Entra sin atravesar la puerta.
Aparece
como una partícula
que todavía no decidió
si existe aquí
o en el recuerdo de otra luz.
Huele
a vacío antiguo,
al silencio que dejan
los fotones
cuando olvidan su nombre.
El laboratorio
se inclina apenas.
Las ecuaciones
fingen entenderla.
Mis manos
no la tocan.
Colapsan.
Y el universo,
por un instante,
elige una sola versión
de su respiración.
No hay cuerpos.
Hay probabilidades
aprendiendo el peso
de una caricia.
Afuera,
las galaxias envejecen
sin hacer ruido.
Ella cruza mi materia
como una constante
que ningún físico escribió.
Cuando desaparece,
el vacío
conserva exactamente
su forma.
Daniel Omar Cignacco © 2026
-
Autor:
Daniel Omar Cignacco (
Online) - Publicado: 1 de julio de 2026 a las 09:38
- Comentario del autor sobre el poema: El poema presenta a una mujer cuya presencia desafía toda certeza. Como una partícula cuántica, existe entre la aparición y la ausencia, y su sola presencia transforma la realidad del hablante. No habla de física en sentido literal, sino de cómo el amor, el deseo o el encuentro modifican el mundo de quien observa. La mecánica cuántica funciona como una metáfora de la incertidumbre, el misterio y la transformación interior.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 16
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco, jan Janito, Poesía Herética, Lualpri, Mauro Enrique Lopez Z., Noemí Silva, Patricia Aznar Laffont, El desalmado, Andy Lakota👨🚀, Sheilo Sanz

Online)
Comentarios6
Este poema logra una operación poco frecuente: incorporar conceptos provenientes de la física cuántica sin convertirlos en mera ilustración científica ni en simple ornamentación cultural. La terminología y las imágenes asociadas a la incertidumbre, la superposición o el colapso de la función de onda son absorbidas por la experiencia poética hasta transformarse en una poderosa metáfora de la presencia amorosa.
La mujer aparece como una entidad que desborda toda definición estable. Su irrupción no describe un encuentro sentimental convencional, sino un acontecimiento ontológico: algo que altera las condiciones mismas de la realidad percibida. En ese sentido, el poema dialoga con una larga tradición metafísica en la que el amor no es un sentimiento sino una forma de conocimiento.
Destaca especialmente la economía verbal. Cada imagen está despojada de explicaciones innecesarias y, sin embargo, abre múltiples niveles de lectura. La brevedad no empobrece el texto; por el contrario, concentra su energía expresiva y amplifica su resonancia simbólica.
El cierre resulta particularmente logrado: el vacío que conserva la memoria de la luz convierte una noción física en una intuición poética de gran profundidad. Lo ausente no desaparece; deja una huella que modifica para siempre el espacio que habitó. Esa transformación del lenguaje científico en experiencia espiritual es uno de los mayores méritos del poema.
Se trata, en definitiva, de una pieza de notable inteligencia poética, donde pensamiento e intuición, ciencia y misterio, alcanzan un equilibrio poco común.
Este poema convierte el lenguaje de la física en una forma de explorar la experiencia de la presencia. No utiliza conceptos científicos para demostrar conocimiento, sino para nombrar aquello que el lenguaje cotidiano apenas alcanza: el instante en que alguien existe simultáneamente como recuerdo, posibilidad y realidad. La materia deja de ser el centro del universo; lo son la incertidumbre, el vacío y el acto de observar.
Lo más interesante es que el poema no intenta explicar la mecánica cuántica, sino apropiarse de su lógica poética. El colapso ya no pertenece a una función de onda, sino a las manos; las probabilidades adquieren el peso de una caricia; el vacío deja de ser ausencia para convertirse en la huella precisa de lo que estuvo. En ese desplazamiento, la ciencia deja de ser un discurso objetivo y se vuelve una metáfora de la intimidad.
El cierre resume esa operación con una imagen de gran precisión: «el vacío conserva exactamente su forma». No es la desaparición lo que permanece, sino la geometría invisible que toda presencia modifica. El poema sugiere que incluso aquello que nunca pudo tocarse deja una estructura en el mundo, una evidencia silenciosa de haber existido.
Ojala alguien me buscara como musa. Escribes muy wow
La musa Schrödinger
Exacto Noemi
Universo y vacío antiguo llenan esas metáforas de la incertidumbre.
Aplausos
Gracias poeta.
Muy hermosa inspiración, bellamente imaginada, ¡ me fascinó ! Una obra para entender la imaginación con entera libertad.
Gracias por compartir tu obra, reciba un bonito saludo de compañerismo poético 🌹🙋♀️🧡💙
La imaginación es todo poeta. Gracias
Así es 🙏
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