Comentarios recibidos en los poemas de Mari.o
VACÍO ENTRE LOS ESPEJOS Y EL INFINITO COMO HOGAR
LOURDES TARRATS dijo:
Mari.o, amigo de letras,
este escrito se siente como una pausa larga y necesaria. No pretende convencer ni explicar: invita a soltar capas, nombres y pesos hasta quedar en algo esencial. Me gusta cómo el vacío no aparece como carencia, sino como espacio vivo donde la luz no necesita justificarse. Hay una coherencia profunda entre imagen y pensamiento: el loto, la oscuridad, la ternura que sana sin sonido. Es un texto que no empuja al lector, pero si lo acompaña.
Gracias por escribirlo.
Un abrazo,
—LOURDES
Poetas somos…
“No hay miedo,
solo la vibración del amor
cuando encuentra su hogar
en el infinito que somos”.
4 de febrero de 2026 a las 23:17
LOURDES TARRATS dijo:
Mari.o, amigo de letras,
este escrito se siente como una pausa larga y necesaria. No pretende convencer ni explicar: invita a soltar capas, nombres y pesos hasta quedar en algo esencial. Me gusta cómo el vacío no aparece como carencia, sino como espacio vivo donde la luz no necesita justificarse. Hay una coherencia profunda entre imagen y pensamiento: el loto, la oscuridad, la ternura que sana sin sonido. Es un texto que no empuja al lector, pero si lo acompaña.
Gracias por escribirlo.
Un abrazo,
—LOURDES
Poetas somos…
“No hay miedo,
solo la vibración del amor
cuando encuentra su hogar
en el infinito que somos”.
4 de febrero de 2026 a las 23:17
DE UN SUEÑO
LOURDES TARRATS dijo:
Amigo Mari.o,
La vida es un sueño.
\"que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son\"
Pedro Calderon de la Barca
Lindo escrito. Gracias.
-LOURDES
Poetas somos
2 de febrero de 2026 a las 23:21
LOURDES TARRATS dijo:
Amigo Mari.o,
La vida es un sueño.
\"que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son\"
Pedro Calderon de la Barca
Lindo escrito. Gracias.
-LOURDES
Poetas somos
2 de febrero de 2026 a las 23:21
VACÍO DE LOS ESPEJOS
LOURDES TARRATS dijo:
Mario, amigo,
Este poema se siente escrito desde un lugar muy honesto: no quiere impresionar, quiere entender. Habla del vacío sin dramatismo, como quien se sienta a mirarlo de frente y descubre que no muerde. Me gusta cómo el silencio aquí no pesa, acompaña; y cómo lo verdadero no ocurre en escena, sino cuando nadie está mirando. Hay una calma pensante en el texto, una lucidez que no alza la voz y por eso permanece.
A veces
lo que parece vacío
es solo espacio
para dejar de fingir.
Un sitio donde uno
se queda quieto
y escucha
cómo piensa el cuerpo.
Nada estalla.
Nada cae.
Solo ocurre
eso raro y simple:
por un momento
no hace falta sostener nada.
Y en ese gesto pequeño,
sin testigos,
algo se ordena
sin que sepamos cómo.
Un abrazo,
-LOURDES
Poetas somos
2 de febrero de 2026 a las 23:14
LOURDES TARRATS dijo:
Mario, amigo,
Este poema se siente escrito desde un lugar muy honesto: no quiere impresionar, quiere entender. Habla del vacío sin dramatismo, como quien se sienta a mirarlo de frente y descubre que no muerde. Me gusta cómo el silencio aquí no pesa, acompaña; y cómo lo verdadero no ocurre en escena, sino cuando nadie está mirando. Hay una calma pensante en el texto, una lucidez que no alza la voz y por eso permanece.
A veces
lo que parece vacío
es solo espacio
para dejar de fingir.
Un sitio donde uno
se queda quieto
y escucha
cómo piensa el cuerpo.
Nada estalla.
Nada cae.
Solo ocurre
eso raro y simple:
por un momento
no hace falta sostener nada.
Y en ese gesto pequeño,
sin testigos,
algo se ordena
sin que sepamos cómo.
