Oxidación  

Rosario_Bersabe

Se oxidó la puerta del regreso.

Los goznes chirrían como cruces

en el calvario del olvido.

 

Encierra la pena entre paredes

oxidadas por llantos antiguos.

La fuerza se le escapa

por las rendijas de la incomprensión.

 

No hay visitas ni llamadas,

y una luz mortecina alumbra

las cuentas del rosario

que pasan por sus dedos como

un reguero de condena,

de herrumbre y soledad.

 

Como una cañería sin agua

atascada por la sequía,

sus ojos no ven el final del camino

y sus rezos de media noche

no redimen su orfandad.

 

 

 

 

Comentarios +

Comentarios1

  • racsonando

    Este poema de Rosario Bersabe presenta una visión melancólica sobre el aislamiento emocional y el deterioro físico que acompaña al paso del tiempo. A través de la metáfora de la oxidación, la autora describe una existencia marcada por el olvido y la falta de conexiones humanas. La protagonista se refugia en la religiosidad y el rezo, aunque estas acciones parecen incapaces de aliviar su profundo sentimiento de soledad y abandono. La obra destaca una tristeza estancada, comparando la vida de la mujer con mecanismos oxidados y conductos secos que han perdido su propósito. Finalmente, el texto transmite una atmósfera de desolación espiritual donde la esperanza de redención se desvanece ante una realidad inerte.
    Bendecido día, estimada dama.



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