La orilla del pan

Nelly Cevallos - Liora

 

La orilla del pan

 

Hay golpes en el mantel que no se perdonan.

Una sopa sabe a víspera.

 

Hermano, hoy me duele la salud.

 

Me duele este pedazo de carne limpia

que no ha hecho nada para merecer la tarde.

 

El agua de la casa

se va volviendo vieja sin que nadie la beba.

 

La madre nos medía la frente

con la mano fría.

 

El pan alcanzaba.

La sombra todavía no entraba en los zapatos.

 

Ahora sobra un tenedor.

 

Un sitio hondo en la mesa,

un hueco de polvo

donde alguien dejó su nombre.

 

Esta pequeña falta de aire

se nos va volviendo costumbre.

 

Si hemos de cenar a oscuras,

nos sabremos el dolor de memoria.

 

Autora

© Nelly Cevallos-Liora

21 de agosto al año 2026

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Comentarios22

  • JUSTO ALDÚ

    Aquí nos presentas una serie de metaforass extendidas muy interesantes.

    • Nelly Cevallos - Liora

      Muchas gracias, Justo. Me alegra que hayas percibido ese tejido de metáforas que va sosteniendo el poema de principio a fin. Intenté que cada imagen dejara una huella en la siguiente, sin romper la unidad del texto.

      Agradezco mucho tu lectura atenta y tus palabras.

      Un abrazo grande.

      — LIORA

    • JordiCris ✍️

      Belleza aparte, la mesa con ausencia es tema recurrente con la falta de ese tenedor. Pero esta vez el dolor es un dolor recordado como la falta de bienestar al volverse vieja el agua y, sobre todo, con el "me duele la salud" que se entiende como un dolor que la roba precisamente y por eso deja huella. Casi como en la última cena, la orilla del pan es el nexo que funciona como el pegamento emocional de la familia y no como alimento.Comparteindo este es como se aprende a convivir con esa ausencia que, con el "antes" - el pan alcanzaba. y el ahora .-sobra un tenedir- no sé si es la misma ausencia de oros poemas o simplemente recurso. Hay dolores tan profundos que no provocan gritos, solo se conocen sentándose ante la presencia de la ausencia feroz. Angustiosamente hermoso.

      • Nelly Cevallos - Liora

        Jordi, has entrado en una zona muy íntima del poema y has leído con mucha atención ese contraste entre lo que antes alcanzaba y lo que ahora sobra por ausencia. La mesa, el pan, el tenedor y hasta el agua dejan de ser objetos cotidianos para cargar una memoria que pesa.

        Me ha conmovido especialmente tu lectura de esa ausencia que no necesita gritar para hacerse presente. A veces el dolor más profundo se instala precisamente así: en lo que queda, en lo que falta y en aquello que ya no vuelve a ocupar su lugar.

        Gracias por detenerte con tanta sensibilidad en cada imagen y por compartir una lectura tan generosa.

        Un abrazo enorme, Jordi.

        — LIORA

      • Isgo

        Duro cuando una madre, hija o esposa ven una silla vacía y no hay nadie quien pueda usarla… Así es la vida de los mortales.

        • Nelly Cevallos - Liora

          Gracias, Isgo. Esa silla vacía termina diciendo mucho más que la ausencia de un cuerpo: guarda la costumbre, la espera y todo aquello que ya no vuelve a ocupar su lugar.

          Agradezco mucho tu lectura y tus palabras.

          Un abrazo grande.

          — LIORA

        • LOURDES TARRATS

          Querida LIORA, amiga.

