
Tu Rica y libre
¡EX ESPOSA!
PD:. No sé si alguna vez te lo comenté antes, pero mi prima María Carmela, con la que te vas, cuando nació se llamaba Mario. Creo que no será ningún problema puesto que de la operación quedó bastante real, muy femenina... jejejejeje.
jjajajaja esta super, de verdad, lo disfruté mucho.
Eres un gran relatista, y veo que hay algunos acá, cuando tenga tiempo, visitaré este rincón.
besitos.
Jajajajaja me imaginé todo eso ufff, perdón me imagine que era yo ella, pero esta de lo más exquisito, ya me saltaste el corazón...... me puse nerviosa jejejeje perdón por las palabras je.
Estaba de mal humor cuando llegué el lunes a la oficina, necesitaba con urgencia una secretaria y hasta ese día, ninguna de las postulantes llenaba los requisitos. Terminé el viernes con un gran dolor de cabeza porque tuve que chequear varios currículos y sostener conversaciones que a ratos, se me hacían fastidiosas. En especial hubo una de las chicas que se presentaron que logró llamar mi atención, pero no porque se acercara al menos al ideal de secretaria que yo buscaba, sino al contrario, por lo lejos que estaba de llenar mis expectativas. En un escrito que me hizo de prueba tuvo más errores que un niño en etapa de primaria, aparte de que su aspecto, para ser alguien que aspiraba a ser contratada, no era el más deseable, parecía el patito feo del cuento. Una voz desde afuera interrumpió mis pensamientos. “Disculpe, hay una de las chicas que estuvieron el viernes que desea hablar con usted”. Pedí que me dijeran su nombre. “Jennifer Ibarra”. Cuando revisé las planillas me sorprendí, era precisamente la menos preparada la que hacía acto de presencia una vez más. Me pareció innecesario un segundo intento y ordené que le dieran una excusa para no perder mi tiempo. “Díganle que estoy en una reunión, que venga otro día”. “Señor, insiste en que la reciba”. Con aire de resignación y ya planeando cómo librarme de ella rápidamente, pedí que la dejaran pasar. Cuando entró volví a recordar el cuento, porque el patito feo se había convertido en un hermoso cisne…
Por momentos dudé de que fuera la misma. Lucía una falda muy corta -atrevidamente corta diría yo- y unas piernas que catalogar de espectaculares, sería correr el riesgo de no hacerle justicia a ella con tal adjetivo, porque realmente se le veían demasiado bien. Debo admitir que tartamudeé un poco cuando la invité a sentarse porque con semejantes piernas, era casi un pecado que las ocultara con mi escritorio, pero así sucedió. Le pregunté a qué se debía su segunda visita, iba a adelantarle que desde el mismo viernes había descartado cualquier posibilidad de darle el empleo, pero la verdad es que no me atreví. Dios… es que no sólo eran sus piernas y su falda lo que atormentaba mis pensamientos en ese instante, era su cabello, suelto, brillante, largo hasta los hombros, muy lejos del moño que me mostrara el viernes. Su blusa negra transparente también me mostraba “virtudes” que no sé si merecían las comillas que acabo de ponerle, porque escribirlo así pareciera robarles valor, autenticidad y lo cierto, es que lo que ella mostraba se veía muy real, muy de ella…
Habían pasado unos minutos en los que yo apenas pude articular palabras y ella no tardó en darse cuenta de que me tenía absorto. “¿Le pasa algo?” me preguntó y me sacó de mi ensimismamiento. Le dije que estaba muy sorprendido por su cambio y que me impresionaba todo lo que estaba a la vista. Ella pareció agarrar mis palabras en el aire, porque de una me contestó “si le impresiona lo que ve, puedo mostrarle lo que no ve para ver si nos entendemos”. Tal afirmación me puso nervioso, negarlo sería tonto. Traté de evadir el momento y le dije que ya le había preguntado a qué se debía su segunda visita y me dijo “yo le contesté, le dije que vine a que me diera el puesto porque considero que reúno los requisitos. ¿No me oyó, verdad?”. No podía quitar mis ojos de su blusa y en mi mente casi le pedía a gritos que se levantara. “Señor, le estoy hablando” me insistió, mientras mi mano derecha tomaba y soltaba con nerviosismo un bolígrafo. “¿Qué le hace pensar que le daré el empleo? -le pregunté. ¿Por qué tan segura? En realidad, de todas las que se presentaron fue usted la que menos me agradó”. Fue entonces cuando se puso de pie y mirándome casi sin pestañear me preguntó “¿y todavía piensa igual?, ¿sigo sin agradarle? Me dijo que le impresionaba lo que estaba a la vista, déjeme mostrarle algo de lo que no se ve”. Dicho esto, puso sus manos a los lados de su falda y empezó a levantársela. Yo sentía de repente unos calorones recorriéndome el cuerpo, pero el aire estaba a su máxima capacidad, por lo cual mi “calentura” del momento, obedecía sin duda a lo que estaba pasando. ¡Yennifer estaba extremadamente buena!
Para mi total sorpresa, se bajó lentamente un hilo negro con una pequeña florcita en su parte delantera. Así de detallista estaba yo en ese momento. No me atrevía a moverme de mi asiento y me debatía entre pedirle que se comportara y respetara mi lugar de trabajo… o que siguiera la función. Mi silencio indicó que ésta última, fue la decisión que tomé. Terminó de quitarse su prenda y tomándola con su mano derecha se acercó a mi puesto. Miré a la puerta con cierto temor, ella entendió mi preocupación y fue presurosa a cerrarla con seguro. Con la misma prisa se devolvió. Abrió sus piernas y se montó sobre las mías. Subió su falda y me dijo “ella no estaba a la vista ¿te gusta?”. Me la acercó y no me hice de rogar para sacar mi lengua y acariciarle húmedamente su clítoris. Lo hice una y otra y otra vez. Con mis manos le toqué sus piernas, tan inalcanzables antes y tan mías ahora. El teléfono sonaba, no hice el más mínimo intento por atenderlo. Ahora apretaba sus nalgas y -Dios bendito- ¡qué nalgas tan divinas! Se las apreté con mucha fuerza, la presión de mis manos le indicaban los deseos que tenía de comérmela viva… y disculpen la expresión.
