—Por los ojos... el amor...
se introduce por la vista,
pues se aprecia la belleza.
—¿Mas si no se tienen ojos
o de vista se carece?
—Entraría por el oído.
—¿Y si no se tiene aqueste,
por razones de sordera?
—Seguiría la nariz.
—No las napias, el olfato.
¿Pero si este se ha perdido?
—Hora sí que por la boca;
por el gusto culinario,
y tal vez en la cocina,
porque hay otros sitios más.
—Por el gusto culinario...
Pero si es por el olfato
que tal gusto se percibe,
y, por ende, el paladar...
permanece inoperante,
sin hallar ningún sabor
y por ello inútil, nulo.
—Quedaría... pues... el tacto.
—¿Y si el mismo no funciona,
cual tentáculo insensible?
¿Si se tiene anestesiado
por completo y de por vida?
—Eso sí que ya sería
totalmente sin sentido,
y no habría más opción
que el amar en ese estado.
—Pero entonces es dudoso
que en tal forma se difrute,
un amor en el absurdo.
—Pues hay quienes sí lo gozan,
al no haber alternativa.
viernes, 5 de junio de 2026
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Autor:
Alek Hine (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 1 de julio de 2026 a las 21:40
- Categoría: Humor
- Lecturas: 11
- Usuarios favoritos de este poema: Sheilo Sanz, Rafael Perez Ortola, El desalmado, Enrique Fl. Chaidez, Alek Hine
- En colecciones: Verso blanco.

Offline)
Comentarios1
Las alternativas siempre son muy relativas.
De las experiencias concretas a las apreciaciones desde fuera va un abismo importante.
Saludos cordiales.
Relativas y subjetivas, que, en este caso, solo hay una disyuntiva: ver el mundo con o sin sentido (absurdo).
Gracias por esa lectura. Cordial saludo.
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