          Aquí estamos nuevamente, descifrando enigmas...
          Leí «La orilla del pan» despacio, y me quedé un rato pensando en él. Hay poemas que uno termina y puede explicar; este, en cambio, me dejó una especie de silencio después. Y creo que eso tiene mucho que ver con la forma en que has elegido decir las cosas: sin empujarlas, sin subrayarlas, dejando que aparezcan en la mesa, en el cuerpo, en el agua, en ese tenedor que ahora sobra.
          Me impresionó mucho esa manera tuya de hablar del dolor sin convertirlo en una declaración sobre el dolor. —Hermano, hoy me duele la salud— me parece una de esas líneas que encuentran algo que uno sabía pero todavía no había sabido decir. Y después está —este pedazo de carne limpia / que no ha hecho nada para merecer la tarde—. Ahí sentí que el cuerpo deja de ser simplemente el cuerpo y se convierte en algo mucho más vulnerable: estar vivo sin haber hecho nada para merecer aquello que la vida trae.
          También me conmovió muchísimo —El pan alcanzaba—. Qué difícil hacer que una frase tan sencilla cargue con tanto. En ese momento el poema cambia de temperatura. De pronto entendemos que no estás hablando solamente de una casa de antes, sino de una forma de estar juntos que ya no existe del mismo modo. Y entonces llega —Ahora sobra un tenedor—, que para mí es uno de los versos más dolorosos del poema precisamente porque no explica la ausencia. La deja ahí, ocupando un lugar concreto.
          Hay algo que admiro especialmente en tu escritura: confías en que el lector va a entender aquello que no dices. No necesitas nombrar la pérdida, ni explicarnos quién falta, ni decirnos qué ocurrió. Basta ese sitio hondo en la mesa, ese hueco de polvo donde alguien dejó su nombre. Y uno entiende.
          Quizá por eso el verso que más se me quedó fue —Esta pequeña falta de aire / se nos va volviendo costumbre—. Porque ahí sentí que el poema iba más allá de la tristeza. Habla de algo que me parece mucho más inquietante: de cómo aprendemos a vivir con aquello que al principio parecía imposible soportar. La ausencia también puede convertirse en rutina. Y qué terrible, y qué humano, que podamos acostumbrarnos incluso a respirar de otra manera.
          Y el final me parece precioso. —Si hemos de cenar a oscuras, / nos sabremos el dolor de memoria—. No lo leí como una conclusión, sino como una especie de pacto entre quienes quedan. Hay algo muy íntimo en ese —nos sabremos—: como si después de todo lo perdido todavía quedara la posibilidad de reconocerse en el dolor del otro.
          Te quería decir todo esto porque siento que has escrito un poema muy contenido y, justamente por eso, muy hondo. No intenta conmover y conmueve. No levanta la voz y, sin embargo, deja una resonancia larga. Hay una inteligencia muy delicada en esa elección de lo pequeño: la sopa, el mantel, la frente de la madre, el pan, el tenedor. Todo parece cotidiano hasta que uno comprende que ahí estaba guardada la historia entera.
          Me gustó mucho leerte así. Y, sobre todo, me gustó sentir que detrás de cada cosa que nombras hay algo que decidiste no explicar. Creo que ahí está buena parte de la verdad del poema.

          Gracias amiga, por escribir y derramar la belleza de tu pluma.

          Desde mi isla, un fuerte abrazo envuelto en cariño, porque:

          POETAS SOMOS...

          • Nelly Cevallos - Liora

            Lourdes, qué lectura tan generosa y tan profunda has hecho del poema. Me emociona especialmente que hayas percibido justamente aquello que quise dejar respirando entre los versos: lo no dicho, lo que permanece en los objetos cotidianos y termina cargando con toda la ausencia.

            Tu lectura del pan, del tenedor, de la falta de aire y de ese “nos sabremos el dolor de memoria” me ha tocado mucho, porque has entrado en el poema sin forzarlo, escuchando también sus silencios.

            Gracias por detenerte con tanta sensibilidad en cada detalle y por devolverme el texto con una mirada tan llena de humanidad.

            Recibo ese abrazo desde tu isla y te mando otro enorme, con muchísimo cariño.