Una vez más la voz desde afuera de la oficina anunciaba visita, pero no respondí. Mi boca estaba ocupada en labores más interesantes para mí en ese momento. Sin bajarse la falda se volteó y me puso su trasero cerca, tanto que en su raja sentía mi aliento. Bajó mi cierre y sacó mi pene, por supuesto en estado de erección máxima. Se sentó sobre él y se lo introdujo con facilidad, porque su vagina estaba más que mojada. Lo que hacíamos adquirió características de delirio, el frenesí nos tenía atrapados. Sus movimientos rayaban en la perfección, si bien no tengo un decálogo que me indique cómo unos movimientos podían catalogarse de esa forma, tampoco sentí que me hiciera falta. El patito feo se movía a sus anchas. Nunca imaginé que mi semana de trabajo comenzaría de esta forma…
Sin perder para nada su movilidad se quitó la blusa, me pidió que desabrochara su sostén y lo hice con manos temblorosas. No me molesten por eso, no es fácil mantenerse sereno ante una situación como la que vivía con Jennifer. Se volteó y volvió a sentarse sobre mí y a introducirse ella misma mi pene. Ahora sus senos lucían grandiosos ante mí. Sus pezones eran como aviones que aterrizaban en mi boca y mi lengua era su pista. Chupárselos fue algo que disfruté muchísimo y que la llevó a ella al más alto grado de éxtasis que podíamos esperar. Aflojar el nudo de mi corbata pareció divertirla, porque la vi sonreír pícaramente. Desabotonó mi camisa y acarició mi pecho con mucha suavidad. No soy de esos hombres con el pecho peludo, pero esto pareció no importarle en lo absoluto. Tal vez no le gustaban así, para mi suerte. Continuaba moviéndose a un ritmo enloquecedor. Mis manos de nuevo apretaban sus nalgas y recorrían sus divinísimas piernas. Tal vez el teléfono en esos momentos seguía sonando, quizá la voz desde afuera me hablaba impaciente, puede ser… pero francamente, ya no me percataba de nada. Ella, el patito feo, acaparaba mi atención y se había adueñado por completo de la situación, de mis deseos, de mi voluntad misma.
En verdad no supe, -no sé todavía- cómo pudo suceder aquello, no me considero un hombre débil, pero la verdad es que ella supo desarmarme y tomar como quien dice, “la sartén por el mango”. Era dueña y señora de todo y apenas unos días antes, era una candidata a secretaria, candidata sin chance y ahora, por obra y gracia de sus virtudes, candidata imbatible. Cuando terminamos, se metió al baño de mi oficina, mientras tanto yo me arreglaba de nuevo mi corbata y trataba de arreglarme el cabello, alborotado por las manos inquietas de ella. La voz afuera me anunciaba que había 4 personas esperando. Transcurrieron 90 minutos, una hora y media duró lo que les relaté. Cuando salió del baño lucía igual de hermosa, de imponente. No había ninguna duda, el patito feo se había convertido en un cisne, en una tremenda hembra. Se dirigió a la puerta y antes de salir, me preguntó “¿me da el empleo?, ¿qué me dice?”. Una palabra fue lo que dije al tiempo que retomaba mi bolígrafo… “contratada”.
¡¡Qué relato, amigo!! Lo he seguido con muchísima atención y me ha divertido... ese conjugar tus sentimentos puntuales con la realidad del momento y con tus temores son captados a la perfección...
Al final observamos que aqeullo de la película de Aladin.."la belleza está en el interior"... queda muy bien si la belleza también está en el exterior...je,j,eje..
No dicer paar qué era el puesto, si era para subir el café desde el bar, para desagobiarte en momentos de estrés o para escribir las conclusiones del día; pero fuera para lo que fuere está claro que la contrataste...¡¡Que tenía más faltas que uin niño que recién comineza la primaria ..¡qué más da!... Hay que estar a la altura d elos tiempos y por lo tanto pregunto..¿para qué queremos los correctores de Word, por ejemplo? je,je,je...
Recibe un fuerte abrazo, amigo mío y que disfrutes de tu cisne ...o de tu patito feo... o de lo que se convierta la próxima vez, je,je,je...
Aquí pueden ver algo de lo que hago en mi trabajo en Venezuela. Les advierto que es un relato erótico aunque se llame "El Patito Feo". http://www.planetaurbe.tv/_EL-PATITO-FEO-RELATO-ERTICO/blog/3220881/177686.html
ESTE AÑO NOS DEJA RECUERDOS DE VIVENCIAS FELICES Y TRISTE;
QUE EL AÑO VENIDERO, TE LLENE DE MUCHA SALUD!!! QUE SOLO ASÍ SONREIRÁS Y
CON UNA SONRISA ATRAERÁS AL AMOR!!!... SANO SE PUEDE TRABAJAR Y
LA PROSPERIDAD TE ALCANZARÁ!!!... QUE LA BENDICIÓN DE DIOS LLENE
TU HOGAR Y LA LUZ DE LA ESPERANZA BRILLE PARA TI Y TU FAMILIA!!!
SON MIS MEJORES DESEOS!!!
Mi querido Alvaro, la grandeza del corazón se lleva no por las riquezas materiales que tengamos, si no por la grandeza y bondad que tengamos en el alma para poderlas compartir generosamente a nuestro prójimo!!!
Te deseo que en estás fiestas te la pases muy feliz, lleno de bendiciones, mucho amor y mucha salud en compañía de tus seres queridos..Dios te bendiga ahora y siempre!!!
Te dejo mi cariño, un entrañable abrazo y un gran beso...Tu amiga que te quiere...Eloisa.
1.-¿Cuál ha sido el peor susto de tu vida?
R: He tenido varios sustos que pueden considerarse fuertes, la primera vez que me vi a un espejo, cuando atropelló un carro a mi madre estando yo en su barriga, la vez que le dieron una patada en las bolas a mi papá...
-¿Estabas presente cuando le dieron la patada?
R: Bueno, tanto como presente no; es que yo estaba en una de las bolas que le golpearon, aquello ocurrió justo una noche antes de que mi papá “fifara” con mi mamá y la preñara para tenerme a mí; creo que por eso tengo esta marca en la frente, mira...
2.-No gracias, ¿su nacimiento fue un acontecimiento feliz para la familia?
-¡Claaaaaaaro! Mi padre ese mismo día se emborrachó, mis hermanos armaron una rumba, la familia –tíos y tías en general- lloraban de la emoción, aunque...
-¿Aunque...?
R: Bueno, ahora recuerdo que a la hora de haber nacido yo se regó la voz de que mi mamá había tenido que abortar, creo que era por eso que todos celebraban.
3.-¿Te parieron o fue cesárea?
R: Yo intuyo que me parieron naturalmente, es más, no tengo dudas al respecto, aunque nunca he preguntado.
-¿Por qué lo intuyes y no lo sabes con seguridad?
R: Es que hay cosas que se saben, a mí la gente cada vez que me insulta me dice “¡la madre que te parió!”, entonces ¿qué quieres que piense?
4.-Muy lógico. ¿Crees en la suerte?
