Des-doble
¿Quién me camina por dentro,
así, tan des-vivido?
Ayer estuve a la enésima potencia,
casi tocando el fondo de mi propia ausencia.
Vi a mi sombra pasar de largo,
un esqueleto de aire
que lloraba.
Y yo, el testigo,
la miraba desde el borde,
¿es que se puede ser la sombra de la sombra?
Hoy la mañana ha amanecido un poco,
el sol limpia los vidrios,
pero el hueso de ayer…
ay, el hueso de ayer todavía cruje su poquito.
Autor
© Nelly Cevallos-Liora
24 de junio al año 2026
-
Autor:
Nelly Cevallos - Liora (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 24 de junio de 2026 a las 04:33
- Comentario del autor sobre el poema: Todos derechos reservados 24 de junio al año 2026 — © Nelly Cevallos — Lloria
- Categoría: Sin clasificar
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Offline)
Comentarios11
Tu forma de compartir sentimientos es un privilegio.
Me encantó leerte, poetisa.
Abrazotes en camino, amigaza
Beto,
Gracias por tu generosidad y por tus palabras.
Siempre es una alegría encontrarte al pie de los poemas con esa calidez tan tuya.
Recibo esos abrazotes con mucho cariño y te envío otros de vuelta.
Que tengas un hermoso día.
— LIORA
Nelly, primero te quiero decir que tu presentación me fascinó, en tus palabras profundas tienes muchas verdades: He aprendido que la palabra puede ser refugio o fuego,
que un verso puede contener un universo,
y que a veces escribir no es elegir,
sino obedecer a una voz que nos llama desde adentro.
Luis,
Tus palabras me han acompañado con especial gratitud.
Me alegra saber que encontraste eco en esa manera de entender la escritura, porque también para mí la poesía ha sido muchas veces refugio, pregunta y búsqueda. Hay textos que se escriben desde la voluntad, pero otros parecen llegar desde un lugar más profundo, como si uno solo prestara la voz para que algo pueda decirse.
Gracias por tu lectura atenta y por la generosidad de compartir tu reflexión.
Recibe un cordial saludo.
— LIORA
Nelly Cevallos Liora
Tu talento es un regalo para la cultura; tu inspiración, el aliento que da vida a cada línea que escribes.
Recibe este reconocimiento: eres ejemplo de que la palabra bien dicha consuela, une y eleva el espíritu.
un saludo cálido por acariciar el espíritu con cada línea.
Noa,
Recibo tus palabras con gratitud y afecto.
Todo reconocimiento tiene un valor especial cuando nace de una lectura constante y de una sensibilidad que sabe escuchar lo que habita detrás de los versos.
Gracias por tu generosidad y por acompañar este camino de escritura con tanta calidez.
Recibe un cordial saludo.
— LIORA
LIORA!
¡Recibo tus palabras con inmenso gratitud y afecto! Tus palabras sobre la lectura constante y la sensibilidad para escuchar lo que habita detrás de los versos significan mucho para mí.
Gracias a ti por tu generosidad y por acompañar este camino de escritura con tanta calidez. Es un verdadero placer.
Recibe un cordial saludo de vuelta.
¿es que se puede ser la sombra de la sombra?
Es para pensar.
Pero el crujido del hueso, despierta..
Saludos poeta amiga LIORA
Querido Salvador, muchas gracias por detenerte en el poema con una mirada tan reflexiva. Me gustó mucho que te quedaras dialogando con esa pregunta sobre la sombra de la sombra; cuando un verso sigue resonando después de la lectura, siento que la poesía continúa su camino en quien la recibe. Y que hayas señalado el crujido del hueso me emociona especialmente, porque también para mí es uno de esos versos donde el cuerpo termina diciendo lo que las palabras apenas alcanzan. Gracias por tu lectura, por tu sensibilidad y por acompañar siempre mis letras. Recibe un fuerte abrazo, querido amigo.
— LIORA
Un encuentro de uno mismo , cual una sombra , que ignora uno por completo, y uno acordandose el por qué.
....pero el hueso de ayer…
ay, el hueso de ayer todavía cruje su poquito.....
