Había una vez
una mano clitómana
que, a cualesquiera horas
—ya con sol, ya sin él—,
pero más por las noches
—al claror de Selene,
en penumbra o sin luz—,
tenía la costumbre
del hurto sin testigos:
el robo fantasioso
de imágenes eróticas,
un hábito en el cual
hallaba complacencia.
sábado, 6 de junio de 2026
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Autor:
Alek Hine (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 28 de agosto de 2026 a las 00:08
- Categoría: Erótico
- Lecturas: 2
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais
- En colecciones: Verso blanco.

Offline)
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