R: Creo que la suerte es algo abstracto que se puede definir de muchas formas, por ejemplo, la muerte de un tío mío hace años, fue una suerte para mí...
-Explícate, ¿cómo es eso?
R: En mi familia existe la costumbre o la manía diría yo, de ponerle a los bebés nombres de familiares recién fallecidos; tenía dos tíos, uno se llamaba como yo, Álvaro y el otro Estanislao Ermenegildo. Cuando yo nací se había muerto el tío Álvaro, ¿no crees que fue una suerte?
5.-¿Eres cañón corto?
R: Yo era de los que creía que era un superdotado o algo por el estilo, pero después de ver en un documental el pene de algunos nativos de África creo que tengo un pipicito.
6.-¿Por qué usas bigote?
R: Bueno, la pregunta podría hacerla yo y decir ¿por qué no usar bigote? La verdad es que es una manera infalible de llamar la atención.
-¿Llamas la atención con tu bigote?
R: Por supuesto, hay que buscar la forma de no pasar desapercibido, de que las mujeres te miren, te tomen en cuenta; comerte un pabellón y que te quede una caraota negra guindando o estornudar y que te quede mojadito el bigote es algo que no falla.
-¿No crees que eso es repugnante?
R: Y qué es la repugnancia? Eso es igual a la suerte, algo totalmente abstracto, relativo; mi padre por ejemplo, era un hombre impecable, muy limpio y sin embargo, cuántas veces escuché a mi madre decirle: ¡quítate, que me repugnas!
7.-¿Por qué eres tan analítico? Todo lo analizas.
R: Es cierto, me gusta razonar las cosas; cuando pequeño veía a San Nicolás entrar por una chimenea y en mi casa jamás hubo una chimenea ni nada que se pareciera a eso, bueno sí, mis tíos fumando; el caso es que yo no me explicaba cómo San Nicolás dejaba los regalos en mi casa en Navidad y viví intrigado con ese misterio varios años...
-Eso no contesta la pregunta...
R: Cuando preguntaba de dónde vienen los bebés me decían “de París” y yo razonaba las cosas, las analizaba y decía: “Si venimos todos de París, ¿por qué rayos no hablamos todos francés? ¿Sabes cuánta leche da una vaca en su vida?
8.-Chistes malos a esta hora no, por favor. ¿Algo que hayas hecho y que no debiste hacer?
R: Una vez fui a sacarme el certificado médico, había una fila larga de gente, puros hombres; entramos todos a una habitación, el primero en la fila era yo; cuando el médico me habló me dijo algo en un tono que resultó imperceptible para mí, yo supuse que era que me bajara los pantalones para que me revisara, era lógico pensar eso en un sitio así; me bajé los pantalones hasta las rodillas, él me vio mi pene y me dijo: “está bien, póngase por allá”. Cuando pasó el segundo de la fila, vi con sorpresa que sólo se bajaba el cierre del pantalón y mostraba su órgano y así hicieron los demás; o sea, que el único que se bajó los pantalones y mostró el rabo a los demás fui yo.
9.-¿Tu mayor equivocación?
R: Una vez que me metí por error –gravísimo error- en el baño de las mujeres en una tasca que no tenía bien identificadas las puertas de los baños respectivos.
-¿No viste que no tenía urinarios?
R: No, me estaba haciendo pupú y pasé directamente al cuartico más cercano que encontré; una vez sentado allí y “en plena faena” escuché que afuera hablaban varias mujeres mientras se veían al espejo.
-¿No te habían visto?
R: No, inexplicablemente cuando entré el baño estaba vacío, pero parece que justo en ese momento a todas las mujeres de la tasca –que estaba full- les dio por orinar y allí estuve encerrado casi una hora, la chica que estaba conmigo en la mesa llegó a pensar que la había dejado plantada.
10.-¿Te consideras feo?
R: Mira, el médico que me ayudó a nacer preguntó si mi papá se llamaba Frankestein o algo así y cuando hace dos años me tocaba salir en el canal 8 en el programa de los caballos, antes de enfocarme la cámara, aparecían unas letras en pantalla que decían: “Atención, lo que verán a continuación es algo muy fuerte para sus ojos, se recomienda mandar a la cama a los niños o aconsejarlos al respecto” y acto seguido, la cámara enfocaba mi cara.
11.-¿Algo vergonzoso que no se sepa de ti?
R: Que me oriné en la cama hasta los 16 años, era algo inevitable, nunca me despertaba a tiempo para evitarlo o no sé si será que le agarré el gusto a dormir “mojadito”.
12.-¿Tus padres te pegaban?
R: Creo que mi papá llegó a creer que yo era algo así como su “perita de boxeo” particular y en el caso de mi mamá, una vez se cayó “a latas” conmigo.
-¿Tu mamá te cayó a latas? ¿Cómo fue eso?
R: Recuerdo que una vez agarró una lata de café “Fama de América” vacía, me tomó por los cabellos y comenzó a golpear mi cabeza con la lata repetidamente, mi madre no me pegaba, ella “me lateaba”.
13.-¿Qué te costó aprender?
R: A hacerme el nudo de corbata yo solo, pero no era el único, recuerdo que todos mis amigos -y éramos una banda- cuando teníamos una rumbita, hacíamos cola frente al abasto para que el portugués nos hiciera el nudo, ¡ninguno sabía hacer eso!
14.-¿Alguna injusticia cometida?
R: Sí, no haberme comido el desayuno de un compañero.
-Explícate...
R: Una vez estuve tentado a comerme el desayuno de un pana por varias razones: una, tenía mucha hambre, dos, estaba limpio y no podía comprarme mi propio desayuno y tres, porque estaba allí, facilito para que yo me lo comiera; pero por cuestiones de remordimientos de conciencia y demás, opté por no tocarle su desayuno al amigo y me puse a trabajar así mismo, con el estómago vacío; al mediodía, fui rápido hasta mi casillero a buscar un almuerzo que me había traído, bueno, el panita tenía la tarde libre y se fue, pero antes de irse ¡se comió mi comida!
15.-¿Alguna metida de pata?
R: Sí, una vez que le pregunté a una señora muy amiga mía proveniente de Lima, Perú, que por qué hablaba tan claro el castellano y encima me dijo “es que yo soy de Lima, Perú” y yo le insistí con la misma pregunta, o sea, que metí la pata ¡dos veces!
16.-¿Alguna vez te robaste algo?
R: Sí, el corazón de la mujer que me ama.
17.-¿Te gustaría ir al espacio?
R: Bueno, mi mamá siempre me dice que me la paso en la luna, no le veo el chiste.
18.-¿Te tirarías en paracaídas?