Un abrazo,
-LOURDES
Poetas somos
2 de febrero de 2026 a las 23:14
DE UN SUEÑO
El Hombre de la Rosa dijo:
Genial y hermoso tu preciado versar estimado poeta y amigo Mario
Abrazos desde España
El Hombre de la Rosa
1 de febrero de 2026 a las 04:41
El Hombre de la Rosa dijo:
Genial y hermoso tu preciado versar estimado poeta y amigo Mario
Abrazos desde España
El Hombre de la Rosa
1 de febrero de 2026 a las 04:41
ANDAR CON PEREGRINAR Y ANDAR, ANDAR
El Hombre de la Rosa dijo:
Genial y precido tu versar estimado poeta y amigo Mario
Saludos desde España
El Hombre de la Rosa
27 de enero de 2026 a las 04:32
El Hombre de la Rosa dijo:
Genial y precido tu versar estimado poeta y amigo Mario
Saludos desde España
El Hombre de la Rosa
27 de enero de 2026 a las 04:32
UN RUISEÑOR [TESTIMONIO DE UN ERMITAÑO]
LOURDES TARRATS dijo:
Gracias Mari.o, por escribir.
UN RUISEÑOR HA VUELTO A CAMBIAR
Patrullo mi propio aislamiento como quien cuida una frontera que ya no figura en los mapas. Desde hace días, un vecino nuevo parece tocar la puerta del aire. No lo conozco, no lo veo, pero canta. Y cada vez que canta, me levanto con la certeza equivocada de que alguien me llama por mi nombre, de que al otro lado de la casa existe todavía una voz humana dispuesta a cruzar.
Salgo. Miro alrededor. No hay nadie. El perro, echado y aburrido, observa mi insistencia con una paciencia antigua, como si tuviera hambre de sentido o, quizá, de silencio. Yo continúo esta búsqueda sin objeto visible, empeñado en encontrar un rostro donde solo hay sonido, una intención donde solo hay canto.
Regreso al interior con una pequeña derrota adherida al pecho. Entonces el canto vuelve, más limpio, más ajeno a mis suposiciones. No toca la puerta: ocupa el aire. Abro, no para recibir a nadie, sino para dejar de perseguir.
Allí está. No como vecino ni como visita, sino como permanencia. Un ruiseñor en la rama más cercana, cantando sin saber de mis conjeturas ni de mis carencias. Comprendo entonces que no venía a sacarme de mi soledad, sino a transformarla.
Desde ese día reconozco su canto, el ritmo de sus pausas, el temblor exacto de la mañana cuando se posa. He aprendido también la forma y el olor de las flores que lo refrescan. Mis manos, que estaban olvidándose de su oficio, volvieron a la madera y a la tierra. Me hice carpintero, jardinero, habitante de lo pequeño.
Comenzaba a olvidar el nombre de las cosas y de los hombres. Pero el ruiseñor, sin nombrarme, me devolvió el mundo. Ya no patrullo mi aislamiento. Ahora lo habito, mientras alguien —sin saberlo— canta para que no olvide cómo se permanece.
Saludos y un abrazo,
-LOURDES
Poetas somos...
21 de enero de 2026 a las 23:52
LOURDES TARRATS dijo:
Gracias Mari.o, por escribir.
UN RUISEÑOR HA VUELTO A CAMBIAR
Patrullo mi propio aislamiento como quien cuida una frontera que ya no figura en los mapas. Desde hace días, un vecino nuevo parece tocar la puerta del aire. No lo conozco, no lo veo, pero canta. Y cada vez que canta, me levanto con la certeza equivocada de que alguien me llama por mi nombre, de que al otro lado de la casa existe todavía una voz humana dispuesta a cruzar.
Salgo. Miro alrededor. No hay nadie. El perro, echado y aburrido, observa mi insistencia con una paciencia antigua, como si tuviera hambre de sentido o, quizá, de silencio. Yo continúo esta búsqueda sin objeto visible, empeñado en encontrar un rostro donde solo hay sonido, una intención donde solo hay canto.
Regreso al interior con una pequeña derrota adherida al pecho. Entonces el canto vuelve, más limpio, más ajeno a mis suposiciones. No toca la puerta: ocupa el aire. Abro, no para recibir a nadie, sino para dejar de perseguir.
Allí está. No como vecino ni como visita, sino como permanencia. Un ruiseñor en la rama más cercana, cantando sin saber de mis conjeturas ni de mis carencias. Comprendo entonces que no venía a sacarme de mi soledad, sino a transformarla.
Desde ese día reconozco su canto, el ritmo de sus pausas, el temblor exacto de la mañana cuando se posa. He aprendido también la forma y el olor de las flores que lo refrescan. Mis manos, que estaban olvidándose de su oficio, volvieron a la madera y a la tierra. Me hice carpintero, jardinero, habitante de lo pequeño.
Comenzaba a olvidar el nombre de las cosas y de los hombres. Pero el ruiseñor, sin nombrarme, me devolvió el mundo. Ya no patrullo mi aislamiento. Ahora lo habito, mientras alguien —sin saberlo— canta para que no olvide cómo se permanece.
Saludos y un abrazo,
-LOURDES
Poetas somos...
21 de enero de 2026 a las 23:52
