Es cierto
mis pasos continúan
girando lentos,
deambulando llanos,
sobre una cuerda floja,
cansados de desvelos
desde el inicio del tiempo.
Mi camino,
¡cuánto me hubiera gustado!
que fuese tan solo
un jardín de flores,
abrigando el suelo,
aromando sueños.
Pero no;
he andado errante,
caminando círculos
de amarga tortura,
un lodazal inmenso
sin jardín secreto.
Y, sin embargo,
algo persiste bajo tierra,
una raíz callada,
una semilla temblorosa,
en espera de la lluvia.
Tal vez mi vida
no es el jardín prometido,
sino este terreno áspero
donde florece el dolor
que cada tarde
recogen mis pasos.
-
Autor:
Isel (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 12 de agosto de 2026 a las 20:39
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 0

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.