R: No, definitivamente le tengo terror a la altura; sufro de vértigo, por cierto, algo curioso me ocurre con respecto a eso; una vez para ir al Centro Comercial Tamanaco en Chuao, me arriesgué a cruzar la autopista porque no sabía llegar de otra manera, entonces, cuando estaba justo en el medio de dicha autopista, con cientos de carros pasando, tuve que pasar una especie de murito que había allí; justo en ese momento llegaba una avioneta volando muy bajo ya que allí mismo está el aeropuerto de La Carlota; bueno, se me ocurrió mirar a la dichosa avioneta y sin explicarme cómo, me fui inclinando de un lado más y más y más, sin poder evitarlo, hasta que caí en plena autopista, menos mal que había cola y los carros venían despacio.
-¿Qué fue exactamente lo que pasó?
R: Creo que es algo que tiene que ver con el vértigo, porque después hice la prueba mirando otros aviones que pasaban por encima de mí en vuelo bajo y si no me agarraba me iba de un lado. Claro, sólo me pasa si vienen bajito y los miro, no creas que si escucho un avión a lo lejos ya empiezo a irme de un lado, eso es absurdo.
19.-No estoy diciendo nada. ¿Qué te da risa?
R: Los que aseguran muy tajantemente algo y juuuuuuuran que no pueden estar equivocados.
-¿Por ejemplo?
R: Yo siempre dije y mantuve que no comía sardinas –y de hecho no las como- pero mi madre me las daba con el cuento de que era atún o cualquier otra cosa y yo me las comía tranquilito, claro, desmenuzadas, preparadas de una forma que no podía distinguir con exactitud lo que comía.
20.-¿Qué pregunta rara recuerdas hoy en día que te hayas hecho?
R: Recuerdo cuando niño, que veía la línea del mar tan derechita a lo lejos y como mi padre me había dicho que África quedaba del otro lado del mundo, alguna vez llegué a preguntarme por qué si la línea del mar era recta y África quedaba “por aquellos lados”, no se le veía el cuello a las jirafas desde la playa.
jajajajaja
pues te dire algo respecto a mi vida
1.- resulta que nací en una camilla nisiquiera en la sala de parto y mi mamá estaba gritando que ya nació mi hija! era la primera hija por parte de mi papá y la segunda de mi mamá, si mi mamá no se hubiera juntado con mi mamá y el padre biológico de mi hermana mayor le hubiera respondido nunca habíamos nacido nosotras tres.
con respecto a que fue suerte que tu tío se muriera pues fue algo de suerte aunque si me gusta el nombre estanislao jejejejeje
jajajajajaja el de superdotado jajajaja no es tanto por tí sino por los africanos jajajajaj
a proposito lo del bigote me gustaria verte un día con bigote jejejeje aunque es malo porqué pica o se te moja jejejejeje si me gustaria verte con barba 🙂
Está muy bien que todo lo analizes aunque andes en la luna jejejejeje
Yo también me orine en la cama ya muy grande jejejjejeje
Es cierto mis padres no me pegan solo me corrigen je!
Hay a proposito ahorita de la comida yo ultimamente he pasado estragos con la gastritis y porno quedar debiendo, ya que vendo dulces (algo que se me habia olvidado comentarte) prefiero no agarrar aunque me muera de hambre jejeje universidad
jejejeje yo en el face ups 0l0 resulta de que no me había enterado de que se había muerto un sobrinito, creo, nacio de 7 meses creo, le mande saludos al hermoso y resulta de que metí la pata.. =o
jejejeje yo también me he robado el corazón de varios y me estan robando el corazón ♥
creo que si me tiraría de un paracaidas je!
jajajajajaja yo también creía en los hombres que estan abajo de nuestro continentes... no recuerdo como se llaman :s
puedes comentar el poema que publiqué ayer??
Poeta esta Listo. es corto...!!! Un beso
A todos.
Amor expandido por mis alrededores, a ti mi consentido, que te doy con mil amores, que te ofrezco a la deriva, te entrego aunque tú no lo recibas. Amor caprichoso que circundas por mis venas, que me hace sensible y me amoldo a tus penas, este amor que les ofrezco desde mi corazón, recíbelo que cuando lo doy me enternezco, es para tí, para ese, para aquél, es este amor que siento tan dentro, que hoy lo plasmo en este papel. ¡Feliz día del amor y la amistad!
Feliz día amiga, preciosas tus letras y maravilloso tu sentir. Un beso.
A todos los amigos del portal poético "Poemas del alma" los exhorto a que preparen sus poemas hablados con un amigo seleccionado, para esperar el día del amor, sé que cualquier día es, pero en especial el elegido, el del amor compartido con quien lo quieras tener...embúllense para así hacer más ameno el espacio. Y estoy segura que todos lo podemos disfrutar igual.
hola Álvaro!
Como va tu martes?
Un abrazzo
has leido el poema que he publicado? :$
hola Alvaro!! como se hace para aconseguiir tantoos puntoos??
Hola, bueno, supongo que los puntos los obtienes al tener actividad dentro del foro. Yo publico un poema diario y prácticamente nunca he dejado de publicar y ya voy para un año aquí. Respondo los comentarios que me hacen y también comento los poemas de los miembros del foro a quienes tengo como amigos. De vez en cuando pongo escritos míos aquí en el muro y aunque no me gustan, he participado de los poemas fusionados, incluso una vez inicié uno. Todo eso da puntos. Espero haber respondido tu pregunta. Saludos.
muchas gracias 🙂
CARTA DE DESPEDIDA DE UN MARIDO AFLIGIDO
Querida Futura Ex Esposa:
Hola Mónica, no me caben las palabras para escribirte lo siguiente... He decidido dejarte, pero es por el bien de los dos. He sido un excelente hombre para ti en estos últimos años, sin embargo no logro encontrar nada bueno que me haya tocado a mí. En estas últimas dos semanas todo ha sido un puto infierno... La semana pasada llegué a casa con unas rosas para ti y ni las gracias me diste, venía muriéndome de hambre y no había nada de cenar. Me compré una camisa nueva, de esas que se andan usando, para tratar de verme más apuesto para ti. Luego te llevé a bailar esa salsa que tanto te gusta y no quitabas tu cara de amargada, ¿es acaso que ya no te divierto como antes? Llegamos a la casa y te quedaste dormida inmediatamente, casi roncando. Lo que me sorprende es que ya no sales del "Caliente" y para colmo hoy fuiste a la oficina a provocar un pleito con mi jefe, le gritaste muchas cosas y ocasionaste que me despidieran... No sé por qué lo haces, vieja... Nunca me dices que me amas, no me sorprendes, definitivamente... O estás con otro o ya no me amas. Cualquiera que sea el caso, me he enamorado de tu prima, nos fugamos juntos hoy en la mañana. Que tengas una excelente vida.