            — LIORA

          • Gabriel Hernán Albornoz

            Muy profunda manera de expresar el tránsito por un duelo, querida amiga Nelly.
            Tienes esa manera de decir sin decir, que se entiende sin entender, pero que deja todo contagiado: el vacío, la falta, el dolor, la ausencia. Cuando uno conecta con el narrador logra entrar en el poema de tal forma que luego cuesta salir, y si sales, sales con ese hueco en el estómago que provoca tantas sensaciones. Sensaciones agridulces. Agri porque lo que se está narrando es algo que duele, pero dulce porque es un texto excelso, algo puramente artístico y a la vez puramente personal.
            Te leo con mucho placer, te leo con mucha profundidad, te leo con admiración, pero también te leo con identidad. ¿Qué quiero decir con identidad? Que mi identidad por momentos pasa a ser parte del narrador porque me estoy dejando convencer por esas emociones que me arrastran más y más a lo profundo de los significados de las metáforas y me sumerjo en eso que Freud denomina "goce" que es la definición de regocijarse en el dolor. Porque aún sabiendo del dolor que expresan esas faltas, me regocijo leyéndolas. Perdón, pero me encantó.

            ¡¡¡Abrazo enorrrrrme!!!

            Gabriel.

            • Nelly Cevallos - Liora

              Gabriel, qué manera tan profunda de leer. Me ha conmovido mucho eso que dices de entrar en el poema y salir con un hueco en el estómago, porque ahí está justamente esa zona que intento dejar abierta: decir sin explicarlo todo y permitir que cada lector complete la ausencia desde su propia experiencia.

              También me ha llegado especialmente tu idea de la identidad, de sentir por momentos que el narrador te arrastra hacia dentro y que algo de ti empieza a respirar en esas metáforas. Cuando un poema consigue ese encuentro, deja de pertenecer únicamente a quien lo escribió.

              Y no tienes nada que perdonar. Comprendo muy bien ese regocijo del que hablas: a veces el arte nos lleva hacia lo doloroso precisamente porque allí encontramos una forma de reconocerlo, sostenerlo y mirarlo de frente.

              Gracias por leerme con tanta profundidad, con tanta entrega y con tanto respeto.

              ¡¡¡Abrazo enorrrrrme, Gabriel!!!

              — LIORA

            • Sheilo Sanz

              La vida deja huella, donde ha dolido la historia consciente, que no deja nombre, pero sí, se sigue sintiendo su sombra.

              Encantada amiga querida de leer tus sentidas letras, que nunca olvidan, lo que la vida, no supo como olvidar

              Abrazos con mucho cariño siempre, amiga mía 🌹💝😍😘

              • Nelly Cevallos - Liora

                Sheilo, qué hermoso eso de que la vida deja huella justamente allí donde dolió. También me ha llegado mucho esa idea de una sombra que permanece aun cuando ya no queda un nombre para llamarla.

                Gracias por leer estas letras desde un lugar tan sensible y por acompañarlas siempre con tanto cariño.

                Te abrazo enorme, amiga mía.

                — LIORA

                • Sheilo Sanz

                  Abrazos siempre amiga mía 🙏💝

                • Carlos Gómez

                  Gracias por transformar en arte el dolor provocado por la falta, si bien el ambiente que recorre el poema refleja una tristeza profunda la manera en que eso está reflejado en las palabras le da el toque de belleza necesaria en una obra de arte.
                  La nostalgia que para mi deviene de la niñez, cuando nuestras madres nos ponía la mano en la frente para verificar si estábamos o no con un estado febril, me genera una nostalgia enorme que me lleva a una edad en que éramos felices, tal vez porque necesitábamos tan poco.
                  Siempre es un placer leer lo que escribís, gracias por compartir

                  • Nelly Cevallos - Liora

                    Carlos, gracias por una lectura tan cercana. La imagen de la mano de la madre sobre la frente y todo lo que despertó en ti me ha conmovido mucho; a veces un gesto tan pequeño guarda una época entera.

                    También agradezco lo que dices sobre transformar la falta en una forma de belleza. Ese equilibrio entre dolor y memoria es una de las zonas más difíciles de sostener al escribir.

                    Gracias por leerme siempre con tanta sensibilidad.

                    Un abrazo grande.

