Manualidades (irreverencia)
A vuelo de culebra entrometida
y a causas del calor de aquel verano
quedé un día a jugar al mete y saca
con la mujer que me enseñaba piano.
Nadie hablaba. Sabía que mi rostro
parecía un condón recién usado,
mas igual me acerqué
y con pasión besé sus rojos labios.
— ¿Trajiste protección?— Me lo pregunta.
Yo estaba delirante y excitado
buscando el fruto oculto entre sus piernas...
— No te preocupes. Vamos
a seguir el ejemplo de Saturno
y a los hijos iremos devorando.
-
Autor:
Juez (
Offline) - Publicado: 11 de septiembre de 2026 a las 21:11
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
Comentarios1
Sálvese quien pueda
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.