RESPUESTA DE LA ESPOSA...
Queridísimo EX ESPOSO:
Qué bárbaro, nada me causó mayor alegría que recibir tu noticia el día de hoy. Es verdad que tú y yo hemos estado casados por muchos años, pero eso no significa que hayas sido excelente hombre. Todo lo contrario. Yo me voy al Caliente para tratar de ahogar el pinche aburrimiento que me causan tus constantes berrinches y celos.
Qué mal que no funcionó nuestro matrimonio, porque yo sí te amaba. Cuando llegaste a casa con las rosas, no dije nada porque tú sabes que me provocan alergia cuando estoy menstruando. No había nada de cenar porque me llamaste para decir que "estabas en una cena de negocios con tu jefe" ¿Recuerdas imbécil? Sí noté tu camisa nueva, de hecho yo la había visto ya en casa de mi prima y me llamó mucho la atención que dijo que se la iba a regalar a "un pendejo que se andaba comiendo" en agradecimiento al anillo de diamantes que le obsequió. Hubiera dicho algo, pero te veías sumamente ridículo y panzón, entiende, el color verde limón no te queda y menos a tus 50 años. Después de todo, como todavía te amaba, sentí que aún podíamos resolver nuestros conflictos y accedí a ir a bailar contigo esa noche. ¿Cómo quieres que ande con otra cara, grandísimo animal? ¡Si te la pasaste de borrachote toda la bendita noche coqueteándole a las niñas que estaban en la mesa de al lado! Era poner mi cara o agarrarte a cachetadas ahí mismo, pero ante todo, soy una dama. Aún sentía amarte, por eso ayer que me gané 30 millones de dólares en El Caliente, fui a tu trabajo a pedirte que renunciaras, a decirte que éramos millonarios y teníamos la vida resuelta. Pero me dijeron que habías pedido la tarde libre... qué raro, ¿no amorcito?, ¿dónde estabas cabrón? Además había comprado dos boletos para Europa, quería que conocieras a ese grupo de rock de Inglaterra que tanto te gusta, en eso llegué a la casa y no estabas y veo tu cartita, creo que todo sucede por una razón.
Espero que tengas la vida que siempre deseaste, mi abogado dice que gracias por la carta que me dejaste, así no recibirás ni un centavo de mí. Cuídate mucho.
Tu Rica y libre
¡EX ESPOSA!
PD:. No sé si alguna vez te lo comenté antes, pero mi prima María Carmela, con la que te vas, cuando nació se llamaba Mario. Creo que no será ningún problema puesto que de la operación quedó bastante real, muy femenina... jejejejeje.
jjajajaja esta super, de verdad, lo disfruté mucho.
Eres un gran relatista, y veo que hay algunos acá, cuando tenga tiempo, visitaré este rincón.
besitos.
Jajajajaja me imaginé todo eso ufff, perdón me imagine que era yo ella, pero esta de lo más exquisito, ya me saltaste el corazón...... me puse nerviosa jejejeje perdón por las palabras je.
El comentario era para el patito feo 🙂
El patito feo
Estaba de mal humor cuando llegué el lunes a la oficina, necesitaba con urgencia una secretaria y hasta ese día, ninguna de las postulantes llenaba los requisitos. Terminé el viernes con un gran dolor de cabeza porque tuve que chequear varios currículos y sostener conversaciones que a ratos, se me hacían fastidiosas. En especial hubo una de las chicas que se presentaron que logró llamar mi atención, pero no porque se acercara al menos al ideal de secretaria que yo buscaba, sino al contrario, por lo lejos que estaba de llenar mis expectativas. En un escrito que me hizo de prueba tuvo más errores que un niño en etapa de primaria, aparte de que su aspecto, para ser alguien que aspiraba a ser contratada, no era el más deseable, parecía el patito feo del cuento. Una voz desde afuera interrumpió mis pensamientos. “Disculpe, hay una de las chicas que estuvieron el viernes que desea hablar con usted”. Pedí que me dijeran su nombre. “Jennifer Ibarra”. Cuando revisé las planillas me sorprendí, era precisamente la menos preparada la que hacía acto de presencia una vez más. Me pareció innecesario un segundo intento y ordené que le dieran una excusa para no perder mi tiempo. “Díganle que estoy en una reunión, que venga otro día”. “Señor, insiste en que la reciba”. Con aire de resignación y ya planeando cómo librarme de ella rápidamente, pedí que la dejaran pasar. Cuando entró volví a recordar el cuento, porque el patito feo se había convertido en un hermoso cisne…
Por momentos dudé de que fuera la misma. Lucía una falda muy corta -atrevidamente corta diría yo- y unas piernas que catalogar de espectaculares, sería correr el riesgo de no hacerle justicia a ella con tal adjetivo, porque realmente se le veían demasiado bien. Debo admitir que tartamudeé un poco cuando la invité a sentarse porque con semejantes piernas, era casi un pecado que las ocultara con mi escritorio, pero así sucedió. Le pregunté a qué se debía su segunda visita, iba a adelantarle que desde el mismo viernes había descartado cualquier posibilidad de darle el empleo, pero la verdad es que no me atreví. Dios… es que no sólo eran sus piernas y su falda lo que atormentaba mis pensamientos en ese instante, era su cabello, suelto, brillante, largo hasta los hombros, muy lejos del moño que me mostrara el viernes. Su blusa negra transparente también me mostraba “virtudes” que no sé si merecían las comillas que acabo de ponerle, porque escribirlo así pareciera robarles valor, autenticidad y lo cierto, es que lo que ella mostraba se veía muy real, muy de ella…
Habían pasado unos minutos en los que yo apenas pude articular palabras y ella no tardó en darse cuenta de que me tenía absorto. “¿Le pasa algo?” me preguntó y me sacó de mi ensimismamiento. Le dije que estaba muy sorprendido por su cambio y que me impresionaba todo lo que estaba a la vista. Ella pareció agarrar mis palabras en el aire, porque de una me contestó “si le impresiona lo que ve, puedo mostrarle lo que no ve para ver si nos entendemos”. Tal afirmación me puso nervioso, negarlo sería tonto. Traté de evadir el momento y le dije que ya le había preguntado a qué se debía su segunda visita y me dijo “yo le contesté, le dije que vine a que me diera el puesto porque considero que reúno los requisitos. ¿No me oyó, verdad?”. No podía quitar mis ojos de su blusa y en mi mente casi le pedía a gritos que se levantara. “Señor, le estoy hablando” me insistió, mientras mi mano derecha tomaba y soltaba con nerviosismo un bolígrafo. “¿Qué le hace pensar que le daré el empleo? -le pregunté. ¿Por qué tan segura? En realidad, de todas las que se presentaron fue usted la que menos me agradó”. Fue entonces cuando se puso de pie y mirándome casi sin pestañear me preguntó “¿y todavía piensa igual?, ¿sigo sin agradarle? Me dijo que le impresionaba lo que estaba a la vista, déjeme mostrarle algo de lo que no se ve”. Dicho esto, puso sus manos a los lados de su falda y empezó a levantársela. Yo sentía de repente unos calorones recorriéndome el cuerpo, pero el aire estaba a su máxima capacidad, por lo cual mi “calentura” del momento, obedecía sin duda a lo que estaba pasando. ¡Yennifer estaba extremadamente buena!
