Ha vuelto la sensación del poema atorado en el pecho,
de un grito sordo,
de una voz que no habla.
La necesidad de gritar,
pero sin decir nada concreto.
Ha vuelto porque ya conozco esta sensación
de buscar lo que nunca se encuentra,
lo que no está para ser hallado.
Llamo a Dios y me escucha,
pero no le digo nada.
Dios es quietud y silencio,
grandeza y misterio.
Y aquí habitamos confundidos,
preguntándonos porque el corazón del hombre parece tan podrido,
y por qué los que hacen el mal están tan seguros de hacer el bien.
Ciegos estamos todos,
por miles de años
y a veces creo que la ceguera no cesará.
-
Autor:
Lechuza (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 7 de agosto de 2026 a las 21:19
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 28
- Usuarios favoritos de este poema: Gabriel Hernán Albornoz, Lualpri, Antonio Pais, Mauro Enrique Lopez Z., Nelly Cevallos - Liora, RIVAS JOSE, racsonando

Offline)
Comentarios2
Gran pregunta querida Paula! Pero muy difícil de responder. El mundo es injusto, y precisamente una de las definiciones de la felicidad es: "ese breve instante en que el mundo parece menos injusto". Qué lástima que sea tan breve un mundo menos injusto y que sea tan difícil de alcanzar la felicidad o que dure tan poco. Hermoso arte nos traes en tus rimas. Saludos desde San Francisco, Argentina.
Gracias Gabriel por leerme y por el aporte que me dejas... Saludos también para ti.
escupe el fuego
liberate de las palabras que te añudan.
Hola Lechuza ha pasado tiempo...
En efecto, ha pasado mucho tiempo... gracias por pasarte por aquí.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.