Saludos cordieales Liora
David
....
Querido David, muchas gracias por volver a entrar en el poema con una mirada tan reflexiva. Me alegra saber que encontraste en él ese encuentro con una parte de uno mismo que a veces permanece oculta y solo el recuerdo consigue despertar. Me emocionó especialmente que te detuvieras en el verso del hueso de ayer; saber que una imagen continúa resonando después de la lectura es uno de los regalos más hermosos para quien escribe. Gracias por tu sensibilidad, por tu constante compañía y por el cariño con el que siempre recibes mis versos. Te envío un fuerte abrazo y toda mi gratitud, querido amigo.
— LIORA
Muy buenas tus letras, me encantó leerte, letras con complejidad fascinante.
Saludos mi querida poeta 🌹🙋♀️💙🧡
Querida Sheilo, muchas gracias por tu lectura y por tus palabras tan generosas. Me alegra saber que encontraste en estos versos esa complejidad que mencionas y que, aun así, pudieron llegar hasta ti. Para mí, la poesía cobra verdadero sentido cuando encuentra una mirada tan sensible como la tuya. Gracias por leerme siempre con tanto cariño y por acompañar mi camino con una presencia tan cercana. Recibe un abrazo muy grande, con toda mi gratitud y mi afecto.
— LIORA
Siempre amiga querida 🙏
Este poema te obliga a contemplarte desde fuera, como si una parte de ti hubiera abandonado el centro de tu propia existencia. No eres simplemente la voz que habla: eres también quien observa esa voz, quien presencia su desmoronamiento. Esa fractura interior es el verdadero territorio del poema.
El primer verso,
«¿Quién me camina por dentro, / así, tan des-vivido?»
abre una pregunta que no busca respuesta, sino revelar el extrañamiento. La palabra «des-vivido» es un acierto. Es un neologismo que transmite la sensación de seguir existiendo, pero despojada del impulso vital, como si la vida hubiera perdido su raíz sin desaparecer del todo.
Cuando dices:
«Ayer estuve a la enésima potencia, / casi tocando el fondo de mi propia ausencia.»
llevas tu estado emocional al límite. La expresión «a la enésima potencia» introduce un lenguaje matemático en un poema profundamente íntimo, y ese contraste funciona porque intensifica la sensación de haber alcanzado un extremo difícil de medir con palabras comunes.
El centro del poema aparece con una imagen de enorme fuerza:
«Vi a mi sombra pasar de largo, / un esqueleto de aire / que lloraba.»
Aquí ya no solo estás separada de ti misma: incluso tu sombra se ha independizado. El «esqueleto de aire» es una imagen muy lograda. Une la estructura del hueso con la inconsistencia del aire para construir una presencia frágil, casi inexistente, pero profundamente doliente.
Entonces llega el verso que sostiene todo el poema:
«¿es que se puede ser la sombra de la sombra?»
Es una pregunta que concentra toda la pérdida de identidad. No eres únicamente una sombra: sientes que has quedado reducida al rastro de ese propio reflejo. Es una de esas imágenes que condensan el sentido del poema entero.
El desenlace introduce una esperanza muy contenida:
«Hoy la mañana ha amanecido un poco, / el sol limpia los vidrios...»
Ese «un poco» es esencial. No anuncias una recuperación plena, sino una leve apertura. La luz existe, pero todavía no alcanza a borrar lo vivido.
Y el cierre es especialmente hermoso:
«pero el hueso de ayer… / ay, el hueso de ayer todavía cruje su poquito.»
El «hueso de ayer» convierte el dolor en materia, en algo que permanece dentro de ti. El diminutivo «su poquito» evita el dramatismo y aporta una verdad muy humana: las heridas profundas no desaparecen de golpe; simplemente dejan de doler con la misma intensidad.
Como observación crítica, el verso «Ayer estuve a la enésima potencia» puede resultar algo abstracto en una primera lectura, porque no concreta de qué está elevada esa potencia. Sin embargo, el verso siguiente termina por darle sentido y el conjunto mantiene su coherencia.