Para mi total sorpresa, se bajó lentamente un hilo negro con una pequeña florcita en su parte delantera. Así de detallista estaba yo en ese momento. No me atrevía a moverme de mi asiento y me debatía entre pedirle que se comportara y respetara mi lugar de trabajo… o que siguiera la función. Mi silencio indicó que ésta última, fue la decisión que tomé. Terminó de quitarse su prenda y tomándola con su mano derecha se acercó a mi puesto. Miré a la puerta con cierto temor, ella entendió mi preocupación y fue presurosa a cerrarla con seguro. Con la misma prisa se devolvió. Abrió sus piernas y se montó sobre las mías. Subió su falda y me dijo “ella no estaba a la vista ¿te gusta?”. Me la acercó y no me hice de rogar para sacar mi lengua y acariciarle húmedamente su clítoris. Lo hice una y otra y otra vez. Con mis manos le toqué sus piernas, tan inalcanzables antes y tan mías ahora. El teléfono sonaba, no hice el más mínimo intento por atenderlo. Ahora apretaba sus nalgas y -Dios bendito- ¡qué nalgas tan divinas! Se las apreté con mucha fuerza, la presión de mis manos le indicaban los deseos que tenía de comérmela viva… y disculpen la expresión.
Una vez más la voz desde afuera de la oficina anunciaba visita, pero no respondí. Mi boca estaba ocupada en labores más interesantes para mí en ese momento. Sin bajarse la falda se volteó y me puso su trasero cerca, tanto que en su raja sentía mi aliento. Bajó mi cierre y sacó mi pene, por supuesto en estado de erección máxima. Se sentó sobre él y se lo introdujo con facilidad, porque su vagina estaba más que mojada. Lo que hacíamos adquirió características de delirio, el frenesí nos tenía atrapados. Sus movimientos rayaban en la perfección, si bien no tengo un decálogo que me indique cómo unos movimientos podían catalogarse de esa forma, tampoco sentí que me hiciera falta. El patito feo se movía a sus anchas. Nunca imaginé que mi semana de trabajo comenzaría de esta forma…
Sin perder para nada su movilidad se quitó la blusa, me pidió que desabrochara su sostén y lo hice con manos temblorosas. No me molesten por eso, no es fácil mantenerse sereno ante una situación como la que vivía con Jennifer. Se volteó y volvió a sentarse sobre mí y a introducirse ella misma mi pene. Ahora sus senos lucían grandiosos ante mí. Sus pezones eran como aviones que aterrizaban en mi boca y mi lengua era su pista. Chupárselos fue algo que disfruté muchísimo y que la llevó a ella al más alto grado de éxtasis que podíamos esperar. Aflojar el nudo de mi corbata pareció divertirla, porque la vi sonreír pícaramente. Desabotonó mi camisa y acarició mi pecho con mucha suavidad. No soy de esos hombres con el pecho peludo, pero esto pareció no importarle en lo absoluto. Tal vez no le gustaban así, para mi suerte. Continuaba moviéndose a un ritmo enloquecedor. Mis manos de nuevo apretaban sus nalgas y recorrían sus divinísimas piernas. Tal vez el teléfono en esos momentos seguía sonando, quizá la voz desde afuera me hablaba impaciente, puede ser… pero francamente, ya no me percataba de nada. Ella, el patito feo, acaparaba mi atención y se había adueñado por completo de la situación, de mis deseos, de mi voluntad misma.
En verdad no supe, -no sé todavía- cómo pudo suceder aquello, no me considero un hombre débil, pero la verdad es que ella supo desarmarme y tomar como quien dice, “la sartén por el mango”. Era dueña y señora de todo y apenas unos días antes, era una candidata a secretaria, candidata sin chance y ahora, por obra y gracia de sus virtudes, candidata imbatible. Cuando terminamos, se metió al baño de mi oficina, mientras tanto yo me arreglaba de nuevo mi corbata y trataba de arreglarme el cabello, alborotado por las manos inquietas de ella. La voz afuera me anunciaba que había 4 personas esperando. Transcurrieron 90 minutos, una hora y media duró lo que les relaté. Cuando salió del baño lucía igual de hermosa, de imponente. No había ninguna duda, el patito feo se había convertido en un cisne, en una tremenda hembra. Se dirigió a la puerta y antes de salir, me preguntó “¿me da el empleo?, ¿qué me dice?”. Una palabra fue lo que dije al tiempo que retomaba mi bolígrafo… “contratada”.
¡¡Qué relato, amigo!! Lo he seguido con muchísima atención y me ha divertido... ese conjugar tus sentimentos puntuales con la realidad del momento y con tus temores son captados a la perfección...
Al final observamos que aqeullo de la película de Aladin.."la belleza está en el interior"... queda muy bien si la belleza también está en el exterior...je,j,eje..
No dicer paar qué era el puesto, si era para subir el café desde el bar, para desagobiarte en momentos de estrés o para escribir las conclusiones del día; pero fuera para lo que fuere está claro que la contrataste...¡¡Que tenía más faltas que uin niño que recién comineza la primaria ..¡qué más da!... Hay que estar a la altura d elos tiempos y por lo tanto pregunto..¿para qué queremos los correctores de Word, por ejemplo? je,je,je...
Recibe un fuerte abrazo, amigo mío y que disfrutes de tu cisne ...o de tu patito feo... o de lo que se convierta la próxima vez, je,je,je...
Aquí pueden ver algo de lo que hago en mi trabajo en Venezuela. Les advierto que es un relato erótico aunque se llame "El Patito Feo". http://www.planetaurbe.tv/_EL-PATITO-FEO-RELATO-ERTICO/blog/3220881/177686.html
MUY FELIZ AÑO ,TE DESEA DE CORAZON .STELLA
ESTE AÑO NOS DEJA RECUERDOS DE VIVENCIAS FELICES Y TRISTE;
QUE EL AÑO VENIDERO, TE LLENE DE MUCHA SALUD!!! QUE SOLO ASÍ SONREIRÁS Y
CON UNA SONRISA ATRAERÁS AL AMOR!!!... SANO SE PUEDE TRABAJAR Y
LA PROSPERIDAD TE ALCANZARÁ!!!... QUE LA BENDICIÓN DE DIOS LLENE
TU HOGAR Y LA LUZ DE LA ESPERANZA BRILLE PARA TI Y TU FAMILIA!!!