                    — LIORA

                  • Patricia Aznar Laffont

                    Ay, amiga Liora Gelman!.
                    Siiiii, Salva tu especial poesía porque no tiene desperdicio alguno.
                    Ay, Liora amiga, qué bello y especial escribís.
                    Mil abrazos amiga del alma mía!

                    • Nelly Cevallos - Liora

                      Patricia, me hiciste sonreír otra vez con ese LIORA Gelman. Qué ocurrencia tan generosa y qué responsabilidad me echas encima 😂.

                      Gracias de corazón por leerme con tanto afecto y por valorar así mi poesía. Que encuentres algo especial en mis versos ya es un regalo enorme.

                      Recibo tus palabras con muchísimo cariño, amiga del alma.

                      Mil abrazos para ti.

                      — LIORA

                    • tuñy Barcala

                      Siempre miro esas tres sillas vacías y frías . No deseo que las ocupe nadie . Sin y serán de elllos, porque soy Huérfana.
                      Me ha llegado a lo más profundo de mi corazón , de mis ausencias .
                      Gracias por hacerme sentir . 💋

                      • Nelly Cevallos - Liora

                        Toñy, siento mucho tus pérdidas. Gracias por compartir algo tan íntimo al leer La orilla del pan. Esas tres sillas vacías que nombras contienen una ausencia inmensa, y comprendo que el poema haya tocado ese lugar tan profundo de tu memoria.

                        Me conmueve que hayas sentido el texto desde tus propias pérdidas, porque entonces la mesa, el pan y la silla dejan de pertenecer solo al poema y empiezan también a hablar desde la historia de quien lee.

                        Gracias por leerme con el corazón tan abierto.

                        Un abrazo enorme, Toñy.

                        — LIORA

                        • tuñy Barcala

                          Es la única forma de leerte y sentirte, “a corazón abierto”💋

                        • FRANCISCO CARRILLO

                          a buen entendedor, pocas palabras bastan, duro y directo al alma, felicidades¡¡

                          • Nelly Cevallos - Liora

                            Francisco, muchas gracias. Me alegra que el poema haya llegado así, de manera directa, porque a veces unas pocas imágenes bastan para dejar el peso entero de una ausencia.

                            Agradezco mucho tu lectura y tus palabras.

                            Un abrazo grande.

                            — LIORA

                          • Salvador Santoyo Sánchez

                            Tu escrito resuena en lo cotidiano de la vida,
                            y retumba en la mente hablándole al cuerpo.

                            Felicidades, es un poema que va cayendo como lluvia fina
                            que moja sin sentirse.

                            Felicidades!!! poeta Nelly

                            • Nelly Cevallos - Liora

                              Salvador, qué hermosa forma de describir la llegada del poema: esa lluvia fina que termina mojando sin hacerse notar resume muy bien una lectura que entra despacio y permanece.

                              También me ha gustado mucho esa idea de lo cotidiano resonando en la mente hasta hablarle al cuerpo. Cuando una palabra consigue atravesar esas dos zonas, algo del poema ya ha encontrado su lugar.

                              Gracias por leerme con toda tu atención y por tus palabras.

                              Un abrazo grande, Salvador.

                              — LIORA

                              • Salvador Santoyo Sánchez

                                ✅✅✅👍

                              • Gabriel Aranda

                                En esta POESÍA yo la resumiría en una palabra.
                                ESCASEZ.
                                ESCASEZ a dulce hogar.
                                A calor de verdad y necesario.
                                Esa es mi impresión.
                                Gracias por la POESÍA.

                                • Nelly Cevallos - Liora

                                  Gabriel, me ha parecido muy interesante que hayas llevado el poema hacia una sola palabra: escasez. Y todavía más que la amplíes más allá de lo material, hacia la falta de hogar y de ese calor verdadero y necesario que también alimenta.

                                  Tu lectura toca una zona esencial del texto: aquello que falta termina sintiéndose tanto en la mesa como en el cuerpo.

                                  Gracias por detenerte en esa dimensión del poema y por compartir tu impresión con tanta claridad.

                                  Un abrazo grande, Gabriel.

