Manualidades (irreverencia)
A vuelo de culebra entrometida
y a causas del calor de aquel verano
quedé un día a jugar al mete y saca
con la mujer que me enseñaba piano.
Nadie hablaba. Sabía que mi rostro
parecía un condón recién usado,
mas igual me acerqué
y con pasión besé sus rojos labios.
— ¿Trajiste protección?— Me lo pregunta.
Yo estaba delirante y excitado
buscando el fruto oculto entre sus piernas...
— No te preocupes. Vamos
a seguir el ejemplo de Saturno
y a los hijos iremos devorando.