SON MIS MEJORES DESEOS!!!
FELIZ 2011!!!
BESOS Y ABRAZOS!!!
Igual para ti amiga, un año lleno de éxitos, salud y bendiciones para ti y los tuyos.
QUERIDO AMIGO DEL ALMA TE DESEO LO MEJOR PARA ESTE NUEVO AÑO ,JUNTO TUS SERES QUERIDOS .STELLA
Mi querido Alvaro, la grandeza del corazón se lleva no por las riquezas materiales que tengamos, si no por la grandeza y bondad que tengamos en el alma para poderlas compartir generosamente a nuestro prójimo!!!
Te deseo que en estás fiestas te la pases muy feliz, lleno de bendiciones, mucho amor y mucha salud en compañía de tus seres queridos..Dios te bendiga ahora y siempre!!!
Te dejo mi cariño, un entrañable abrazo y un gran beso...Tu amiga que te quiere...Eloisa.
FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO!!!
CONÓCEME MEJOR...
1.-¿Cuál ha sido el peor susto de tu vida?
R: He tenido varios sustos que pueden considerarse fuertes, la primera vez que me vi a un espejo, cuando atropelló un carro a mi madre estando yo en su barriga, la vez que le dieron una patada en las bolas a mi papá...
-¿Estabas presente cuando le dieron la patada?
R: Bueno, tanto como presente no; es que yo estaba en una de las bolas que le golpearon, aquello ocurrió justo una noche antes de que mi papá “fifara” con mi mamá y la preñara para tenerme a mí; creo que por eso tengo esta marca en la frente, mira...
2.-No gracias, ¿su nacimiento fue un acontecimiento feliz para la familia?
-¡Claaaaaaaro! Mi padre ese mismo día se emborrachó, mis hermanos armaron una rumba, la familia –tíos y tías en general- lloraban de la emoción, aunque...
-¿Aunque...?
R: Bueno, ahora recuerdo que a la hora de haber nacido yo se regó la voz de que mi mamá había tenido que abortar, creo que era por eso que todos celebraban.
3.-¿Te parieron o fue cesárea?
R: Yo intuyo que me parieron naturalmente, es más, no tengo dudas al respecto, aunque nunca he preguntado.
-¿Por qué lo intuyes y no lo sabes con seguridad?
R: Es que hay cosas que se saben, a mí la gente cada vez que me insulta me dice “¡la madre que te parió!”, entonces ¿qué quieres que piense?
4.-Muy lógico. ¿Crees en la suerte?
R: Creo que la suerte es algo abstracto que se puede definir de muchas formas, por ejemplo, la muerte de un tío mío hace años, fue una suerte para mí...
-Explícate, ¿cómo es eso?
R: En mi familia existe la costumbre o la manía diría yo, de ponerle a los bebés nombres de familiares recién fallecidos; tenía dos tíos, uno se llamaba como yo, Álvaro y el otro Estanislao Ermenegildo. Cuando yo nací se había muerto el tío Álvaro, ¿no crees que fue una suerte?
5.-¿Eres cañón corto?
R: Yo era de los que creía que era un superdotado o algo por el estilo, pero después de ver en un documental el pene de algunos nativos de África creo que tengo un pipicito.
6.-¿Por qué usas bigote?
R: Bueno, la pregunta podría hacerla yo y decir ¿por qué no usar bigote? La verdad es que es una manera infalible de llamar la atención.
-¿Llamas la atención con tu bigote?
R: Por supuesto, hay que buscar la forma de no pasar desapercibido, de que las mujeres te miren, te tomen en cuenta; comerte un pabellón y que te quede una caraota negra guindando o estornudar y que te quede mojadito el bigote es algo que no falla.
-¿No crees que eso es repugnante?
R: Y qué es la repugnancia? Eso es igual a la suerte, algo totalmente abstracto, relativo; mi padre por ejemplo, era un hombre impecable, muy limpio y sin embargo, cuántas veces escuché a mi madre decirle: ¡quítate, que me repugnas!
7.-¿Por qué eres tan analítico? Todo lo analizas.
R: Es cierto, me gusta razonar las cosas; cuando pequeño veía a San Nicolás entrar por una chimenea y en mi casa jamás hubo una chimenea ni nada que se pareciera a eso, bueno sí, mis tíos fumando; el caso es que yo no me explicaba cómo San Nicolás dejaba los regalos en mi casa en Navidad y viví intrigado con ese misterio varios años...
-Eso no contesta la pregunta...
R: Cuando preguntaba de dónde vienen los bebés me decían “de París” y yo razonaba las cosas, las analizaba y decía: “Si venimos todos de París, ¿por qué rayos no hablamos todos francés? ¿Sabes cuánta leche da una vaca en su vida?
8.-Chistes malos a esta hora no, por favor. ¿Algo que hayas hecho y que no debiste hacer?
R: Una vez fui a sacarme el certificado médico, había una fila larga de gente, puros hombres; entramos todos a una habitación, el primero en la fila era yo; cuando el médico me habló me dijo algo en un tono que resultó imperceptible para mí, yo supuse que era que me bajara los pantalones para que me revisara, era lógico pensar eso en un sitio así; me bajé los pantalones hasta las rodillas, él me vio mi pene y me dijo: “está bien, póngase por allá”. Cuando pasó el segundo de la fila, vi con sorpresa que sólo se bajaba el cierre del pantalón y mostraba su órgano y así hicieron los demás; o sea, que el único que se bajó los pantalones y mostró el rabo a los demás fui yo.
9.-¿Tu mayor equivocación?
R: Una vez que me metí por error –gravísimo error- en el baño de las mujeres en una tasca que no tenía bien identificadas las puertas de los baños respectivos.
-¿No viste que no tenía urinarios?
R: No, me estaba haciendo pupú y pasé directamente al cuartico más cercano que encontré; una vez sentado allí y “en plena faena” escuché que afuera hablaban varias mujeres mientras se veían al espejo.
-¿No te habían visto?
R: No, inexplicablemente cuando entré el baño estaba vacío, pero parece que justo en ese momento a todas las mujeres de la tasca –que estaba full- les dio por orinar y allí estuve encerrado casi una hora, la chica que estaba conmigo en la mesa llegó a pensar que la había dejado plantada.
