En que se celebra, con la alegoría del águila, la vigilancia del ingenio en el reposo

Javier Julián Enríquez

De Jove el ave, en majestad dichosa,
ni en el sueño el desvelo desenlaza,
que, por no ser remisa, en su ala abraza
vigilante la tregua perezosa;

 

al grave peso un pie solo se esposa,
y el otro, en vela, el aire despedaza,
si más pierde quien duerme o quien aguaza,
es cifra de una pausa escrupulosa.

 

Yo, de su ejemplo, el ocio desconfío,
pues aun el ocio obliga a la advertencia,
y es ley del alma el cuerdo desvarío;

 

así en quietud milita mi paciencia,
que es cauta lid mi pausa y poder mío:
vencer durmiendo la dormida ausencia.

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Comentarios10

  • LOURDES TARRATS

    Javier querido:

    Tu soneto me impresionó por la claridad con la que trabajas la idea de la vigilancia interior. Esa imagen del ave que descansa sin entregarse del todo me pareció una forma muy precisa de hablar de la conciencia humana cuando no quiere perderse a sí misma. Lo que más me tocó es cómo conviertes el ocio en un espacio de lucidez, no de abandono. Esa “quietud que milita” es una idea profunda, porque muestra que incluso en la pausa hay un trabajo del alma, una forma de mantenerse despierto frente a la ausencia.

    Gracias por este poema tan reflexivo y tan afinado. Lo sentí cercano, como si hablara de esa parte nuestra que no quiere dormirse del todo para no perder lo esencial.

    Un abrazo con mucho afecto, porque:

    POETAS SOMOS...

    • Javier Julián Enríquez

      Muchas gracias, estimada amiga Lourdes, por tu extraordinario análisis, que creo descifra muy bien los conceptos clave del soneto:
      «la idea de la vigilancia interior, esa imagen del ave que descansa sin entregarse del todo para hablar de la conciencia humana cuando no quiere perderse a sí misma. El hecho de convertir el ocio en un espacio de lucidez, no de abandono».
      De este modo, el alma es como una fortaleza; la disciplina (el águila) convierte el descanso en vigilancia. Por lo que el ser humano es dueño de sí mismo solo si no baja la guardia. Es como si el ser humano se sintiese capaz de ser el arquitecto de su propia mente. Es decir, hay un control “hacia afuera” (contra el mundo) y “hacia adentro” (contra el olvido).
      Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

      • LOURDES TARRATS

        POETAS SOMOS...

      • El Hombre de la Rosa

        La poesia es un arte que envuelve la escritura de sabiduria Humana estimado Valenciano genial poeta y fieal amigo Javcier Julian Enriquez
        Recibe un fuerte abrazo desde Torrelavega
        El Hombre de la Rosa

        • Javier Julián Enríquez

          Muchas gracias, estimado amigo Críspulo, por tus bellas palabras y valioso análisis.
          Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio desde València

        • Salvador Santoyo Sánchez

          El poema que hoy nos presentas, transforma el descanso en un estado de vigilia: aún en la quietud; nuestro espíritu permanece alerta y consiente de si mismo.

          Gracias por compartir tan aleccionadoras letras.
          Recibe un saludo cordial, estimado poeta Javier Julián Enríquez

          • Javier Julián Enríquez

            Muchas gracias, estimado amigo Salvador, por tu valiosa interpretación y análisis:
            «Transforma el descanso en un estado de vigilia. Aún en la quietud; nuestro espíritu permanece alerta y consciente de sí mismo».
            Así es, la “quietud” no es vacío; es una estrategia de autocontrol. El único territorio seguro es el pensamiento propio e intelecto fortaleciendo de este modo nuestro poder interior.
            Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

          • JUSTO ALDÚ

            Un soneto digno de leer y releer amigo Javier Julián.
            Aquí desarrollas con notable elegancia la antigua imagen del águila vigilante como símbolo del ingenio que jamás se abandona por completo al descanso. Desde los primeros versos, la figura del ave adquiere una dimensión casi moral y filosófica: incluso en el sueño mantiene una parte de sí alerta, convirtiendo el reposo en una forma de vigilancia. La construcción conceptual recuerda la tradición clásica y áurea, donde la naturaleza funciona como espejo de una conducta intelectual o espiritual.

            Destaca la densidad expresiva del lenguaje y el refinamiento sintáctico, especialmente en versos como “vigilante la tregua perezosa” o “es ley del alma el cuerdo desvarío”, donde la tensión entre reposo y atención se vuelve núcleo del poema.

            El terceto final concentra admirablemente la idea central: “vencer durmiendo la dormida ausencia” sintetiza esa paradoja barroca donde la inteligencia permanece en combate aun dentro de la quietud. El poema consigue así unir reflexión filosófica, simbolismo clásico y virtuosismo formal en una composición de gran rigor conceptual y musical.

