Alek Hine

\"CLITOMANÍA\"

Había una vez

una mano clitómana

que, a cualesquiera horas

—ya con sol, ya sin él—,

pero más por las noches

—al claror de Selene,

en penumbra o sin luz—,

tenía la costumbre

del hurto sin testigos:

el robo fantasioso

de imágenes eróticas, 

un hábito en el cual

hallaba complacencia.

 

 

sábado, 6 de junio de 2026