Estaremos en ausencias intermitentes.
El universo mastica sus meteoros
como un dios insomne triturando almendras fósiles.
He caminado por avenidas de cuarzo negro
donde las constelaciones se pudren
igual que naranjas litúrgicas
en un anaquel de ceniza.
Toda respuesta llega con pulmones viejos.
Toda verdad arriba cojeando,
cubierta de hollín astronómico,
mientras el hombre —ese mamífero de eclipses—
ya ha cerrado la puerta de sus preguntas.
A veces escucho
el crujido espectral de las galaxias,
como si millones de catedrales submarinas
se desplomaran dentro de un violín ciego.
Y nadie.
Sólo la gravitatoria saliva del vacío
lamiendo los bordes de la conciencia.
He visto relojes suicidarse en supernovas diminutas.
He visto ángeles tuberculosos
fumar mercurio en estaciones orbitales.
He visto la esperanza:
un insecto de oro enfermo
golpeando inútilmente
los vitrales del tiempo.
La existencia es un alfabeto amputado.
Un códice sin oxígeno.
Una lámpara escita
ardiendo en los intestinos del infinito.
Sin embargo,
persistimos.
Como líquenes metafísicos
aferrados al mármol de la nada.
Persistimos
aunque el sentido sea apenas
una moneda arrojada al pozo cuántico del miedo,
un telegrama tardío
enviado desde una estrella ya difunta.
Porque quizás vivir
consista precisamente en eso:
en besar la intemperie,
en domesticar el vértigo,
en encender diminutas hogueras verbales
contra la glaciación del absurdo.
Y acaso el alma
no sea más que una cicatriz luminosa
que el vacío se deja
cuando atraviesa al hombre.
JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2026
-
Autor:
JUSTO ALDÚ (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 13 de mayo de 2026 a las 15:38
- Comentario del autor sobre el poema: No es un poema filosófico “puro”, porque no argumenta; imagina. No es surrealista “puro”, porque las imágenes están subordinadas a una tesis existencial. Es, más que un poema existencial de imaginería surrealista y lenguaje simbólico-metafísico. Netamente híbrido.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 26
- Usuarios favoritos de este poema: Poesía Herética, alicia perez hernandez, Sheilo Sanz, Una voz, Noa Subin, ElidethAbreu, Antonio Pais, Osler Detourniel, Lualpri, Javier Julián Enríquez, Carlos Baldelomar, CARMEN DIEZ TORÍO, LOURDES TARRATS, MISHA lg, Mauro Enrique Lopez Z., Freddy Kalvo

Offline)
Comentarios11
He tratado de que el fondo dialogue con el nihilismo ontológico de Friedrich Nietzsche, particularmente con la muerte de los valores absolutos y el vértigo posterior al derrumbe metafísico, porque es algo que siempre me ha apasionado. El poema también se aproxima al absurdo de Albert Camus: el ser humano persiste aun cuando el universo permanece indiferente. La idea del “sentido que llega tarde” me recuerda la temporalidad fracturada de Martin Heidegger, donde el hombre existe arrojado hacia una finitud imposible de resolver plenamente. El vacío aquí no es simple ausencia, sino una fuerza estructural que modela la conciencia y obliga al lenguaje poético a convertirse en último refugio contra la nada. Bueno, tan solo son pensamientos en torno a la creación.
Es verdad que la solidez del mundo físico nos transmuta la esencia a lo burdo de un efecto que no es propio, adaptados ya, a un estado físico que solo sobrevive al pesado cambio de la materia. Encanta de leerle tan excelente escrito, saludos 🌹🙋♀️
Tu poema es una obra de arte que me ha dejado pensando y sintiendo durante mucho tiempo
Saludos
Querido Justo, has tejido un híbrido.con una gran profundidad.
Abrazos y gracias por compartirlo.
Sencillamente magnífico Justo, tu escrito, fuera de serie, gracias por compartir.
Un saludo cordial, feliz tarde, Alex.
Estimado amigo Justo...
Paso por tu espacio para agradecer tus letras y dejarte un fuerte y sincero abrazo.
Que estés muy bien!
