Ruego por clemencia
a un Dios que desconozco,
confieso mis pecados
como si al nombrarlos
pudiera soltarlos.
Cansada de este mundo,
tan cruel y tan machista,
que pesa más el ego
que el valor de una vida.
Camino entre miradas
que juzgan sin motivo,
que dictan lo que valgo
sin haberme conocido.
Cargo con el ruido
de voces que lastiman,
que intentan reducirme
a un molde que no es mío.
Pero algo en mí resiste,
se niega a ser ceniza,
aunque rece en silencio
a un Dios que no me mira.
Y sigo, aun quebrada,
con fe o con su ausencia,
aprendiendo a salvarme
sin pedir más clemencia.
-
Autor:
Lorena (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 4 de mayo de 2026 a las 21:41
- Categoría: Religioso
- Lecturas: 9
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Lualpri
- En colecciones: Wilted Flowers.

Offline)
Comentarios1
El Señor altísimo ve de lejos al arrogante,
pero baja a escuchar al humilde.
Culpar al otro es perder dominio sobre mi.
Eso te ayudará mas a ser escuchada por Dios y a conocerlo mejor. Lee salmo 22. Tu poema es una inversion negativa de lamentos y salmos en la biblia.
Dios te bendiga
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.