—Por los ojos... el amor...
se introduce por la vista,
pues se aprecia la belleza.
—¿Mas si no se tienen ojos
o de vista se carece?
—Entraría por el oído.
—¿Y si no se tiene aqueste,
por razones de sordera?
—Seguiría la nariz.
—No las napias, el olfato.
¿Pero si este se ha perdido?
—Hora sí que por la boca;
por el gusto culinario,
y tal vez en la cocina,
porque hay otros sitios más.
—Por el gusto culinario...
Pero si es por el olfato
que tal gusto se percibe,
y, por ende, el paladar...
se vería inoperante,
insensible, inútil, nulo.
—Quedaría... pues... el tacto.
—¿Y si el mismo no funciona?
¿Si se tiene anestesiado
por completo y de por vida?
—Eso sí que ya sería
totalmente sin sentido,
y no habría más opción
que el amar en ese estado.
—Pero entonces es dudoso
que en tal forma se difrute,
un amor en el absurdo.
—Pues hay quienes sí lo gozan,
al no haber alternativa.
viernes, 5 de junio de 2026