10.-¿Te consideras feo?
R: Mira, el médico que me ayudó a nacer preguntó si mi papá se llamaba Frankestein o algo así y cuando hace dos años me tocaba salir en el canal 8 en el programa de los caballos, antes de enfocarme la cámara, aparecían unas letras en pantalla que decían: “Atención, lo que verán a continuación es algo muy fuerte para sus ojos, se recomienda mandar a la cama a los niños o aconsejarlos al respecto” y acto seguido, la cámara enfocaba mi cara.
11.-¿Algo vergonzoso que no se sepa de ti?
R: Que me oriné en la cama hasta los 16 años, era algo inevitable, nunca me despertaba a tiempo para evitarlo o no sé si será que le agarré el gusto a dormir “mojadito”.
12.-¿Tus padres te pegaban?
R: Creo que mi papá llegó a creer que yo era algo así como su “perita de boxeo” particular y en el caso de mi mamá, una vez se cayó “a latas” conmigo.
-¿Tu mamá te cayó a latas? ¿Cómo fue eso?
R: Recuerdo que una vez agarró una lata de café “Fama de América” vacía, me tomó por los cabellos y comenzó a golpear mi cabeza con la lata repetidamente, mi madre no me pegaba, ella “me lateaba”.
13.-¿Qué te costó aprender?
R: A hacerme el nudo de corbata yo solo, pero no era el único, recuerdo que todos mis amigos -y éramos una banda- cuando teníamos una rumbita, hacíamos cola frente al abasto para que el portugués nos hiciera el nudo, ¡ninguno sabía hacer eso!
14.-¿Alguna injusticia cometida?
R: Sí, no haberme comido el desayuno de un compañero.
-Explícate...
R: Una vez estuve tentado a comerme el desayuno de un pana por varias razones: una, tenía mucha hambre, dos, estaba limpio y no podía comprarme mi propio desayuno y tres, porque estaba allí, facilito para que yo me lo comiera; pero por cuestiones de remordimientos de conciencia y demás, opté por no tocarle su desayuno al amigo y me puse a trabajar así mismo, con el estómago vacío; al mediodía, fui rápido hasta mi casillero a buscar un almuerzo que me había traído, bueno, el panita tenía la tarde libre y se fue, pero antes de irse ¡se comió mi comida!
15.-¿Alguna metida de pata?
R: Sí, una vez que le pregunté a una señora muy amiga mía proveniente de Lima, Perú, que por qué hablaba tan claro el castellano y encima me dijo “es que yo soy de Lima, Perú” y yo le insistí con la misma pregunta, o sea, que metí la pata ¡dos veces!
16.-¿Alguna vez te robaste algo?
R: Sí, el corazón de la mujer que me ama.
17.-¿Te gustaría ir al espacio?
R: Bueno, mi mamá siempre me dice que me la paso en la luna, no le veo el chiste.
18.-¿Te tirarías en paracaídas?
R: No, definitivamente le tengo terror a la altura; sufro de vértigo, por cierto, algo curioso me ocurre con respecto a eso; una vez para ir al Centro Comercial Tamanaco en Chuao, me arriesgué a cruzar la autopista porque no sabía llegar de otra manera, entonces, cuando estaba justo en el medio de dicha autopista, con cientos de carros pasando, tuve que pasar una especie de murito que había allí; justo en ese momento llegaba una avioneta volando muy bajo ya que allí mismo está el aeropuerto de La Carlota; bueno, se me ocurrió mirar a la dichosa avioneta y sin explicarme cómo, me fui inclinando de un lado más y más y más, sin poder evitarlo, hasta que caí en plena autopista, menos mal que había cola y los carros venían despacio.
-¿Qué fue exactamente lo que pasó?
R: Creo que es algo que tiene que ver con el vértigo, porque después hice la prueba mirando otros aviones que pasaban por encima de mí en vuelo bajo y si no me agarraba me iba de un lado. Claro, sólo me pasa si vienen bajito y los miro, no creas que si escucho un avión a lo lejos ya empiezo a irme de un lado, eso es absurdo.
19.-No estoy diciendo nada. ¿Qué te da risa?
R: Los que aseguran muy tajantemente algo y juuuuuuuran que no pueden estar equivocados.
-¿Por ejemplo?
R: Yo siempre dije y mantuve que no comía sardinas –y de hecho no las como- pero mi madre me las daba con el cuento de que era atún o cualquier otra cosa y yo me las comía tranquilito, claro, desmenuzadas, preparadas de una forma que no podía distinguir con exactitud lo que comía.
20.-¿Qué pregunta rara recuerdas hoy en día que te hayas hecho?
R: Recuerdo cuando niño, que veía la línea del mar tan derechita a lo lejos y como mi padre me había dicho que África quedaba del otro lado del mundo, alguna vez llegué a preguntarme por qué si la línea del mar era recta y África quedaba “por aquellos lados”, no se le veía el cuello a las jirafas desde la playa.
jajajajaja
pues te dire algo respecto a mi vida
1.- resulta que nací en una camilla nisiquiera en la sala de parto y mi mamá estaba gritando que ya nació mi hija! era la primera hija por parte de mi papá y la segunda de mi mamá, si mi mamá no se hubiera juntado con mi mamá y el padre biológico de mi hermana mayor le hubiera respondido nunca habíamos nacido nosotras tres.
con respecto a que fue suerte que tu tío se muriera pues fue algo de suerte aunque si me gusta el nombre estanislao jejejejeje
jajajajajaja el de superdotado jajajaja no es tanto por tí sino por los africanos jajajajaj
a proposito lo del bigote me gustaria verte un día con bigote jejejeje aunque es malo porqué pica o se te moja jejejejeje si me gustaria verte con barba 🙂
Está muy bien que todo lo analizes aunque andes en la luna jejejejeje
Yo también me orine en la cama ya muy grande jejejjejeje
Es cierto mis padres no me pegan solo me corrigen je!
Hay a proposito ahorita de la comida yo ultimamente he pasado estragos con la gastritis y porno quedar debiendo, ya que vendo dulces (algo que se me habia olvidado comentarte) prefiero no agarrar aunque me muera de hambre jejeje universidad
jejejeje yo en el face ups 0l0 resulta de que no me había enterado de que se había muerto un sobrinito, creo, nacio de 7 meses creo, le mande saludos al hermoso y resulta de que metí la pata.. =o
jejejeje yo también me he robado el corazón de varios y me estan robando el corazón ♥
creo que si me tiraría de un paracaidas je!
jajajajajaja yo también creía en los hombres que estan abajo de nuestro continentes... no recuerdo como se llaman :s
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