Una suave brisa movió las páginas.
En verano las hojas no caen por su peso.
Aquello que guarda la primer hoja sí.
Abrí el cuaderno.
Y ahí estaba.
Una letra conocida. Una frase torpe. Casi pueril.
El tiempo deja pedacitos luminosos en la tinta.
Algunas cosas las deja grabadas
como la memoria del agua en la roca.
Fuimos esa agua. Y la roca esperando su turno en el río.
La misma corriente golpeando los mismos bordes.
En la pluma continúa el pulso.
Cada palabra es pronunciada con tu voz.
Abrí el cuaderno.
Y el río volv ió a su cauce.
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Autor:
Uriel F (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 3 de agosto de 2026 a las 01:59
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2
- Usuarios favoritos de este poema: Alek Hine
- En colecciones: El libro de la peste.

Offline)
Comentarios1
Buenas letras, especialmente por su brevedad.
Solo un detalle, si me lo permites:
Se oye mejor la "primera hoja" que la "primer hoja".
Saludos.
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