Rosario_Bersabe

Oxidación  

Se oxidó la puerta del regreso.

Los goznes chirrían como cruces

en el calvario del olvido.

 

Encierra la pena entre paredes

oxidadas por llantos antiguos.

La fuerza se le escapa

por las rendijas de la incomprensión.

 

No hay visitas ni llamadas,

y una luz mortecina alumbra

las cuentas del rosario

que pasan por sus dedos como

un reguero de condena,

de herrumbre y soledad.

 

Como una cañería sin agua

atascada por la sequía,

sus ojos no ven el final del camino

y sus rezos de media noche

no redimen su orfandad.