            Saludos hasta Valencia

            • Javier Julián Enríquez

              Muchas gracias, amigo JUSTO, por este valioso y extraordinario análisis del soneto, que subraya la exhaustiva y detallada presentación de este, y que demuestra un rigor conceptual excepcional. Así, por ejemplo, el análisis que haces sobre la metáfora del águila vigilante, aplicada al intelecto, creo que constituye un estudio que merece mi más sincero reconocimiento por su exhaustividad y valor.
              Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio desde València, España, hasta nuestros hermanos de la bella Panamá

            • Begoña Varona (antes Nelaery)

              Lúcido soneto que habla sobre una forma de ocio controlada.
              El ave , aún en su ocio, está vigilante.
              El ocio es bueno para que nuestro cuerpo y nuestro cerebro descansen y puedan rendir mejor.
              Pero , como dices, se debe mantener un orden para no ser invadidos por el ocio.
              Muchas gracias por tu reflexivo soneto, Javier Julián.
              Saludos.

              • Javier Julián Enríquez

                Muchas gracias, estimada amiga Nelaery, por tu valioso y apreciado análisis:
                «El ave, aún en su ocio, está vigilante. Se debe mantener un orden para no ser invadidos por el ocio».
                Cierto es, el ave aún en su ocio mantiene la prudencia y vigilancia. Es decir, es como si el ser humano en la oscuridad de su sueño debiese tener la capacidad de no dejar ser dueño de sí mismo.
                Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                • Begoña Varona (antes Nelaery)

                  Así es.
                  Saludos y un fuerte abrazo, Javier Julián.

                • JoseAn100

                  Impresionante soneto, que merece la pena leer varias veces para entender toda su esencia. Muchas gracias amigo Javier. José Ángel.

                  • Javier Julián Enríquez

                    Muchas gracias, estimado amigo José Ángel, por tu apreciado comentario y análisis.
                    Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                  • Patricia Aznar Laffont

                    Sos impresionante

                    • Javier Julián Enríquez

                      Muchas gracias, estimada amiga Patricia, por tu análisis y apreciado comentario.
                      Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                      • Patricia Aznar Laffont

                        Gracias por tu galante respuesta

                      • Mirta Elena Tessio

                        Como siempre nos regalas un soneto admirable en el que se puede destacar su profundidad.
                        El poema habla sobre la vigilancia y la lucha constante contra el ocio y la ausencia. El poeta se inspira en el ejemplo del ave Jove (probablemente el águila, símbolo de vigilancia) que siempre está alerta, incluso cuando parece descansar. El poeta reflexiona sobre la importancia de estar siempre atento y no dejarse llevar por la pereza.
                        "De Jove el ave": el águila, símbolo de vigilancia y poder."En su ala abraza vigilante la tregua perezosa": el ave abraza la pausa, pero sin dejar de estar alerta.
                        "un pie solo se esposa": el ave se apoya en un pie, listo para actuar.
                        "el otro, en vela, el aire despedaza": el otro pie está listo para actuar, cortando el aire.
                        "cauta lid mi pausa": la pausa del poeta es una lucha cautelosa. "vencer durmiendo la dormida ausencia": el poeta quiere vencer la ausencia (probablemente la ausencia de alguien o algo) incluso en el sueño.
                        La importancia de la vigilancia y la atención constante.
                        La lucha contra el ocio y la pereza.
                        La búsqueda de la perfección y la superación personal.
                        El poema está escrito en un estilo barroco, con un lenguaje rico y complejo. El uso de metáforas y símbolos es muy denso, lo que requiere una lectura atenta para entender el significado profundo.
                        Gracias querido amigo y poeta Javier por compartir la belleza de tus letras.Abrazo de luz.-

                        • Javier Julián Enríquez

                          Muchas gracias, estimada amiga Mirta, por tu valioso y apreciado análisis.
                          Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo de luz con mi más afectuoso aprecio

                        • Karen García Zambrano

                          Un tierno recorrido de sentimientos.
                          Un gusto.

                          • Javier Julián Enríquez

                            Muchas gracias, estimada Karen, por tu apreciado comentario y análisis.
                            Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                          • Designado José

                            La propuesta en este escrito es una reflexión compleja sobre la vigilancia interior y el autocontrol, a partir de la imagen del ave de Júpiter. Y de esta figura se articula la idea de un descanso que no implica desconexión, sino una forma de atención constante, donde incluso el reposo aparece amalgamado por la conciencia y la disciplina.
                            Y el lenguaje, bueno el lenguaje es deliberadamente denso y de construcción muy elaborada, con una sintaxis exigente y un registro elevado que refuerzan el tono reflexivo del texto. Y bueno esa complejidad aporta profundidad conceptual, aunque también hace que la lectura no sea del todo inmediata y requiera más de una aproximación para seguir con claridad el desarrollo de las ideas.
                            En lo personal, me parece un poema interesante en su planteamiento, aunque de lectura compleja, ya que su densidad conceptual exige bastante atención para poder seguir su hilo sin perderse. Gracias, saludos._ (Designio)

                            • Javier Julián Enríquez

                              Muchas gracias, estimado José, por tu análisis y valiosa interpretación. Así es, tal como muy bien señalas, la imagen central mediante la metáfora del «ave de Júpiter» aborda reflexiones sobre la vigilancia y el autocontrol. Por lo que el reposo, lejos de la desconexión, se manifiesta como una atención constante, entrelazada con la conciencia y la disciplina. Es la alegoría de la prudencia y vigilancia.
                              Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio



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