                                  — LIORA

                                  • Gabriel Aranda

                                    Un placer Liora leer tus POEMAS.Gracias.

                                  • Llaneza

                                    Letras profundas que nos enseña que el dolor se vuelve invisible.

                                    Un abrazo Nelly.

                                    • Nelly Cevallos - Liora

                                      Llaneza, gracias por detenerte en esa parte silenciosa del dolor, la que a veces deja de verse desde fuera y, sin embargo, sigue acompañando por dentro.

                                      Agradezco mucho tu lectura y tus palabras.

                                      Un abrazo grande.

                                      — LIORA

                                    • Henry Alejandro Morales

                                      Mi apreciada poeta;
                                      Sus versos sostienen el peso de lo que ya no està, transformando el dolor en una arquitectura tangible. Lograr que un espacio tan cotidiano como una mesa albergue la hondura de una ausencia y que el polvo guarde la caligrafìa de un nombre que se resiste al olvido, es un acto de valentìa creadora.
                                      Su pluma no solo describe el vacio, lo habita con una dignidad inmensa.
                                      Admiro profundamente la delicadeza y la fuerza con la que sus letras esculpen la memoria.
                                      Gracias por enseñarnos que aunque el tiempo cubra los lugares con su manto gris, la poesìa siempre encontrarà la manera de mantener los nombres encendidos.
                                      Con mi màs sincera admiraciòn a su dolor y a su arte.
                                      Henry Alejandro Morales

                                    • racsonando

                                      Tu poema explora desde una profunda fragilidad y lirismo el sentimiento de ausencia y melancolía que invade el entorno doméstico tras una pérdida significativa. A través de ese hilo de metáforas cotidianas como una mesa incompleta y el agua que envejece, nos describes cómo el vacío dejado por un ser querido transforma los rituales diarios en actos de dolor compartido. Tu obra es todo un tejido de memorias resalta una transición dolorosa desde la abundancia del pasado hacia un presente donde la soledad se manifiesta en objetos sobrantes y sombras persistentes. Finalmente, en esa narrativa poderosa hay una sugerente resignación melancólica, donde los sobrevivientes aprenden a convivir con la carencia y la oscuridad como parte de su nueva rutina. De este modo, este hermoso poema captura la esencia de un luto familiar que se respira en los detalles más simples del hogar. ¿Cuántas historias, cuántos recuerdos, vivencias, amores y circunstancias se albergan en nuestra alma? ¡Qué gentileza y amor en tus entregas!

                                      Altamente agradecido con con los gestos y rituales de tu poesía.
                                      Inmenso mi abrazo estimada poetisa.

                                    • adolfo casas c

                                      bellas y sentidas letras mi amiga Liora,
                                      cuando un mantel guarda los secretos que quisiera uno olvidar,
                                      las marcadas huellas del camino siempre gritan entre dobleces
                                      Si hemos de cenar a oscuras,
                                      nos sabremos el dolor de memoria.
                                      como dice el dicho ojos que no ven, corazón que no siente.
                                      saludos y un fuerte abrazó.

                                    • Gonzalo Márquez Pedregal

                                      La verdad que este poema tiene una ´potencia que
                                      abruma de de lo directo de las metáforas, y una melancolía
                                      tan personal y sincera donde los sentimientos toman
                                      la palabra de lo que el pensamiento susurra o grita.

                                      Saludos cordiales y enhorabuena ...

                                    • gaspar jover polo

                                      ¡Qué título tan original! En general, me parecen muy originales y llamativos tus títulos. Un gran acierto.

                                    • Augusto Plasencia

                                      hermosos detalles de una simplicidad cotidiana

                                    • Carlosg

                                      Qué bonitos versos.

                                    • Bolívar Delgado Arce

                                      Liora, Liora, tú, y tus poemas de profundidades, que me encantan.
                                      Saludos. vuelve pronto.

                                    • Nataly Olarte

                                      Hay vacíos atiborrados de ausencias y de años polvorientos.
                                      Sensible, visceral y magistral escrito.



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