Muchas gracias, amigo JUSTO, por este poema de naturaleza metafísica y existencial, en el que se aprecia cómo aborda la complejidad de la existencia humana ante la inmensidad y aparente indiferencia del cosmos. Si nos adentramos detenidamente en él, se puede descifrar cómo la metáfora del universo masticando meteoros evoca una fuerza primordial, ajena a la finitud humana, que devora su propia materia estelar. Así, pareciese que el tránsito por paisajes imaginarios, donde las constelaciones se marchitan como frutos efímeros, subraya la fragilidad de los marcos de referencia cósmicos y la decadencia inherente a toda estructura, incluso la celeste. En relación con eso, la naturaleza audaz de la imaginería, representada mediante galaxias desmoronándose en instrumentos musicales ciegos, parece intensificar la sensación de lo inasible y lo sublime, conectando con lo trascendente en el vacío. Por ende, se diría que la gravedad del vacío, personificada como una saliva cósmica que lame los límites de la consciencia, representa la amenaza constante de la aniquilación y la disolución del ser. Sin embargo, se manifiesta un acto de resistencia: la persistencia, equiparada con la adhesión metafísica a la nada. Esta tenacidad se manifiesta a pesar de que el sentido se diluye en la incertidumbre cuántica y se desvanece con la muerte de las estrellas, señales de un universo que opera al margen de la comprensión humana.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Querido amigo, como bien dice Noa —y coincido plenamente con el—, hoy tus versos son una auténtica obra de arte, de esas que permanecen en nosotros mucho después de haberlas leído, como un eco profundo y luminoso.Tu lenguaje parece respirar ceniza y luz al mismo tiempo. Hay imágenes que impactan de verdad, como “la gravitatoria saliva del vacío” o “una cicatriz luminosa que el vacío se deja”, porque logran hacer tangible algo tan abstracto como el miedo existencial o la propia conciencia. El poema mantiene una intensidad constante, casi hipnótica, y aun así encuentra un espacio profundamente humano en esa idea de “persistir” pese al absurdo. Es ahí donde el texto deja de ser únicamente una visión cósmica y se transforma también en experiencia humana y emocional.Un trabajo magnífico:intenso, imaginativo y con una voz poética claramente reconocible. Gracias por compartir tanta belleza y profundidad. Feliz tarde por allí; aquí ya es noche. Un abrazo.
Justo, este poema me dejó la sensación de estar frente a una visión inmensa y desoladora del universo, pero atravesada, al mismo tiempo, por una necesidad profundamente humana de encontrar sentido. Hay imágenes que golpean con mucha fuerza: “el universo mastica sus meteoros”, “la gravitatoria saliva del vacío” o “la esperanza: un insecto de oro enfermo”. No son metáforas ornamentales; tienen textura, densidad, una oscuridad casi física que logra quedarse respirando dentro del lector.
Mientras lo leía pensé mucho en Albert Camus y Friedrich Nietzsche. Hay algo profundamente camusiano en esa conciencia del absurdo y en la idea de persistir aun cuando el universo permanezca mudo. Pero también aparece una fuerza muy cercana a Nietzsche: esa capacidad de mirar el abismo sin retroceder y transformar el vértigo, la ruina y el vacío en una afirmación poética de la existencia.
Lo que más me gustó es que esas resonancias filosóficas no se sienten “intelectuales” o forzadas, sino encarnadas en imágenes propias, viscerales, casi visionarias. El poema no explica el vacío: lo hace latir. Y ahí encuentra una voz muy potente.
Además, construyes una atmósfera entre lo astronómico, lo místico y lo decadente que tiene muchísima personalidad. Imágenes como “millones de catedrales submarinas desplomándose dentro de un violín ciego” o “ángeles tuberculosos fumando mercurio” muestran una imaginación muy rica, pero también muy coherente con el tono existencial del texto.
Y creo que el poema alcanza su punto más profundo cuando aparece ese “persistimos”. Porque después de toda la devastación cósmica, lo humano no desaparece: resiste. No desde la ingenuidad, sino desde una lucidez dolorosa. El cierre me pareció extraordinario: “una cicatriz luminosa que el vacío se deja cuando atraviesa al hombre”. Es una imagen triste, bellísima y filosóficamente poderosa. De esas que siguen resonando mucho después de terminar el poema.
…Y aun así,
entre ruinas de estrellas
y relojes extinguidos,
alguien sigue encendiendo palabras
como quien protege una brasa
en mitad de la tormenta.
Tal vez no exista respuesta,
pero hay una extraña belleza
en continuar mirando el abismo
sin bajar los ojos.
Gracias Justo. Tu ingenio no tiene límites…
Un fuerte abrazo envuelto en claridad, porque:
POETAS SOMOS…
me encanto poeta , excelente trabajo metafísico , donde la existencia y el alma convergen con el universo,
gracias por compartir
A veces escucho
el crujido espectral de las galaxias,
como si millones de catedrales submarinas
se desplomaran dentro de un violín ciego.
Y nadie.
Sólo la gravitatoria saliva del vacío
lamiendo los bordes de la conciencia.
He visto relojes suicidarse en supernovas diminutas.
besos besos
MISHA
lg
Mucha profundidad filosófica y metafísica en tus versos mi apreciado amigo JUSTO ALDÚ. Y lo mejor (aunque con figuras metafóricas distantes como el cosmos, el universo), aterrizados en esta cruel realidad que vivimos.
Un abrazo fraterno.
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