Es un poema de gran honestidad emocional. No habla de la tristeza desde el lamento, sino desde el extrañamiento de quien se mira romperse y, aun así, alcanza a descubrir que la mañana vuelve, aunque sea solo un poco. Ahí reside su mayor acierto: en mostrar que la luz no borra el dolor, sino que aprende a convivir con él. Gracias Liora, por escribir con esa verdad. Ha sido un placer leerte.
Querido Antonio, no sé cómo agradecerte el tiempo, la profundidad y el cuidado con los que has leído este poema. Comentarios como el tuyo son un verdadero regalo para quien escribe, porque no solo recorren los versos: entran en ellos, los escuchan y dialogan con su respiración más íntima. Me emocionó verte detenerte en imágenes como la sombra de la sombra, el esqueleto de aire o el hueso de ayer, y descubrir cómo fueron encontrando sentido en tu lectura. También te agradezco especialmente la observación que haces sobre el verso Ayer estuve a la enésima potencia; valoro mucho una mirada crítica expresada con tanta elegancia y respeto, porque también ayuda a seguir creciendo como autora. Gracias por regalarme una lectura tan lúcida, tan generosa y tan profundamente literaria. Ha sido un privilegio encontrarme con tus palabras. Recibe un fuerte abrazo, querido amigo, y toda mi gratitud.
— LIORA
Me encanta canta. Es un placer leerte. Abracitos. Feliz vida.
Querida Martha Patricia, qué bonito saber que mis letras te regalan un momento de disfrute. A veces quienes escribimos no imaginamos el destino de un poema, y leer que fue un placer para ti es una recompensa inmensa. Gracias por tu cercanía y por ese deseo de feliz vida, que recibo con mucho cariño. Un abrazote de vuelta.
— LIORA
inquietante poema, vos, testigo de tu sombra...
Querido Santiago, me gustó mucho esa expresión: testigo de tu sombra. Nunca la había pensado así y, sin embargo, resume muy bien el lugar desde donde nació este poema: observarse incluso cuando una parte de uno parece haberse quedado atrás. Gracias por esa lectura tan breve como certera. Un fuerte abrazo, querido amigo.
— LIORA
👍👍
«¿Es que se puede ser la sombra de la sombra?»
Pregunta que permanece mucho después de terminar el poema.
Y aun así, llega la mañana, llega la luz. El hueso de ayer sigue crujiendo, pero algo en nosotros todavía permanece.
Gracias por compartir estos versos tan hondos.
Querido GonJ, hay comentarios que no terminan un poema, sino que lo continúan. El tuyo es uno de ellos. Me conmovió la manera en que dejaste resonar esa pregunta sobre la sombra de la sombra, permitiéndole seguir viviendo más allá del último verso. Y ese final que encontraste, donde el hueso de ayer todavía cruje mientras algo en nosotros permanece, me pareció de una enorme belleza. Gracias por leer con esa profundidad que convierte la lectura en un verdadero diálogo. Tus palabras enriquecen el poema y son un regalo para quien escribe. Recibe un fuerte abrazo, querido amigo, y toda mi gratitud.
— LIORA
Sigo sorprendiéndome de tu lírica amiga poetisa Nelly. Es increíble como un ser tan introspectivo puede traducirse a palabras y tan bellas. Para darle magia a algo tan propio y tan nostálgico. Abrazo gigante desde San Francisco, Argentina.
Querido Gabriel, me dejaste pensando con una frase muy hermosa: traducir a palabras algo tan propio y tan nostálgico. Creo que, en el fondo, eso es lo que todos los que escribimos intentamos hacer: encontrar un lenguaje para aquello que primero solo existe como emoción o como recuerdo. Saber que percibes ese intento y que sigue sorprendiéndote mi manera de escribir significa muchísimo para mí. Gracias por leerme siempre con tanta sensibilidad y por acompañar mis versos con un afecto que se siente incluso a la distancia. Recibo con enorme cariño ese abrazo gigante desde San Francisco y te envío otro, igual de grande, hasta esa querida tierra argentina.
— LIORA
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