Elizabeth Maldonado Manzanero

Es cierto 

Es cierto 

mis pasos continúan

girando lentos,

deambulando llanos,

sobre una cuerda floja,

cansados de desvelos

desde el inicio del tiempo.

 

Mi camino,

¡cuánto me hubiera gustado!

que fuese tan solo

un jardín de flores,

abrigando el suelo,

aromando sueños.

 

Pero no;

he andado errante,

caminando círculos

de amarga tortura,

un lodazal inmenso

sin jardín secreto.

 

Y, sin embargo,

algo persiste bajo tierra,

una raíz callada,

una semilla temblorosa,

en espera de la lluvia.

 

Tal vez mi vida

no es el jardín prometido,

sino este terreno áspero

donde florece el dolor

que cada tarde

recogen mis pasos.