Umbral

Luisa Arciniegas

No crucé la puerta.

Fue la puerta

la que dejó de existir.

 

Ahora camino

con un pie en la sombra

y mi mano aferrada

a la antorcha que avivo

con mis memorias,

con todo aquello

que mi voz todavía no puede decir.

 

Veo cómo el fuego arde

y transforma

mi escritura,

que desde lejos me ilumina.

 

Pero si me acerco,

aún quema

la herida.

  • Autor: Luisa Arciniegas (Offline Offline)
  • Publicado: 22 de julio de 2026 a las 15:58
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 4
  • Usuarios favoritos de este poema: Panch, Lualpri


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